Myrrha Yglesias

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Periodista.

¿Ser homosexual y judío?

“Es necesario que la diversidad sexual se celebre y no que se demonice”, Luis Perelman

Los problemas que enfrentan las personas LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero) judías hoy en día incluyen un miedo al ostracismo por parte de la familia y la comunidad, una sensación de aislamiento y la incapacidad para acercarse a aquéllos en situaciones similares.

Los que trabajan en el sector de la educación y en los diversos movimientos juveniles judíos a menudo se enfrentan a situaciones difíciles en las que no están seguros de cómo reaccionar. ¿Qué se debe hacer cuando un adolescente se acerca a un maestro en la escuela siendo homosexual o lesbiana y el profesor sabe que su familia puede no reaccionar con la comprensión y la compasión?

No es sorprendente que las diferentes sectas del judaísmo y los mismos judíos difieren en sus posturas sobre la homosexualidad y el matrimonio entre personas del mismo sexo. El judaísmo acepta al individuo con tendencias homosexuales como miembro pleno del pueblo judío con derechos. Esto no quiere decir que pueda hacer lo que se le antoje. En el judaísmo ortodoxo la creencia general es que la homosexualidad es una abominación y expresamente prohibida en la Torá.

La revolución iniciada por la Torá cuando se declaró la guerra a las prácticas sexuales del mundo ha forjado los cambios más trascendentales en la historia. El judaísmo tiene un ideal de la sexualidad – el sexo marital – . Todas las demás formas de comportamiento sexual se desvían de esa creencia. Cuanto más se alejan, la antipatía del judaísmo es más fuerte para ese comportamiento. La homosexualidad contradice el ideal judío.

La aceptación de la homosexualidad como el equivalente social, moral o religioso de la heterosexualidad constituiría el primer paso en la batalla milenaria para una sociedad sexualmente monógama basada en la familia. En México la comunidad judía tiene cincuenta mil personas, esto significa que dos mil quinientas personas mayores de edad se podrían identificar como LGBT.

La primera iniciativa creada para ofrecerle un espacio a los judíos mexicanos LGBT fue el grupo Shalom Amigos, fundado hace veinte años por el reconocido sexólogo educador y activista Luis Perelman. El segundo proyecto fue un grupo social para adultos jóvenes que funcionó durante 2009. Guimel es la tercera gran iniciativa para integrar el judaísmo con la diversidad sexual. Es un grupo de trabajo integrado por Perelman, Eli Nassau, Amy Zagha, Irma Jelinek, Pepé y Selma Aronovich, Rinna Riesenfeld y Roni Waisser, voluntarios que orientan, apoyan y dan cambios más trascendentales en la historia. El judaísmo tiene un ideal de la sexualidad – el sexo marital – . Todas las demás formas de comportamiento sexual se desvían de esa creencia. Cuanto más se alejan, la antipatía del judaísmo es más fuerte para ese comportamiento. La homosexualidad contradice el ideal judío.

La aceptación de la homosexualidad como el equivalente social, moral o religioso de la heterosexualidad constituiría el primer paso en la batalla milenaria para una sociedad sexualmente monógama basada en la familia. En México la comunidad judía tiene cincuenta mil personas, esto significa que dos mil quinientas personas mayores de edad se podrían identificar como LGBT.

La primera iniciativa creada para ofrecerle un espacio a los judíos mexicanos LGBT fue el grupo Shalom Amigos, fundado hace veinte años por el reconocido sexólogo educador y activista Luis Perelman. El segundo proyecto fue un grupo social para adultos jóvenes que funcionó durante 2009. Guimel es la tercera gran iniciativa para integrar el judaísmo con la diversidad sexual. Es un grupo de trabajo integrado por Perelman, Eli Nassau, Amy Zagha, Irma Jelinek, Pepé y Selma Aronovich, Rinna Riesenfeld y Roni Waisser, voluntarios que orientan, apoyan y dan un marco de identidad a personas LGBT dentro de la comunidad judío mexicana. Guimel, nombre propuesto por Amy, es la tercera de las veintidós letras que componen el alfabeto hebreo cuyo valor numérico es tres.

El gran reto que llevan a cabo en Guimel es sensibilizar a su comunidad sobre el daño que ocasiona la homofobia y sus repercusiones en la salud y el bienestar de quienes la padecen. Contemplando y respetando los preceptos del judaísmo, han logrado romper estereotipos, que los conozcan y que se entienda la diversidad sexual en distintas partes del país. Trescientas personas los han contactado. Es un espacio seguro para la gente, sus familiares y amigos.

Hoy en día la comunidad judía es ortodoxa y conservadora. Mucha gente acaba alejándose de la comunidad cuando sale del closet por miedo al rechazo o vive una doble vida, o cae en la depresión, o se quita la vida. Guimel establece una comunicación activa, constante y cordial con diferentes instituciones e instancias como los colegios miembros del Vaad Hajinuj (organismo representante de todas las instituciones educativas de la Comunidad Judía de México), rabinos, directores y maestros de escuelas, movimientos juveniles, asociaciones dedicadas a diferentes temas de la comunidad, la Asociación Internacional de Familias por la Diversidad Sexual y psicólogos. Aprovechan el poder del testimonio, del amor y de la presencia de los padres de familia. Han participado con el plan que tiene la comunidad judía a veinte años, donde se busca reconocer el pluralismo y la diversidad de la comunidad a nivel laico. En su tercer año de existencia Guimel está llevando a cabo la recaudación de fondos para poder realizar una campaña con un vídeo para que la gente los conozca a través de las redes sociales, en festivales de la comunidad y en otros espacios.

En Estados Unidos el movimiento conservador, que es el intermedio entre el ortodoxo y el reformista, sacó una resolución en 2006 para levantar la prohibición de la homosexualidad, permitiendo a los rabinos bendecir los matrimonios del mismo sexo, y la aceptación de los rabinos abiertamente gay. México es más conservador y tradicionalista pero Luis Perelman apunta que solo es cuestión de tiempo para que la comunidad lo acepte. Él todavía no se siente satisfecho porque hay muchas familias que sienten malestar, indignación, enojo y condenan el homosexualismo, porque la peor noticia para muchas de ellas es que uno de sus miembros sea gay o lesbiana. Luis es fan de las familias, son su arma secreta porque cuando están presentes y apoyan se acelera el proceso de aceptación.

La actitud de la mayoría de la gente hacia la homosexualidad recae en la intolerancia, y es tan inaceptable como el racismo, el sexismo y el antisemitismo. En la actualidad estamos dispuestos a aceptar a las personas por sus diferencias, pero la homosexualidad todavía es un tema controversial

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