Justine Dupuy

Querétaro: La simulación de un pluralismo informativo

En el marco del análisis sobre el uso de la publicidad oficial en el país, ARTICLE 19 y Fundar visitamos Querétaro en octubre para entrevistar a periodistas y funcionarios cuyos nombres no serán difundidos. Este artículo se basa en decenas de testimonios que recogimos durante tres días en la capital del estado.

En Querétaro, el pluralismo informativo es reciente.2 Hace 10 años solo existían dos periódicos: Noticias y El Diario de Querétaro. Ha sido una larga batalla para que un tercero entrará al paisaje mediático. En 1988, el a.m. Intentó por primera vez la conquista de los lectores pero solo sobrevivió seis meses frente a las resistencias que vinieron tanto del gobierno local como de los propios medios. Por fin, en 2002, el a.m. logró arraigarse y, desde entonces, se han multiplicado los medios escritos. Hoy en día existen más de cinco diarios importantes: a.m, El Corregidor, el Diario de Querétaro, Noticias, Plaza de Armas y, el más reciente, El Universal-Querétaro, que abrió sus puertas en agosto de este año.

Lo anterior vino acompañado por una explosión de semanarios que, en los últimos cinco años, alcanzó más de 40 en todo el estado. Pero las que parecerían grandes noticias para la pluralidad democrática se ha logrado a través de una relación perversa. Por ejemplo, muchos semanarios usan el chantaje para sobrevivir: “publican los boletines tal cual y vienen a reclamar a los gobiernos que les paguen”.

En efecto, ese crecimiento de la prensa queretana no provocó un aumento de la libertad de expresión. El pluralismo se acantona en una dimensión cuantitativa y no cualitativa. Los entrevistados denuncian homogeneidad y uniformidad en el contenido mediático que parece una sumisión casi total al discurso oficial. “Nadie critica al gobernador”; “las noticias están enfocadas a destacar la imagen del gobernador. No existe periodismo crítico ni de investigación”, salvo excepciones.3

Así, existe un control casi total del gobierno sobre la prensa que se logra de manera disfrazada, a través de la dependencia financiera de los medios. En Querétaro hay un caso típico de censura sutil, es decir, de la presión indirecta que ejercen los gobiernos al utilizar la pauta publicitaria como premio para los medios “amigos” y como castigo para aquellos que realicen coberturas críticas de la gestión gubernamental.4

A través de los contratos anuales de publicidad oficial se compra la línea editorial de muchos medios. “Por hablar de la ausencia de formación de su policía, un municipio nunca cumplió con el contrato de publicidad que se había firmado”, cuenta el dueño de un periódico. Más grave aun, se pactan “acuerdos” extra oficiales que toman la forma de pagos mensuales para que los gobiernos se aseguren de la lealtad del medio y también de sus periodistas.

Los periodistas ganan muy poco, entre 3 mil y 9 mil pesos en general; pero reciben “dinero extra”. Los reporteros que cubren a los gobiernos municipales o estatal reciben entre el 5 y el 10% del convenio en publicidad que esos gobiernos pactan con su medio. “Este acuerdo no está escrito pero es una práctica muy común, aceptada por todos”. En pocas palabras, es la permanencia del famoso “chayo” de la vieja época priísta.

En este contexto, el día de la libertad de expresión se festeja con gobiernos municipales que rifan refrigeradores, televisiones y hasta casas a periodistas. Estas rifas ejemplifican lo que la información significa en el estado. “La noticia es el reflejo de una práctica”. Y esta práctica mercantil es muy difícil de evaluar; no hay transparencia sobre estos gastos.

En varias ocasiones, solicitamos información sobre el gasto en publicidad oficial al gobierno estatal y nunca obtuvimos respuesta, lo que constituye una violación a nuestro derecho de acceso a la información. Varios periodistas han expresado la misma dificultad de acceder a esa información. Sin embargo, algunos académicos nos compartieron el resultado de una investigación5 en la cual detallan los montos erogados durante la gubernatura pasada: 547 millones 200 mil pesos de 2004 a 2008, lo que equivale a 109 millones de pesos al año.6 Desafortunadamente son estos millones de pesos los que dictan la relación entre la prensa y los gobiernos. La bolsa de recursos asignada con discrecionalidad ha inhibido el rol social de los medios. Este problema estructural es tan grave que existen muy pocos medios que resisten al canto de las sirenas.

Notas

1 Investigadora de Fundar, Centro de Análisis e Investigación

2 Redacción, “Suman en Querétaro nueve diarios locales”, Libertad de Palabra, 4 de septiembre del 2012. http://www.libertaddepalabra.com/2012/09/suman-en-queretaro-nueve-diarios-locales/ (ultima consulta octubre 2012)

3 La mayoría de los entrevistados citaron al semanario Libertad de Palabras y Tribuna de Querétaro http://www.tribunadequeretaro.com/ como ejemplos de intentos de periodismo de investigación.

4 Asociación para los Derechos Civiles (ADC) y Open Society Justice Initiative(OSJI), (2008). El precio del silencio, abuso de publicidad oficial y otras formas de censura indirecta en América Latina, Buenos Aires, Consultar en línea:

http://www.censuraindirecta.org.ar/advf/documentos/48b6c1648efab0.21386672.pdf

5 Martha Gloria Morales Garza y Germán Espino Sánchez, Querétaro: democracia a dos bandas, campañas y elecciones en 2009, Editorial Universitaria Universidad Autónoma de Querétaro, mayo 2012.

6 Según las cifras de la investigación, el gasto en promocionales de televisión de 2004 a 2008 se eleva a 290 millones de pesos, en radio 80 millones, en prensa 160 millones y en casas editoras 17.2 millones.

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