Opinión

Maduro y el hambre como instrumento de dominación

Por Alejandra Escobar Atempa ·

Bajo el régimen de Nicolás Maduro, organismos internacionales, la ONU, HRW, ONG venezolanas y organizaciones de derechos humanos han documentado un patrón sistemático de represión, violencia estatal y destrucción social.

Los datos son demoledores:

Represión y muerte

▪︎ Tras las protestas posteriores a las elecciones de julio de 2024, al menos 25 personas fueron asesinadas en manifestaciones, muchas por fuerzas de seguridad o grupos armados progobierno.

▪︎ Solo en 2024, 522 personas murieron a manos de fuerzas policiales o militares en operativos de “seguridad”, según PROVEA.

▪︎ En los últimos años, miles de ejecuciones extrajudiciales han sido documentadas por la ONU y Human Rights Watch.

Detenciones arbitrarias, tortura y desapariciones

▪︎ Después de las elecciones de 2024, más de 2,200 personas fueron detenidas arbitrariamente.

▪︎ Al menos 46 personas permanecen desaparecidas forzosamente, sin información oficial sobre su paradero.

▪︎ En 2024 se registraron 2,635 violaciones al derecho a la libertad personal y 2,224 casos de tratos crueles, inhumanos o degradantes, incluidos casos de tortura.

▪︎ Niños, adolescentes, personas con discapacidad y opositores políticos han sido víctimas de estas prácticas.

Crímenes de lesa humanidad

▪︎ La Misión de Determinación de los Hechos de la ONU concluyó que en Venezuela existen crímenes contra la humanidad, como parte de una política de Estado: detenciones arbitrarias, tortura, violencia sexual y persecución política no son excesos aislados, sino una estrategia deliberada.

Exilio forzado

▪︎ Casi 8 millones de venezolanos han tenido que abandonar su país.

▪︎ Eso significa que más del 20% de la población vive hoy en el exilio, una de las migraciones forzadas más grandes del mundo contemporáneo.

▪︎ Familias separadas, niños creciendo lejos de su país, generaciones enteras expulsadas por el hambre y el miedo.

Pobreza y hambre

▪︎ 86% de los venezolanos vive en pobreza.

▪︎ Más de 3.4 millones de hogares están en pobreza extrema, sin ingresos suficientes para cubrir alimentos básicos.

▪︎ 40% de la población enfrenta inseguridad alimentaria moderada o severa.

▪︎ Al menos 4 millones de personas necesitan ayuda alimentaria urgente.

▪︎ El régimen reparte cajas de alimentos (CLAP) con productos básicos de muy bajo valor nutricional —arroz, harina, pasta, aceite— que no alcanzan para cubrir ni una semana de alimentación digna y además son usadas como mecanismo de control político.

Filas, humillación y control

▪︎ Millones de venezolanos han pasado horas formados para conseguir un kilo de arroz, harina o azúcar, dependiendo del acceso, el carnet político o la lealtad exigida.

▪︎ El hambre se volvió un instrumento de dominación.

Todo esto ha sido documentados por la ONU, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la CIDH, ACNUR, el Programa Mundial de Alimentos y ONG venezolanas.

El régimen de Nicolás Maduro no solo destruyó la democracia. Destruyó vidas, familias y un país entero.