Cinque Terre

María Cristina Rosas

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Profesora e investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

La trata: esclavitud de siglo XXI

“Entre el universo de posibles víctimas de trata de personas, los grupos e individuos en mayor riesgo son aquellos que sufren exclusión y discriminación, que viven condiciones de vulnerabilidad socioeconómica de carácter sistemático y/o que sufren de carencias afectivas o emocionales. En este sentido, el perfil de las víctimas identificadas y rescatadas hasta el momento, en conjunto con distintos indicadores económicos y sociodemográficos, confirman que las mujeres, particularmente las niñas, adolescentes y jóvenes, son las más susceptibles a ser víctimas de este delito. Este grupo poblacional es el que sufre sistemáticamente de inequidad en el acceso a oportunidades educativas y laborales, así como de estereotipos de género que las desempoderan, objetivan y que contribuyen a la concepción de la mujer como una mercancía que puede venderse, rentarse y desecharse. Un foco rojo de particular preocupación es el caso de niñas y mujeres indígenas en todo el país, particularmente en la región sursureste donde las condiciones de empleo, migración y acceso a la educación son más precarias y desfavorables que para el resto de la población femenina en general. Algunas prácticas culturales que promueven la venta y explotación de las mujeres también contribuyen a la vulnerabilidad de este grupo al delito de trata de personas”.5

México se adhirió al Protocolo de Palermo en diciembre de 2003 y ello implica el compromiso de llevar a cabo distintas acciones para combatir a la trata de personas. En este sentido se inscriben la publicación de la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas, la instalación de la Comisión Intersecretarial para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas, y las reformas a la citada legislación, de 2014. En la reforma se incluyen conceptos como pornografía, turismo sexual, matrimonio o embarazo forzado y servidumbre forzada, entre otros. La ley contempla cárcel y un pago por reparación del daño a quien cometa delitos de este tipo dependiendo de su gravedad, incluyendo disposiciones específicas cuando el o los victimarios sea (n) familiar (es) de la víctima.6 Cabe destacar que 22 estados del país todavía no han armonizado sus legislaciones con la citada ley, lo que da pie a que se generen “zonas grises” que posibilitan las acciones del crimen organizado en esta materia.7

¿Cómo enfrentar la problemática?

Sin clientes no hay trata. La trata de personas existe porque hay un mercado muy lucrativo que la alimenta. Diversos países realizan campañas para prevenir la trata de personas, sin mucho éxito a juzgar por las cifras anteriormente referidas. En este sentido, se imponen una serie de acciones, tanto de parte de los Estados como de las sociedades.

Un primer paso consiste en reconocer el problema. Las personas que han logrado escapar de sus explotadores rara vez acaparan los titulares de los medios de comunicación. Por lo tanto, si no figura entre las noticias relevantes, no parece que sea un problema importante. Lo que es más: se puede llegar al punto de negar su existencia. En este sentido, quienes son víctimas de trata deben ser apoyadas para denunciar y tendrían que contar además con el apoyo y la protección legal correspondientes. Asimismo, los victimarios deben ser identificados y juzgados, pero además, es importante dar la mayor visibilidad social a este proceso, a efecto de que sirva para disuadir a las redes criminales. Las penalizaciones deben ser proporcionales al daño causado y los sistemas judiciales deben actuar con prontitud, dado que ello puede salvar a muchas personas de caer en manos de los criminales, y ayudar a quienes siguen siendo victimadas. Es necesario armonizar las leyes de los países a fin de evitar “zonas grises” en que el crimen organizado pueda operar con impunidad.

En las sociedades modernas, el aislamiento al que están expuestos los miembros de la familia, opera en favor de la trata de personas. Se tiene identificado que las personas más jóvenes son las más vulnerables, por lo que es importante hablar del tema con todos los miembros de la familia, informarse más y compartir dicha información. Ello permitirá sensibilizar a las sociedades. Es igualmente importante insistir en la importancia de que, quien sea víctima de este flagelo, denuncie. También es necesario que se acuñen políticas públicas para la prevención, el combate y la erradicación de la trata, y sobre todo que esas políticas se traduzcan en acciones concretas. De otra manera, la trata de personas seguirá prosperando, “cosificando” o tratando como “cosas” u “objetos” a seres humanos

Notas:

1Naciones Unidas (2004), Convención de las Naciones Unidas contra la delincuencia organizada trasnacional y sus protocolos, Viena, Oficina contra la Droga y el Delito, p. 5.

2Naciones Unidas, Op. cit.: p. 44-45.

3Amel Medina Cuenca (s/f), Los delitos contra el normal tráfico migratorio y otras figuras afines, desde una perspectiva cubana, La Habana, Universidad de La Habana, disponible en http://www.eumed.net/tesis-doctorales/2014/amc/trafico-trata-personas.htm

4La Prensa (2 de marzo de 2014), “Deja la ‘trata de personas’ ganancias por 32 mil mdd al año, revela la OCDE”, disponible en http://www.oem.com.mx/laprensa/notas/n3309265.htm

5Naciones Unidas (2014), Diagnóstico nacional sobre la situación de trata de personas en México, México, Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, p. 16.

6Gobierno de la República (2014), Ley general para prevenir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de personas y para la protección y asistencia a las víctimas de estos delitos, México, disponible en http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/213/default.htm?s=7 Naciones Unidas, Ibid.

 

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