Cinque Terre

Eduardo Ruiz Vega

Experto en telecomunicaciones

La verdadera magia de Telmex

Por todos los medios, leemos puyas entre Grupo Carso, y el resto de las empresas que conforman el sector de las telecomunicaciones, no sólo Televisa y Grupo Salinas. Y, en medio del vendaval de información a medias, recibimos una noticia maravillosa, Telmex crea como división a “Telmex Social” y eso sí logró arrancarme una carcajada.

¿Telmex Social? La nueva división de la empresa, ficticia o real (como ficticias son Telmex Local, Telmex Larga Distancia o Lada, o Telmex Telefonía Pública; todas son la misma empresa y operan con una sola red que se rige por una sola concesión), que atenderá las áreas en donde vive la población de menores ingresos y en donde ninguna otra empresa ha invertido. Así se justifica esta “genial creación”, una manera ingeniosa (para los no leídos) de describir lo que el título de concesión de Teléfonos de México, publicado en el Diario Oficial de la Federación, los obliga desde 1990, cuando fue privatizada. Los obliga por una sencilla razón, que trataré de explicar enseguida.

Las telecomunicaciones se desarrollaron, en todo el mundo, al igual que el correo, el telégrafo y los ferrocarriles, como monopolios naturales. Cuando el Estado no fue capaz de seguir expandiendo esos monopolios (caso mexicano), o adoptó políticas públicas pro-competitivas (casos europeos), privatizó esos monopolios. Algunas privatizaciones fueron exitosas, otras no. Creo que la privatización mexicana fue exitosa a secas, pero no para el desarrollo de una competencia equitativa.

Es cierto que Telmex ha invertido miles de millones de dólares. También lo es que ese dinero lo ha generado la propia Telmex. Sólo hay que recordar que se privatizó en 1990 y en telefonía local, por cuestiones de facto (niveles tarifarios) y en larga distancia (por mandato legal) no hubo competencia hasta 1997. Creo que esto explica muchas cosas que al día de hoy pagamos todos los mexicanos. Telmex fue privatizada integrada vertical y horizontalmente. Vertical ya que englobaba telefonía local residencial, comercial y pública; larga distancia nacional, internacional (Estados Unidos y Canadá) y mundial (resto del orbe) y lo que en su momento se llamaba conducción de señales, entiéndase hoy como transmisión de datos, es decir, Internet. Horizontal, ya que en su panza tenía a Radiomóvil Dipsa (conocida como Telcel), la única empresa móvil con cobertura a nivel nacional y, a partir de la cual, se creó América Móvil, hoy propietaria de infinidad de empresas en diversos países incluyendo a Telcel e, imagine usted, a Telmex (y, claro está, a “Telmex Social”).

Lo que Telmex ha logrado en México, y a nivel internacional, asombra a propios y extraños. Yo mismo atestigüe la sorpresa del director general de China Telecom por la rentabilidad de Telmex en el mercado mexicano. Y ésta es tal que la dupla Telmex/Telcel y su empresa matriz, América Móvil, aparece dentro de las tres empresas de telecomunicaciones más grandes del mundo. ¿Es esto casual? Claro que no, América Móvil es conducida por un grupo de profesionales de altísimo nivel y calidad técnica. Por ello, no los enaltece el tan desgastado argumento de que los demás no invierten; es un argumento pobre, casi insultante, que no está al nivel de estos profesionistas.

Grupo Carso compró, con la ayuda de dos gigantes extranjeros, la hoy AT&T, antes SBC, antes Southwestern Bell; y France Telecom, a la paraestatal Teléfonos de México. Lo que compró no es duplicable, ya que se construyó con décadas de esfuerzos, recursos públicos, cero regulación y, sobre todo, la fuerza del Estado para expropiar bienes a los particulares y conceder derechos de vía de todo tipo. Por eso Telmex está obligada a permitir el uso de esa infraestructura, para el desarrollo de una competencia vigorosa. No lo ha hecho, ya que la autoridad no ha sido capaz de obligarla y todos los mexicanos pagamos.

Entonces, hablemos seriamente, no tweets, no Facebook. No hay Telmex Social, es Telmex, de acuerdo con las obligaciones que asumió, y que ha incumplido desde 1990. Esas zonas donde los demás no invierten no cuentan con oferta de interconexión de Telmex, social o no. Telmex cobra por terminar una llamada ahí, algo así como siete veces más que en la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey. Un detalle: Telmex estaba obligado, desde 1994, cuando se publicó la denominada Resolución sobre el Plan de Interconexión por parte de la SCT, a dar interconexión en todo el país, desde 2001. Una década de retraso, nada más.

¿Y la SCT? ¿Y la Cofetel? ¿Y la Cofeco? Bien gracias.

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