Cinque Terre

Aurelio Contreras Moreno

[email protected]

Periodista, autor de Rúbrica.

Textoservidores y neovoceros, instrumentos de la lucha por el poder

Una plaga cundió al estado de Veracruz durante los dos sexenios que gobernó el fide- uartismo: la de los medios serviles, los textoservidores, cuya tarea no solamente era lanzar loas y alabanzas al gobernante en turno, sino que también hacían parte del trabajo sucio del régimen, golpeando en sus espacios a opositores y críticos, las más de las veces, con calumnias.

Estos personeros vendían sus plumas y criterios editoriales a quien se los pagara. Y vaya que a varios les pagaron muy bien. Ahí se fue una buena parte del derroche en medios de comunicación registrado en esos años. Sólo en el sexenio de Javier Duarte de Ochoa, el gasto ascendió a más de ocho mil millones de pesos.

A cambio de los altísimos beneficios económicos, esos medios y esos “periodistas” perdieron por completo credibilidad ante los lectores y las audiencias, que poco a poco dejaron de tenerlos como referencia, no obstante, desde el gobierno continuaron pagándoles, aunque ya no valieran ni la mitad de lo que cobraban.

En contraparte, los pocos medios y periodistas que asumieron el compromiso de mantener la crítica a las pifias y corruptelas gubernamentales fueron hostigados, perseguidos y hasta silenciados, temporal o permanentemente.

Al menos 17 reporteros fueron asesinados en la entidad en el sexenio duartista.

Con la alternancia partidista en el poder en Veracruz, muchos de esos medios se volvieron repentinos y férreos críticos de la administración del neopanista Miguel Ángel Yunes Linares, por una razón muy simple: se cerró la llave de los convenios publicitarios. O al menos, se cerró para esos medios.

Pero contraviniendo el discurso de cambio al nuevo régimen también le nacieron textoservidores. Y lo peor, medios que habían sido supuestos adalides de la libertad de expresión ahora juegan en la cancha contraria, la de la la servidumbre al poderoso en turno.

Notiver, de perseguido a persecutor

En el sexenio de Javier Duarte, el periódico del puerto de Veracruz Notiver fue el que más agresiones recibió, tanto por parte del gobierno estatal como del crimen organizado. Tres de sus integrantes fueron asesinados con brutalidad extrema. Una más, fue víctima de una enloquecida persecución judicial que la llevó a la cárcel. Constantemente se publicaban y difundían infundios contra el medio y su dueño, Alfonso Salces, con todo el sello de la vulgaridad que caracterizó al duartismo.

Por esas razones, Notiver y Salces recibieron la solidaridad de los integrantes del gremio periodístico local que no estaban al servicio del gobierno de Duarte a pesar de que en la lógica maniquea del régimen, eso implicaba en automático estar en contra suya, con los riesgos y consecuencias conocidos. Notiver nunca escondió su afinidad hacia el principal opositor político del fide-duartismo, el hoy gobernador Miguel Ángel Yunes, a quien apoyó abiertamente durante la campaña por la gubernatura de 2016.

Una vez en el poder, los papeles se invirtieron. Notiver pasó a ser el medio local “consentido” del nuevo régimen, depositario privilegiado de las “primicias” que al gobierno le interesa difundir. Su vocero y textoservidor de cabecera.

De perseguido, Notiver pasó a desempeñar el ignominioso papel de golpeador de los opositores y críticos del actual gobierno estatal, incluidos quienes no hace mucho, y a pesar del riesgo que eso implicaba, expresaron públicamente solidaridad y apoyo a ese periódico y sus directivos ante los embates del duartismo.

En ese diario se ha llegado al extremo de atacar a sus propios colaboradores, quienes con asombro leen insultos en su contra en la columna editorial del medio.

El camaleón fide-yunista

Durante el gobierno de Fidel Herrera y al principio del de Javier Duarte, Edel Álvarez Peña jugó en ese equipo político. A través de su cadena de periódicos apoyó a ambos regímenes, lo que le fue bien recompensado.

Álvarez Peña fue dirigente estatal del PRI en el sexenio de Fidel Herrera después de lo cual fue promovido como magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado. Desde ambos cargos, manejó sus intereses políticos a través de sus medios impresos. Los periódicos que forman la cadena de Edel Álvarez en Veracruz son El Liberal del Sur en Coatzacoalcos, Crónica de Xalapa y Diario de Acayucan. También es dueño de Novedades de Tabasco y Diario de Palenque, en Chiapas.

Durante el sexenio de Duarte, la relación de Álvarez Peña con los coordinadores de Comunicación Social, Gina Domínguez y Alberto Silva, llegó a un punto de quiebre que se reflejó en la línea editorial de sus diarios que se volvieron críticos del gobierno estatal y comenzaron a publicar las declaraciones de Yunes, con quien el empresario había coincidido en el gabinete de la administración de Patricio Chirinos Calero.

Durante la campaña por la gubernatura los diarios de Álvarez Peña apoyaron a Yunes Linares, quien ya en el poder le pagó el “favor”: a pesar de no tener ni diez años como magistrado, el nuevo gobernador maniobró para que Edel fuera nombrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, cargo que desempeña actualmente y desde donde se han operado las resoluciones de los jueces locales para decretar la prisión preventiva a los exfuncionarios duartistas que han sido detenidos por el régimen yunista.

Mientras tanto, los periódicos de Edel Álvarez mantienen una línea editorial pro-obiernista, que no se modificó cuando el reportero de uno de sus medios, Cándido Ríos Vázquez, quien trabajaba para el Diario de Acayucan y ganaba mil 500 pesos a la quincena, fue asesinado el pasado 22 de agosto.

Ravelo: los resabios de la fidelidad

A pesar de haber perdido el control político en Veracruz, el grupo de Fidel Herrera no está aniquilado. Sigue operando y mantiene a sus propios neovoceros, que se encargan de difundir su versión de la lucha por el poder con el yunismo. Y por supuesto, de aporrear a sus adversarios. Es el caso del exreportero de Proceso Ricardo Ravelo Galo, quien poco antes de que iniciaran las campañas por la gubernatura publicó un libro sobre los asesinatos de 12 periodistas en Veracruz a partir de sus expedientes en la Fiscalía General del Estado y la PGR.

Ravelo prácticamente exoneró de responsabilidad al gobierno de Duarte. “Hay que decir que de los expedientes consultados no se desprende, hasta la publicación de este libro, que algún funcionario del gobierno veracruzano esté involucrado en estos lamentables crímenes”, escribió. Los nexos de Ravelo con los operadores directos de Fidel Herrera son públicos, en particular con el actual diputado federal del PRI Erick Lagos Hernández, de cuyas oficinas era visitante frecuente cuando fue dirigente estatal del tricolor y secretario de Gobierno de la administración de Duarte.

Por eso no extraña que en un artículo publicado en Sin Embargo el 15 de septiembre, Ravelo Galo haya salido abiertamente a la defensa de Herrera Beltrán, acusando a Miguel Ángel Yunes de enderezar una campaña de “guerra sucia” contra aquél.

“Yunes –un priista que se recicló con el ropaje del PAN– ha mantenido una permanente guerra sucia en contra de Herrera Beltrán sin que hasta la fecha existan pruebas de sus vínculos con el narcotráfico ni que se haya enriquecido, como sostiene Yunes, con el negocio de la millonaria compra de medicamentos falsos que, dice, se adquirieron entre 2010 y 2014 a través de empresas fantasmas (sic)”, escribió, en un texto lleno de datos imprecisos.

Ravelo también señaló que “el discurso y las acusaciones sin pruebas tienen fecha de caducidad. Cuando lo que se denuncia no se sustenta termina siendo devorado y cayendo por su propio peso. Hoy queda claro que Yunes mantiene una guerra mediática, en este caso, y la atiza para sus fines políticos y electorales”.

Entre los nuevos textoservidores del yunismo y los neovoceros de la fidelidad, el periodismo se desmorona, convertido en un burdo instrumento de la lucha por el poder entre ambas corrientes políticas en Veracruz .

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password