Cinque Terre

Sergio Octavio Contreras

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Doctor en Ciencia Política. Comunicólogo y master en sociedad de la información por la @UOCuniversitat. Profesor universitario. Consultor y conferencista en redes sociodigitales. Twitter: @Ciberpensador

Panama papers, los datos se obtuvieron mediante hacking

La filtración de 11.5 millones de documentos propiedad del despacho panameño Mossack Fonseca es un caso digno de analizar. Es un tema que involucra en primer lugar a internet como forma de obtención y distribución de la información, a la comunicación en línea como mecanismo de interpretación y discusión pública de las conductas de los involucrados, y a lo político, debido que este campo flexibiliza las reglas de juego de lo económico. Aquí cinco puntos que considero centrales sobre este asunto:


1. La información fue obtenida mediante hacking, es decir, a través de nuevas tecnologías fueron sustraídos los datos. Con esto se confirma una tesis sostenida desde hace varios años por la cultura hacker: todo aquello que es producido en internet es posible que llegue a manos de terceros por más candados de seguridad que existan. Internet es un espacio vulnerable, no es seguro para almacenar datos o bien, para ocultar información que no queremos que otros conozcan. Siempre existirá la posibilidad de que aquello que es escondido sea encontrado, aquello que está cerrado sea abierto. El hacking puede ser un poder superior a cualquier ley de transparencia.


2. Los archivos se entregaron en forma anónima a un periódico alemán, posteriormente este diario lo compartió con decenas de periodistas para su interpretación. En el fondo se trató de una filtración proveniente de un tercero al campo mediático. Los periodistas, provenientes de la cultura mediática, fueron quienes recibieron, analizaron, interpretaron, redactaron y decidieron qué asuntos compartir con la sociedad. Internet fue el canal elegido para comenzar a difundir la noticia, supongo que esto se debió a que en la actualidad la red es el espacio social con mayores márgenes de libertad comunicativa.


3. A través de internet se expusieron las presuntas fortunas ocultas de los involucrados. Entre los contratistas del despacho aparecen políticos, empresarios, deportistas, artistas, es decir, personas con cierta "fama" pública. La exhibición de los nombres tiene repercusiones en la vida real, principalmente en lo político y económico: renuncias, inicio de investigaciones, linchamientos virtuales, oportunismo electoral, etcétera. O bien, puede que tal exhibición no tenga efectos profundos en lo social, aunque esto dependerá de otros factores vinculados a lo colectivo y a la persona.


4. Al transparentar las riquezas ocultas, el asunto se convirtió en un escándalo global. No se originó como escándalo mediático, sino de algo que podríamos definir como ciber-escándalo. Se trata del segundo gran escándalo de dimensiones globales que se registra en la era de internet, el primero fueron los archivos secretos del gobierno norteamericano difundidos por WikiLeaks. Ambos asuntos parecen albergar algo en común: la revelación de conductas inapropiadas que violan ciertas normas sociales por parte de personas que tienen cierto poder de dominio sobre otras personas.


5. El acceso y uso tecnológico posibilitó la filtración, la difusión, el escándalo y ahora las interpretaciones que se tienen de los hechos, principalmente en los espacios virtuales donde puede darse cierta interacción. En la difusión de escándalos dentro de nuestra sociedad contemporánea, la tecnología se está convirtieron en la principal herramienta para detonarlos y sostenerlos sobre cierto tiempo. Los daños que se pueden provocar, serán irreversibles en tanto los contenidos simbólicos permanezcan visibles en los espacios de comunicación electrónica.


 


 


 

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