Opinión

Imaginarios

Cada autoridad dio el grito como le dio en gana y la caricatura del ejercicio del poder se expandió sin control alguno.

Por Bismarck Izquierdo Rodríguez ·

Septiembre está por concluir y siempre deja además de fiestas y eventos folclóricos, muchas visiones, reclamos y críticas a la historia nacional. Igual que todos los años surgen visiones opuestas y contrastadas respecto de los eventos que marcaron el rumbo de este convaleciente país —políticamente hablando—.

Historiadores y divulgadores de redes sociales se vanaglorian por ser ilustrados e iluminados y cientos de miles de contenidos fueron descargados la semana pasada con alusiones a las figuras que se recuerdan en nombres de calles, de preseas, de monumentos y de cientos de leyendas y mitos.

De igual forma, cada autoridad dio el grito como le dio en gana y la caricatura del ejercicio del poder se expandió sin control alguno. Al fin y al cabo las encuestas, las redes sociales y los consultores políticos mandan en este país. La inteligencia artificial, la inteligencia ajena pero no la natural son las que prevalecen.

Por ejemplo, la ciudadana presidente de México, evocó la memoria de Josefa Ortíz de Domínguez al llamarla por su nombre completo. No sé ante quien se intentara reivindicar ella pero quien redacta estas líneas no le ha encontrado ni le encontrará demérito al haber estado casada ni vinculada al Corregidor.

En esa tesitura, Leona Vicario también siempre ha de ser reconocida y la crítica haber estado casada también saldrá “sobrando”. La micro historiografía nacional se concentra en vidas y avatares personales y no en los logros y legados. Seres humanos fueron todos y la desgastada y rancia alegoría de “bronce y mármol” multicitada por algunos intelectuales tampoco asombra ni “conmueve” ya.

En el imaginario mexicano se mantiene un choque de visiones impulsada por mentes destacadas desde diferentes formaciones y desde diferentes “Méxicos” vividos en primera persona. La percepción histórica cambia de generación a generación no obstante los hechos cada década se esclarecen con cientificidad y profesionalismo. Cada vez los adjetivos son menos para describir la gesta de determinado personaje gracias a la seriedad de quienes dedican su vida a la ciencia histórica.

En lo individual, quien redacta estas líneas y como un aficionado lector de historiadores y científicos de la historia, para uno prevalecen las figuras de Miguel Hidalgo y de José María Morelos, entre varios otros personajes homenajeados como genuinos héroes del devenir nacional, por más “oscuridades” que se les busque adjudicar.

Ahora bien, celebrar un bando no excluye a las figuras del otro, y en la dialéctica mexicana historicista se reconocen a los distinguidos miembros de las corrientes que “chocaron” y escribieron la historia de este país.

Día a día surgen tesis y trabajos que esclarecen las polémicas y lo único que sorprende es que algunos divulgadores por hacerse de notoriedad manifiesten afirmaciones sin mucho sustento. Y bueno, cada quien ejerce su libertad de expresión como le plazca aunque con ciertos temas hay que tener cuidado nada más. Y se aclara, la historia como tal no es materia de iniciados o iluminados pero hay profesionales de la misma que han producido trabajos de alto nivel que aún hoy siguen debatiéndose. En uno queda si se toma la fuente directa o la más cercana a la verdad de los hechos o si se opta por tomar por cierto lo señalado en un video de 15 segundos de duración en una red social.

A 216 años de haberse iniciado la gesta por la independencia nacional los imaginarios mexicanos permanecen oscilando. Lo que es irrefutable es que el oficialismo ha escrito las páginas más oscuras de esa historia que tanto anheló su patriarca y posiblemente en el futuro próximo se dé un giro para iniciar el rescate de la república. La arena sigue cayendo en su reloj.


Secretario de Cultura del CEN del PRI /Twitter: @CulturaCENPRI/@bismarck_ir/ Facebook: Bismarck Izquierdo