Cinque Terre

Jesús Ortega Mendoza

Los favoritos para el mundial 2014

Uno de los mejores negocios del mundo llega luego de cuatro años de espera. El Mundial Brasil 2014, valuado en unos mil millones de dólares, solo para la FIFA, y en casi dos mil si tomamos en cuenta las ganancias previstas por empresas y el gobierno brasileño1, ya está a la vuelta de la esquina.

Quien se niegue a ver el deporte como un negocio debe haber vivido en una cápsula de aislamiento los últimos 100 años. Los organismos deportivos dejaron el romanticismo en una de sus vitrinas hace mucho tiempo. ¿Esto es malo? No lo vamos a discutir aquí.

Serán 32 selecciones nacionales las que disputarán la Copa del Mundo, a lo sumo cinco son aspirantes al título universal, los demás son suspirantes. Bueno, todo espectáculo necesita actores de relleno, hasta Óscares hay para ellos. Y solo por ir, cada federación nacional recibe aproximadamente millón y medio de dólares, cantidad que aumenta si se juegan etapas superiores de la competencia. O sea que no está tan mal ser uno del montón.

Pero pocos son los invitados a la cena del señor, demos paso a los que van al banquete a pelear.

Los favoritos Brasil

Ya corrió mucha agua bajo el puente desde aquel “Maracanazo”. Son casi 64 años de distancia, hoy Brasil es local otra vez, tiene cinco Mundiales ganados, es el segundo país que más jugadores exporta a las Ligas de todo el mundo con alrededor de mil futbolistas que le dan un negocio aproximado de 300 millones de dólares2 y tiene la cuarta Selección Nacional más cara del orbe, valuada en unos 600 millones de dólares3.

Las casas de apuestas lo señalan como claro favorito y dadas las condiciones que vive este país, su coronación se convierte en asunto de Estado, y ése es precisamente el problema. En 1950, ganar el Mundial se convirtió en materia de gobierno y ya ven lo que pasó.

Aunque hubo verdaderos arquitectos del “Maracanazo”, el portero Moacir Barbosa fue señalado como el único culpable de la tragedia por no detener un disparo del uruguayo Alcides Ghiggia. La reconstrucción del día de la final demuestra que la derrota se debió a algo más. A las 7:00 horas, los jugadores fueron a una misa. A las 11:00 el almuerzo fue interrumpido por la llegada de Cristiano Machado, candidato a Presidente. Y luego llegó Adhemar de Barros, candidato a senador. Y luego Eduardo Rios, ministro de Educación. Atrás de él llegaron los socios de Vasco da Gama.

Un desconocido llegó con una “misión oficial” e hizo firmar a los jugadores decenas de fotos que luego, pensó, vendería a precio de oro. De ahí al Maracaná, sin almorzar. La leyenda cuenta que los jugadores se bajaron a empujar el camión. Ya en el vestidor del estadio, sándwiches de queso para los que ni siquiera pudieron almorzar.

Cerca del inicio, la charla final, que es interrumpida porque llega Angelo Mendes de Morais, alcalde de Río de Janeiro, quien le exige a los jugadores cumplir con su deber ganando la Copa del Mundo. Cuando el Estado en su conjunto jugó con la Selección de Brasil nació la tragedia.

Alemania

En su cuarto Mundial, el seleccionador alemán Joachim Löw armó un equipo donde la base es el conjunto que presentó en Sudáfrica 2010. En aquella ocasión era un equipo joven que terminó tercero. Hoy luce con la experiencia necesaria para ganar el Mundial. La solidez de su Liga, unida íntimamente a la sana economía del país, su constancia en este tipo de competencias y su probada disposición a morirse en la línea los hacen el segundo gran favorito.

Sin embargo, Alemania lleva 17 años sin conseguir un título. Tras ser Campeón del Mundo en 1990, consiguió la Eurocopa 1996 y luego vio pasar los títulos. Quedó segundo en el Mundial 2002, tercero en 2006 y 2010. Cayó también en la final de la Eurocopa 2008. Pero nadie con un dedo de frente puede descartarlos.

España

Es el actual campeón y los títulos conseguidos por su generación dorada los respaldan. Estos futbolistas españoles son ya inolvidables tanto por su juego, como por su estilo tan definido que los ha llevado a dominar el futbol mundial desde 2008. En Brasil tendrá la posibilidad de agrandar aún más su leyenda.

Su Liga es la mejor del mundo, arriba de la alemana, dos de sus equipos definieron la última Liga de Campeones de Europa. Eso hace que la posibilidad de encadenar su cuarta victoria en un gran campeonato, tras los triunfos en Eurocopa 2008, Sudáfrica 2010 y Eurocopa 2012, esté latente.

España llega a Brasil con una combinación de veteranía y juventud, a la sólida columna vertebral se le añadieron nuevas piezas, pero algunos de sus jugadores lucen ya de salida en Brasil 2014, probablemente este sea el final de la carrera internacional de algunos y eso juega en su contra.

Argentina

Como el Campeón parece que saldrá entre Brasil, Alemania o España, la presión sobre Argentina disminuye considerablemente, y esto es un factor a favor de Alejandro Sabella y sus jugadores. Tal vez esto ayude a que Lionel Messi pueda desarrollar el futbol que tanto le ha faltado con su equipo nacional.

Sabella decidió dejar fuera a Carlos Tévez, gran delantero pero muy conflictivo que en varias ocasiones le inquietó el vestidor. Además, Tévez no es de todas las confianzas de Messi y el técnico prefirió apostar por el talento de la estrella del Barcelona.

En su contra está que de una manera u otra, los brasileños harán todo por evitar que sus vecinos se coronen en su propia casa. Pero en el Mundial juega mucho el azar y eso cuenta.

Uruguay, Italia, Holanda, Inglaterra, Colombia, Chile, Francia se ven muy lejos de los favoritos, pero la suerte en un torneo corto cuenta mucho y si no, que se lo pregunten a los italianos en España 1982.

¿Y México?

El penoso trance que la Selección Nacional vivió para llegar a Brasil 2014 no se puede olvidar. El repechaje ante Nueva Zelanda fue muy fácil como para tomarlo de base analítica y pensar que ya estamos del otro lado. El futbol mexicano sigue en crisis, los jugadores nacionales que participan en las mejores Ligas del mundo son, en su mayoría, suplentes, y el titular indiscutible no va a ir.

El grupo en que fue sembrado México hace pensar en una rápida eliminación, tres partidos y a casa. En el mejor de los escenarios, un juego más en Segunda Fase y hasta ahí. Pero como decía Fabricio Mejía Madrid: en los Mundiales los mexicanos vemos nuestra ilusión, y en los Juegos Olímpicos la triste realidad, por eso nos gusta más el Mundial, ¿hay algún problema?.

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