Cinque Terre

Irasema Rodríguez

Silencios y sesgos sobre Apatzingán

“El silencio mediático sobre Apatzingán, después del reportaje, levanta más dudas que certezas. Sé de buena fuente que el reportaje sufrió el intento de ser enterrado y censurado, y no por las autoridades, sino por medios de comunicación que -a petición expresa o como favor al gobierno- su línea editorial lleva el tinte gubernamental”, escribió Darío Ramírez en el portal de Sin Embargo, el 23 de abril. Y sentenció: “Cualquiera que sea el pretexto para omitir la cobertura del reportaje es una traición al periodismo”.

El director de Artículo 19 se refiere al trabajo “¡Mátenlos…!”, de la reportera Laura Castellanos, difundido simultáneamente el 19 de abril en Proceso, Aristegui Noticias, Univisión y el portal de Artículo 19. En él se afirma que policías federales asesinaron a civiles en el municipio de Apatzingán, Michoacán. La presentación del material se respalda con un video que “contiene testimonios e imágenes inéditas”. Aristegui Noticias lo identifica con la etiqueta #FueronlosFederales, que se convirtió en tendencia en las redes sociales.

El reportaje hace un recuento de los hechos del pasado 6 de enero en Apatzingán, descarta las versiones oficiales sobre enfrentamientos entre autodefensas y policías federales y acusa una ejecución sumaria de éstos hacia civiles e incluso los cataloga como “crímenes de lesa humanidad”. El trabajo aporta varios elementos nuevos sobre estos sucesos, pero la mayoría del contenido es un “remake” de reportajes periodísticos anteriores; así mismo, omite otros datos y testimonios que permiten dar un contexto más amplio de lo ocurrido.

La divulgación de ese trabajo periodístico se enmarca en una coyuntura donde convergen la emisión previa de un comunicado de la Comisión Nacional de Seguridad, la denuncia de un “hackeo” al portal de Aristegui Noticias y el protagonismo del periodista Jorge Ramos, conductor de Univisión -uno de los medios transmisores del reportaje de Castellanos- quien aprovechó la gala donde la revista Time lo reconoce como uno de los 100 personajes más influyentes, para demandar la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto y cuestionar acremente a la prensa mexicana que no se suma a tal postura.

Una historia en diferentes versiones

Las primeras noticias sobre lo acontecido el 6 de enero en Apatzingán, hablan de dos enfrentamientos entre policías federales y civiles armados, con un saldo preliminar de nueve muertos, dos policías heridos y 44 detenidos. Esto fue nota principal el 7 de enero en La Jornada, Milenio, La Crónica de Hoy, Uno más Uno y Reforma. Por cierto, éste último difirió desde un principio de los datos oficiales: citó 11 fallecimientos y esbozó desde entonces la hipótesis de probables ejecuciones extrajudiciales, basado en el testimonio de un testigo anónimo, cuya grabación difundió en su portal. Excélsior y El Universal, registraron el hecho en su primera plana, pero no como tema central.

Bajo la firma de Benito Jiménez, Reforma presentó los días 11, 23, 24 y 25 de enero, una serie de reportajes que cuestionaron lo dicho hasta entonces por las autoridades federales y difundió grabaciones de audio y video para apuntalar su versión. En la primera, un hombre refiere haber presenciado cómo los policías federales dispararon a tres personas desarmadas que ya se habían rendido,mientras que en el video se observa a un hombre y una mujer que bajan a rastras de una camioneta roja, en el momento que oyen disparos. El reportero refiere haber logrado ubicar a estos testigos, quienes le narraron que nunca portaron armas y solo traían palos.

Divulga además una charla que sostuvo con uno de los mandos de la Fuerza Rural, cuya identidad mantiene en reserva, quien le muestra grabaciones de los radios de algunos de sus compañeros que se encontraban en la plaza principal de Apatzingán durante el primer enfrentamiento y menciona que de acuerdo con sus testimonios, los federales gritaron: “¡Mátenlos a todos esos perros!”.

El entrevistado acepta ser parte del grupo “Los Viagra”, pero negó que éste sea una célula delictiva, como lo afirmaron ante el reportero varios pobladores.

El 9 de enero, El Universal, a través de su corresponsal, Raúl Torres, recoge dos testimonios de sobrevivientes, internados en el hospital regional, quienes le aseguran que iban desarmados y los disparos provinieron solo del lado de los federales.

Otra versión se presentó el 13 de enero en el programa “Punto de Partida”, de Televisa, conducido por Denise Maerker. La reportera Miriam Moreno, presenta las grabaciones de los diálogos entre Nicolás Sierra Santana, alias El Gordo Coruco, líder de “Los Viagra” con varios de sus compañeros a quienes identifica con sus apelativos. De las conversaciones se desprende que estaban al tanto de los movimientos de los elementos federales y sabían que llegarían a la plaza central y ordena no disparar ni responder a ninguna provocación. Más adelante se escuchan detonaciones y se confirma la primera muerte a causa de la refriega. En otra de las grabaciones se da la instrucción de tapar el paso de los federales y posteriormente, se oyen disparos y exclamaciones de solicitud de apoyo para enfrentar a los elementos policiacos.

Lo expuesto por Reforma, El Universal y “Punto de Partida”, demuestra la cobertura informativa que se dio al tema, la cual contrastó desde entonces con lo dicho por Alfredo Castillo Cervantes, comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, quien en conferencia de prensa el 7 de enero, aseguró que los civiles armados intentaron emboscar a los elementos federales y ocho personas fallecieron a causa del fuego cruzado y una más por atropellamiento. Cabe apuntar que además de esos espacios, Proceso había presentado desde enero algunos reportes del corresponsal, Francisco Castellanos, donde se maneja la hipótesis de las ejecuciones.

La reconstrucción: omisiones y reacciones

Tanto en su versión impresa como en video, el trabajo de Laura Castellanos se presenta como una reconstrucción de hechos elaborada a partir de 39 entrevistas con sobrevivientes, detenidos y sus familiares, personal del hospital Ramón Ponce y testigos circunstanciales. Se afirma que se trata de imágenes y testimonios inéditos, pero tras una revisión detallada del video se puede concluir que esto no es del todo exacto. Además, existen algunos sesgos y omisiones en la trasmisión del reportaje y la cobertura de las reacciones al mismo.

El material, de poco más de 16 minutos, es un “collage” que presenta reiteradamente las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del C-4, mostradas por las autoridades federales, así como de diversas fotografías que desde el 7 de enero se difundieron ampliamente en redes sociales y en varios medios impresos y digitales, dos de ellas exhiben los cuerpos de las fallecidos y otras más los vehículos con impactos de bala. Los únicos elementos nuevos son un fragmento de 15 segundos donde se observa el traslado de un hombre herido a una camioneta, fotografías de algunos heridos hospitalizados y las actas de defunción obtenidas por la reportera. El video se complementa con imágenes de archivo. Algunos aspectos a destacar en el minuto 11:00: se observa a policías federales junto con varias víctimas; la reportera afirma que la escena de los hechos fue alterada y los uniformados solo simulan brindar atención. Esta misma versión con las mismas imágenes fue difundida por un video de Anoymous en You Tube el 11 de enero. (https:// www.youtube.com/watch?v=c8o6x8cibp4). Así mismo, la imagen del traslado del hombre herido, se emplea en dos ocasiones para referirse a dos casos diferentes.

Los testimonios presentados son muy similares, y por instantes idénticos, a los que desde enero difundió el Reforma, incluyendo la expresión “¡Mátenlos a todos esos perros!”. La única información inédita es la que se recaba en el Hospital Ramón Ponce, en donde el personal confirma que algunos de los lesionados recibieron disparos a corta distancia y que las autoridades federales obstaculizaron el traslado de los heridos y los fallecidos.

En el reportaje impreso, se cita a Nicolás Sierra Santana, alias El Gordo Coruco, líder de “Los Viagra”, como la fuente que proporciona a la reportera, el dato de al menos 16 muertos y un número no determinado de heridos y desaparecidos; no hay otro elemento de prueba que permita su comprobación. En el texto se evita cualquier referencia a “Los Viagra” como un grupo delictivo y solo se menciona que algunos sectores les atribuyen “atropellos”.

En entrevistas con diversos medios como CNN, Grupo Fórmula y Rompeviento TV, entre otros, Laura Castellanos, le confiere a su trabajo el estatus de un dictamen pericial y afirma que la solidez de sus evidencias es tal, que demuestran el involucramiento de distintos niveles de gobierno, al igual que en los casos de Tlatlaya y Ayotzinapa. Por lo tanto, debe haber una investigación y castigo para los responsables, entre ellos el excomisionado, Alfredo Castillo.

El 22 de abril, pobladores de Apatzingán y exintegrantes de Fuerzas Rurales, realizaron bloqueos carreteros para protestar por lo que consideran “mentiras” en referencia al reportaje de Castellanos y señalan que en él se victimiza a “Los Viagra”, grupo al que acusan de tomar el control de la actividad delincuencial tras el desmembramiento de “Los Caballeros Templarios”. El hecho fue consignado por la prensa local y algunos medios de alcance nacional como Quadratin, Animal Político y Milenio. Otros como Reforma y Grupo Fórmula, citan los bloqueos, pero no mencionan al reportaje como causa. Los medios difusores del trabajo de Castellanos, no cubren esta noticia.

Apatzingán como agente de politización

El 18 de abril, un día antes de la difusión del reportaje, la Comisión Nacional de Seguridad Pública emitió un comunicado donde refiere que un video enviado de manera anónima sugiere presunto abuso de autoridad por parte de fuerzas policiales en Apatzingán, por lo que la PGR iniciará indagatorias. No precisa si se trata de los hechos del 6 de enero, pero tanto Proceso como Aristegui Noticias y Univisión, lo dieron por hecho. Una vez que el material se difundió, Gobernación ofreció investigar los hechos. La CNDH también se pronunció, aunque advirtió que debe procederse con responsabilidad.

La cobertura que se dio a los sucesos de Apatzingán, en particular la de Reforma, echa por tierra las aseveraciones de Darío Ramírez de un silencio mediático alrededor del tema, roto por el reportaje de Laura Castellanos. Sin embargo, el director de Artículo 19 no ha dejado de reprochar a la prensa nacional que no haga eco de lo que él considera un trabajo periodístico casi emblemático además de que, desde su perspectiva, a excepción de los medios difusores de éste, el resto son el “brazo ejecutor” del silencio gubernamental y dejaron de hacer periodismo.

A esta voz se sumó la de Jorge Ramos quien, el 21 de abril, utilizó el foro de la revista Time, para exigir la renuncia de Peña Nieto por corrupción y las masacres de Tlatlaya, Ayotzinapa y Apatzingán. En entrevistas posteriores con Carmen Aristegui en CNN y en Proceso, Ramos expresó exactamente las mismas consignas: Peña Nieto debe renunciar y toda la prensa mexicana está a su servicio, salvo contadas excepciones.

El caso de Apatzingán, que debe ser esclarecido puntualmente por las autoridades, ha sido para Proceso, Aristegui Noticias y Univisión, más un agente de politización que de denuncia sobre la violencia en la región. Dice el periodista Miguel Ángel Bastenier: “Ya es bastante tarea tratar de interpretar honradamente la realidad, como para que los periodistas tengan que asumir un sacerdocio social”: Los medios difusores de “Fueron los federales” y Articulo 19, no lo entienden así Pobladores de Apatzingán protestaron por lo que consideran “mentiras” en el reportaje de Castellanos.

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