Cinque Terre

Alberto Monroy

[email protected]

“2018 La Salida. Decadencia y Renacimiento de México⿝; el libro y el manifiesto per se de AMLO

El libro recientemente publicado por Andrés Manuel López Obrador: 2018 La Salida. Decadencia y Renacimiento de México, es un muy eficaz compendio de las visiones, preocupaciones y obsesiones del político tabasqueño, y se ha vuelto la punta de lanza de su tercera apuesta por la Presidencia de México.


El libro incluye dos grandes apartados: un diagnóstico de la situación del país tras 30 años de lo que llama el “neoporfirismo” actual, y su propuesta de proyecto nacional, mucho de cuyo programa propositivo fue adelantado en sus famosas 50 tesis de noviembre pasado.


 


Primera parte: El Purgatorio nuestro de cada día


La primera parte del libro, es decir la denuncia de los males del régimen actual de injusticias y tropelías mil, tiene dos características notables:


En primer lugar, la operación de zurcido de AMLO en cada denuncia y cada tropelía descrita es eficiente pero manipuladora: Junto al hecho delictivo o desastre conocido (cuyos aspectos técnicos nunca son dilucidados y especificados del todo, empero), se acoda el chisme comentado y murmurado en los medios, aderezado con dosis variables de abierta especulación y supuestas revelaciones testimoniales.


Todo ello es amalgamado en una presentación integral y consistente en sí misma, pero por supuesto sin pruebas, ni referencias ni citas precisas, para poder constatar. Si usted amigo lector está interesado en darle seguimiento a cualquiera de las denuncias de esta parte del libro, AMLO no le ayuda para nada: tiene literalmente que empezar desde cero la investigación, para poder probar el dicho de López Obrador.


Porque, mucho ojo, pese a toda la parafernalia discursiva y el tono de sincera confesión ex parte, son básicamente dichos (no hechos) lo que puebla el primer apartado del libro, que sólo excepcionalmente se toma el cuidado de referir fuentes documentales.


En segundo lugar, para AMLO los males y las tropelías comenzaron o se agudizaron durante lo que él llama el periodo neoliberal (1988-2017)… O bien durante el porfiriato. En otras palabras, la etapa intermedia que va del triunfo e institucionalización de la Revolución al inicio del neoliberalismo (grosso modo de 1934 a 1982) prácticamente no es analizado en cuanto a abusos y casos de corrupción. La pregunta es obvia: ¿porque no la hubo o porque no la quiere mostrar?


Claro que hay referencias en el libro, aquí y allá, a actos de corrupción, historias, anécdotas y culturas durante ese interregno de nacionalismo populista. Pero la parte del león, la verdadera gran corrupción (enorme y descomunal, según AMLO), es la del periodo porfirista y el neoliberal (que con gran candidez llama "neoporfirista").


El hecho es significativo porque, en buena medida, su siguiente apartado del libro, el de las soluciones a los problemas, es un volver más o menos sincero y abierto al tiempo del gasto público estatista y clientelar, a una especie de echeverrismo y lopezportillismo de última generación.


Otro gran ausente en el diagnóstico pejista de los males de este país son los sindicatos: López Obrador le dedica un capítulo entero a Pemex y otro a la Comisión Federal de Electricidad y sus grandes y catastróficos actos de corrupción e ineficacia, por la gerencia… ¿Pero y los sindicatos; qué pasó con ellos? ¿Qué hicieron durante todos esos años? ¿Fueron mudos testigos o participantes entusiastas en la dilapidación y la corrupción de ambas empresas públicas?


Y el razonamiento vale para todos los sectores: ¿Qué pasó con la FSTSE, la CTM, la CNOP? ¿Qué pasó con el SNTE? ¿Por qué en este diagnóstico apenas si son mencionados de pasadita? ¿Cálculo político? ¿Cuentas alegres para la votación de 2018? Probablemente.


Pero aceptemos por un momento la metodología pejista; digamos junto con López Obrador que "la corrupción no sólo se limita a la entrega de bienes públicos a traficantes de influencias, también se practica en el otorgamiento de contratos de obras y servicios y en la subrogación de funciones y tareas propias del Estado. El contratismo es otro distintivo de la corrupción política" (pág. 27).


Ahora bien ¿podemos aplicar este párrafo al reciente escándalo de contratos de los amigos de la hija de Monreal en la delegación Cuauhtémoc? Y por favor no me pidan pruebas (que las hay, por cierto); el libro de López Obrador no aporta pruebas; lo que tiene es una enunciación general como ésta que puede plausiblemente ser aplicada a los recientes negocios de Monreal…


Porque estamos de acuerdo que Monreal es Morena,¿no es cierto? Los altos estándares morales y éticos que López Obrador asegura que su futuro gobierno sostendría, deberíamos verlos ya en acción en los gobiernos de Morena ¿o me equivoco?


O tal vez las malas artes de Monreal son un elemento negativo, una excepción del futuro luminoso de Morena… OK, acepto esa posibilidad; ¿pero entonces por qué AMLO no denuncia públicamente esa "manzana podrida" de su paraíso político?


En última instancia, ¿en qué se distingue un gobierno de Morena como el de Monreal o el oscuro despilfarro de las escuelas patito de AMLO de los actuales "gobiernos corruptos" del PRI, PAN, PRD, etc.?


La parte final de este primer capítulo, el diagnóstico de los males, se concentra (aunque usted no lo crea) en hablar mal de sus rivales políticos: así es, dedica un porcentaje significativo del libro para despotricar contra Fox, Calderón y Peña. Y contra ellos en lo personal, no sólo ni sobre todo contra su obra de gobierno, qué sería lo razonable… Suena terriblemente mezquino, lo sé; pero es cierto.


También hay un insistente y exagerado esfuerzo por tratar de sustentar su reclamo de fraude electoral en 2006 (significativamente no menciona para nada el de 2012: tres millones de ventaja son tres millones de ventaja aquí y en cualquier lado, ¿verdad?).


Por lo demás, es un grave descuido (político y editorial) citar y dar por bueno el discurso apócrifo de López Mateos sobre la nacionalización eléctrica, repetido ad nauseaum por solovinos y ultritas de Starbucks… De acuerdo con Mauricio-José Schuarz, es una vulgar y descarada mentira (otra más).


(https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10154891940662943&id=631067942&soft=search)


Segunda parte: El paraíso terrenal pejista, aterrizado


Y una vez adentrándonos en lo que será este futuro luminoso, la primera gran definición es ¡la amnistía! ¿De verdad la primera gran definición es un esplendoroso "borrón y cuenta nueva" para la "mafia en el poder"?


No me crean; léanlo ustedes mismos: "No les guardamos ningún rencor y les aseguramos que tras su posible derrota en 2018, no habrá represalias persecución o destierro para nadie; simplemente les pondremos un hasta aquí a quienes persistan en abusar de los débiles" (pág. 102).


El siguiente gran tema son las reformas estructurales y aquí el camino (admitido por el propio AMLO) será largo y sinuoso, como dirían Lennon y McCartney:


Primero; se propone una consulta popular sobre si las reformas estructurales deben continuar o no… No dice nada más, pero esto no puede ser una consultita telefónica como cuando era jefe de gobierno del DF.


No; cualquier instrumento serio y profesional de participación ciudadana necesita involucrar al organismo electoral y establecer reglas precisas y diferenciadas para cada consulta, empezando por determinar cuáles son esas reformas (él sólo dice: "laboral, educativa, fiscal, energética, entre otras").


Segundo; si la mayoría de la población opta por revertir las reformas, aclara, "de inmediato se iniciará el proceso legal que corresponda": ¿cual es ese proceso legal?


Sencillito: a) elaborar un proyecto de reforma constitucional; b) que sea aprobado por una mayoría calificada del Congreso General, es decir dos tercios de las cámaras de Senadores y Diputados; y c) Ratificación por parte de la mitad mas uno de los Congresos Estatales, o sea 17.


En suma, si todo camina bien y no hay ningún obstáculo, ¿de cuánto tiempo estamos hablando: un año, dos años? Es pregunta.


El siguiente asunto es la política exterior y la fórmula es la de siempre: no intervención, cautela, reciprocidad, respeto y buena vecindad… ¡Genial! Todo eso suena genial si no tuviéramos el factor Trump; ¿qué hacemos ahora con Trump? Por qué pese a sus críticas y epítetos, esto suena exactamente a lo que está haciendo Peña… Quizá baste con eso, en efecto, pero no parece así.


Sobre democracia, sorprende que luego de una larguísima reivindicación del maderismo y de suscribir la idea de cero intervención del poder público en los asuntos electorales, advierte sin embargo que: "Las autoridades electorales tendrán absoluta independencia para proceder con estricto apego a la Constitución y las leyes pero serán medidas con el mismo rasero cuando abusen de su atribuciones para beneficiar intereses espurios"… ¡Ay nanita! ¿Y quién determinará si hay abuso? ¿El tribunal electoral de acuerdo con la ley o nuestro gran y sabio Presidente?


Sobre corrupción, siendo una de las líneas maestras de su estrategia, siendo uno de sus principales y expresos objetivos, su plan concreto y sistemático es prestado, más allá del rollo de "un Presidente honesto hará que todos los demás sean honestos".


El detalle técnico de su plan en esta materia prácticamente se fusila el recientemente aprobado Sistema Nacional Anticorrupción (aunque lo califique de "simulación").


Aunado a esto, destaca el proyecto de austeridad, que tiene buenas ideas como la de bajar a la mitad los sueldos de los más altos funcionarios públicos ("burocracia dorada") y sobre todo acabar con las prebendas colaterales.


El problema es que eso no va a bastar; el ahorro que obtendría ahí no alcanzaría para cubrir los proyectos de gasto e inversión del "nuevo gobierno".


Para poder siquiera acercarse a las cifras deseadas va a tener que pegarle a la otra parte del capítulo 1000 que el libro convenientemente omite: la burocracia "no dorada", es decir los trabajadores de base del Estado.


¿Un recorte de burócratas al estilo Salinas? That's the question… No digo que no sea necesario, tal vez lo es; la pregunta es si AMLO se atrevería a llevarlo a cabo.


Sobre las propuestas concretas de desarrollo no pienso repetirme y ya me he referido antes a muchas de ellas al comentar en noviembre pasado las 50 tesis de AMLO. (http://www.etcetera.com.mx/articulo/LacartaalosReyesMagosdeL%C3%B3pezObrador/51141)


Baste sólo agregar que el programa pejista requerirá muchísimos más recursos de los que cree que puede conseguir sin caer en déficit e inflación (que felizmente establece como compromisos explícitos: no recurrirá ni al desequilibrio, ni a más deuda).


Ya en el terreno meramente publicitario (no hay que olvidar que el libro es una herramienta de su campaña política), sobresale una gran definición: el adversario de AMLO hoy es catalogado de un nuevo porfirismo… La asociación es obvia: ellos son (como) Porfirio, ergo yo soy Madero (o mejor aún, la Revolución)…


No estoy seguro de que la ecuación sea tan efectiva y dado que el desgaste de Morena ya en el fragor prosaico del poder le ha pasado su factura, creo que el libro le permitirá consolidar apoyos con los que ya cuenta, más que generarle nuevos. Pero habrá que ver cómo camina en la campaña.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password