La realidad es virtual

Opinión

La red como sentido

 

Si la electricidad es la carretera sobre la cual circula el mensaje, tal carretera está diseñada de tal forma que tiene infinidad de terminales y caminos. Esta red de comunicación enlaza a las personas con otras personas y grupos. En la interacción la red puede llegar a un nivel más profundo en el individuo: al sentido corporal.

 

Algunas investigaciones han encontrado cómo las emociones humanas pueden transitar por los circuitos electrónicos de la virtualidad y tener efectos en lo corpóreo. Un estudio realizado en la plataforma china Weibo abarcó la recolección de mensajes enviados por 200 mil usuarios. Los resultados arrojaron que el odio es la emoción más contagiosa, incluso supera a la alegría. Los problemas sociales y asuntos políticos o diplomáticos chinos que son abordados en la red en general son tratados con odio más que con alegría. Esta situación puede influenciar emocionalmente a otros internautas cuando éstos permanecen neutrales (Fan, Zhao, Chen y Xu, 2013).

 

Otro ejemplo tiene que ver con la identidad y los perfiles falsos. En un reciente estudio se aplicó una encuesta a 418 visitantes del portal www.mturk.com con el fin de conocer las prácticas que tienen las personas que asumen un rol falso en Internet para difundir mensajes provocadores y destructivos contra otros usuarios. La identidad de dichos usuarios conocida en la jerga informática como trolls, reveló que los individuos llegan a asumir actitudes maquiavélicas, narcisistas, sicópatas y sádicas, solamente por diversión (Buckels, Trapnell y Paulhus, 2014). El “troleo” puede llegar a afectar realmente a las personas. En varias partes del mundo se han registrado casos extremos detonados por burlas y humillaciones difundidas en la virtualidad.

 

A finales de octubre de 2015, en la Universidad de Rutgers, en New Jersey, EU, cientos de personas colocaron velas afuera del espacio educativo. Fue una protesta silenciosa contra el “acoso virtual” a los estudiantes. En casi un año al menos tres jóvenes se suicidaron debido a burlas sobre su orientación sexual. Tal vez el hecho que más conmocionó fue el caso de Tyler Clementi, un talentoso violinista y estudiante de 18 años, quien se lanzó del puente George Washington luego que varios de sus compañeros de clase grabaron y transmitieron por la red un encuentro sexual del adolescente. La virtualidad puede llegar a potenciar lo que no existe, como afirma Lévy. Estos hechos reflejan la potencia del dolor que encarnan las víctimas hacia sí mismos. La virtualidad puede tener en la persona un mayor peso que la realidad física.

 

Tal vez el tema más recurrente en el campo de los sentidos son las emocionesque genera el amor en Internet. Un ejemplo ocurre en México, donde un pintor de edad madura usa Facebook para enamorar a internautas. La técnica de conquista es sencilla: por las mañanas el artista publica en los perfiles de mujeres enlaces a videos musicales por lo general rock o clásica, les regala fotografías de sus pinturas abstractas y mantiene una conversación de galanteo a partir de frases sobre la libertad. Cuando logra mantener retroalimentación, el siguiente paso es la comunicación real: invita a las mujeres a visitar su estudio para que vean los avances de sus obras, beban vino, fumen marihuana o acudan a fiestas que organiza en la galería donde trabaja. El galanteo virtual en este caso, llega al coito real.

 

En el último año se presentó un aumento de violaciones en Reino Unido de acuerdo a la Agencia Nacional del Crimen (NCA). Las cifras tal vez podrían ser muy similares a lo que ocurre en otras partes del mundo, sin embargo la diferencia fue que tales violaciones se realizaron previa cita por Internet. Tan sólo en 2014 el gobierno británico registró 184 casos de personas que habían sido abusadas sexualmente bajo estas circunstancias. El 85% de las víctimas son mujeres entre 20 y 29 años, mientras que el 24% de las denunciantes tienen entre 40 y 49 años. Las cifras de los contactos en línea como forma de comunicación entre los victimarios y las víctimas, parece ser más común que los contactos cara a cara. De acuerdo con la NCA, se estima que más de nueve millones de británicos han tenido alguna cita por Internet.

 

Conclusión

 

La nueva tecnología reconfigura la realidad física. Por encima de los límites espaciales y la linealidad del tiempo, lo virtual incuba una posibilidad del ser, por ser me refiero a una realidad futura que no existe. Los emoticones en forma de corazón, un “te extraño”, “quisiera comerte a besos” o “voy a matarte”, que una persona puede escribirle a otra persona, no significa que no sean reales los hechos, simplemente no están actualizados, o bien, no ha llegado el momento para que se convierta en realidad. Las fobias y filias, los comportamientos humanos, las emociones o las ideas, pueden transitar por la virtualidad, sin tiempo y espacio. Las expresiones humanas viven en apariencia en la red, pero también pueden llegar a tener un efecto sobre el mundo real.

 

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