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Gerardo Flores Ramírez

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El autor es economista y fiel seguidor de Pumas. Ex senador de la República

México y China: retos en banda ancha

Durante la discusión y votación en el Congreso de la Unión de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones y competencia económica, misma que entró el vigor el pasado 12 de junio del presente, quedó de manifiesto que uno de los graves atrasos en México es el acceso de la población a redes de banda ancha. Por ello, en dicha reforma quedaron plasmadas algunas medidas que van orientadas de manera específica a incrementar la disponibilidad de infraestructura de banda ancha a lo largo de todo el territorio nacional. Por ejemplo, en el artículo Décimo Cuarto Transitorio del decreto de dicha reforma quedó establecido que el Ejecutivo Federal tendrá a su cargo la política de inclusión digital universal, en la que se incluirán los objetivos y metas en materia de infraestructura, accesibilidad y conectividad, tecnologías de la información y comunicación, y habilidades digitales, así como los programas de gobierno digital, gobierno y datos abiertos, fomento a la inversión pública y privada en aplicaciones de telesalud, telemedicina y Expediente Clínico Electrónico y desarrollo de aplicaciones, sistemas y contenidos digitales, entre otros aspectos.

Asimismo, que dicha política tendrá, entre otras metas, que por lo menos 70% de todos los hogares y 85% de todas las micros, pequeñas y medianas empresas a nivel nacional, cuenten con accesos con una velocidad real para descarga de información de conformidad con el promedio registrado en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

Naturalmente se trata de un programa de promoción de la banda ancha, que se desarrollará en forma paralela a los esfuerzos regulatorios del nuevo órgano, el Ifetel, para promover la competencia efectiva en el segmento de redes públicas de telecomunicaciones.

El tema viene a colación porque justamente durante la tercera semana de agosto del presente año, el gobierno de China anunció formalmente una estrategia nacional de banda ancha, que tiene metas para el muy corto plazo, finales de 2013, así como para el mediano plazo, 2015-2020.

Para finales del presente año, el reto consiste en que se incremente el porcentaje de penetración de banda ancha fija en los hogares a un 40%, mientras que se busca que el 25% de los usuarios móviles tengan acceso a servicios móviles de tercera o cuarta generación. Para darnos una idea, de acuerdo con INEGI, al cierre de 2012, solo el 26% de los hogares en México contaba con acceso a banda ancha fija. Por otra parte, el gobierno de China se impuso como meta que para 2015 el porcentaje de penetración de banda ancha fija en hogares se ubique en alrededor de 50%, mientras que se busca que el 32.5% de los usuarios móviles cuenten con acceso a banda ancha móvil. Para el mismo año, el gobierno del gigante asiático pretende que la velocidad de descarga de banda ancha en zonas urbanas se ubique en los 20 Mbps, mientras que la velocidad de descarga en zonas rurales alcance los 4 Mbps. De acuerdo con reportes recientes, se estima que hoy en día la velocidad promedio de descarga en China es de 3 Mbps. Una velocidad muy parecida a la que el reporte “The State of the Internet, 1st Quarter, 2013 Report”1 indica para México, de 3.3 Mbps.

Finalmente, entre 2016 y 2020, la tarea principal en la estrategia nacional de China se enfocará en implementar actualizaciones en las redes de banda ancha, lo que permitirá que la velocidad de descarga sea de al menos 50 Mbps en las zonas urbanas y de 12 Mbps en zonas rurales.

Ahora bien, el desafío que enfrenta el gobierno de China no solo se limita los fierros, como vulgarmente se dice, sino que también se relaciona con el enfoque censor y restrictivo que han adoptado las autoridades de esa nación.

Para darnos otra idea de dónde está China hoy en día, es conveniente considerar que se estima que hay cerca de 600 millones de usuarios de Internet en ese país. Asimismo, que en 2012, se invirtieron cerca de 60 mil millones de dólares en la expansión de la infraestructura de banda ancha y 20 mil en el desarrollo de servicios de Internet.

Como puede verse, México enfrenta desafíos similares a los que apenas hace unos días se planteó el gobierno de China. Se trata de desafíos que además son dinámicos, pues al mismo tiempo que los indicadores de penetración y velocidad se incrementen en China o México, también avanzan los de los países desarrollados. Por ejemplo, según el propio reporte citado anteriormemente, mientras que entre 2011 y 2012 la velocidad promedio de descarga se incrementó en nuestro país en 19%, en Estados Unidos se incrementó en 27% y en Canadá en 21%. Esto significa que aún cuando estamos avanzando, los países desarrollados lo hacen a mayor velocidad, así que por ningún motivo podemos bajar la guardia.

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