Mariano Cebrián Herreros

Doctor en Filología Hispánica y Técnico en Radiodifusión y Televisión. Catedrático de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid en España y Presidente de la Asociación de Investigadores en Comunicación del Estado Español (AICE). Conferencia magistral presentada el 7 de octubre de 2010, en la 8ª Bienal Internacional de Radio. Agradecemos a Radio Educación, organizador del evento, su autorización para reproducirla.

La radio ante las nuevas tecnologías

La radio se encuentra en una encrucijada compleja de convergencias tecnológicas y dentro de un ecosistema comunicativo que le obliga a profundizar, una vez más, en su identidad mediática. Un análisis histórico manifiesta que la radio ha salido siempre fortalecida de las crisis anteriores como la de finales de la década de los 20 y principios de los 30 por la lucha con la prensa. Logró erigirse en el medio rey en la década de los 40 y 50. Pero a finales de la década de los 50 y durante las de los 60 y 70, según la situación de cada país, entró de nuevo en otra crisis por la presencia de la televisión. En este caso acudió a la innovación tecnológica y a la creatividad de los profesionales para ofrecer la nueva radio en frecuencia modulada, la estereofonía, la calidad de contenidos por el montaje mediante los magnetófonos y la ampliación de la audiencia al despegarse de la red eléctrica, instalarse en los automóviles y lograr una portabilidad gracias a los transistores.

¿Qué puede hacer la tecnología actual para la innovación de la radio? Trataré de ofrecer una respuesta a este planteamiento recogiendo los resultados de una investigación analítica cualitativa efectuada al respecto.1 Para el análisis se parte de la hipótesis de que, como en situaciones anteriores, la innovación tecnológica aporta a la radio nuevos elementos para seguir fortalecida en el futuro, pero no será sólo esta instrumentación la que le dé el impulso, sino el desarrollo de otros modelos comunicativos que en la actualidad pasan por una intensificación de la participación e interactividad ciudadanas, la renovación y creación de contenidos y servicios conforme a la evolución de los tratamientos sonoros y con atención a la incorporación de otros sistemas expresivos que la enriquezcan en el contexto y competitividad interna y externa de los medios tradicionales, los cibermedios y los medios móviles para mantener a los actuales usuarios y atraer a otros nuevos.

El objetivo es la búsqueda de la transformación de la tecnología como base para reajustarse en el conjunto de los medios con una identidad reforzada para la lucha en el nuevo ecosistema y examinar la repercusión que todo ello tiene en las dimensiones del organizador o emisora, en los procesos de recepción y en los modelos de comunicación.

Para ello se ha empleado una metodología de observación de las mutaciones tecnológicas y de los cambios en los componentes de los procesos radiofónicos, en el análisis de la situación, la interpretación de los datos obtenidos y la sistematización en torno a los puntos de mayor interés para esta Bienal.

Los resultados han dado una doble dimensión de la tecnología: una expansión vertical y otra horizontal. La vertical se refiere al propio desarrollo, mientras que la horizontal es la penetración y las aplicaciones en otros ámbitos.

La tecnología tiene una expansión propia auspiciada por desarrollos generales de I D i y de sus aplicaciones a las comunicaciones y en especial a la radio. Se trata, en este aspecto, de una concepción vertical, independientemente de las repercusiones que tenga en los procesos comunicativos que genera dicha tecnología.

Me refiero sólo a las innovaciones recientes y a sus tendencias de desarrollos propios y a sus convergencias, aunque no entraré en estas últimas por haber sido abordado ya en la Bienal anterior.2

Son aspectos que interesan a los ingenieros de telecomunicaciones e informática especializados en la radio. Pero a los profesionales de la comunicación radiofónica les importa mucho más la concepción horizontal y transversal de la tecnología, aquello que repercute en el conjunto de los procesos generales o en algunos particulares. En esta ocasión, el título de la Bienal establece el marco general de las conferencias y paneles “Radio pública: Las audiencias y las nuevas tecnologías” y el de esta conferencia que se refiere a la tecnología. No quiero entrometerme en aspectos abordados en otras conferencias y debates. Por tanto me ceñiré a las repercusiones de la tecnología y sólo en algunos campos delimitados por la concepción de la Bienal.

Tales vinculaciones llevan a plantear la cuestión de la tecnología en torno a varios aspectos o amplias dimensiones:

1) Transformaciones globales de la tecnología radiofónica en su sentido vertical.

2) Reorganización de la radio por la presencia de nuevas tecnologías y el nacimiento de nuevos sistemas externos de comunicación y otros canales internos que conducen a un reajuste en el ecosistema radiofónico y en el contexto del ecosistema comunicativo.

3) Repercusiones de la tecnología en la radio pública, y la radio pública como experimentadora y aplicadora de la innovación tecnológica.

4) Sacudida de la tecnología en los modelos de comunicación radiofónica y cambios en la producción de contenidos y en sus tratamientos.

5) Nuevos comportamientos de los oyentes: paso de los usos físicamente pasivos a los participativos y a los interactivos e incluso a los productivos.

Conclusión: repercusiones en la responsabilidad social corporativa como impulso de la sensibilidad social, educativa, cultural y ética.

Transformaciones tecnológicas

No interesa tanto lo que la tecnología puede hacer, es decir, en sus potencialidades, cuanto lo que realmente fomenta y lo que realiza según los usos que los profesionales y las audiencias hagan con ella, o sea, en sus aplicaciones y desarrollos reales. A veces los promotores orientan la tecnología de una manera y la sociedad la acepta, la rechaza o la adapta a otros servicios. No existe un determinismo previo, sino que depende de los usos sociales.

La radio se expande gracias a las aportaciones recientes de la innovación tecnológica de difusión por ondas hertzianas analógicas y digitales, satélite y cable y recepción interactiva (López y Pereira, 2010: 307 y ss.). En la actualidad se aprecian tres grandes tendencias.

1. Crecimiento por cada uno de los sistemas de distribución y de difusión por separado y con diferencias importantes de éxito.- La producción, registro y distribución off line han transformado totalmente sus procesos en digital. Se ha pasado de las cintas magnéticas a los CD, DVD, iPod y a las descargas para registros en discos digitales o en pen drive para escuchar los programas en otros momentos como sucede con los podcasts,3 otra radio asimétrica y de usos y consumos variados.

Cada sistema de difusión ha incorporado grandes novedades. Los satélites, además de las coberturas para usos internos y de emisiones, han traído, gracias a la digitalización, aplicaciones específicas en la radio como ha ocurrido en Estados Unidos con las plataformas XM y Sirius, aunque comercialmente se han comprobado sus dificultades y ha llevado a la fusión de ambas. Más dificultades encuentra en Europa por la diversidad de idiomas y el alto costo de mantenimiento de plataformas exclusivas para la radio, a diferencia de lo que está ocurriendo en televisión, lo cual plantea una cuestión mayor: ¿existen contenidos por los que la audiencia está dispuesta a pagar? Se paga por ver televisión, ¿pero quién paga por escuchar la radio? En el caso de las radios públicas también hay que sopesar la relación entre el costo de estas plataformas y el cumplimiento de servicio público para una audiencia suficiente o que justifique el gasto.

La digitalización de las ondas terrestres está dando salida a la radio digital terrestre, aunque la variedad de sistemas está frenando bastante la puesta en funcionamiento. 4 En el Reino Unido viene funcionando desde comienzos del siglo; en España desde 2001 mediante el sistema DAB, pero en los demás países europeos se produjo una ralentización con la llegada del DRM. En Estados Unidos se ha apostado por el iBOC, así como en otros países de América Latina. Ahora el Reino Unido trata de dar un nuevo impulso con la apuesta por el DAB para el año 2015 y otros países apuestan por él. Pero los fabricantes de receptores no acaban de producir los equipos a precios asequibles ante las dudas del sistema y, por tanto, es una tecnología que no avanza. Frente al apagón analógico de la televisión producido ya en algunos países,5 no existe todavía fecha fija para el apagón analógico de la radio. En su reunión anual celebrada en febrero de 2010 en Bruselas, la Asociación Europea de Radio (AER) que acoge a más de 6 mil emisoras pertenecientes a 15 países, se opuso a que se imponga el apagón analógico hasta que se clarifique la tecnología y solicita que se mantengan las emisiones en onda media y en frecuencia modulada mientras se sigue experimentando con la digitalización y los mercados puedan adaptarse a la nueva situación. En España la nueva Ley de Comunicación Audiovisual6 ha dado un plazo de año y medio, desde mayo de 2010, para la elaboración de un plan técnico para el desarrollo del sistema digital en la radio, pero las cadenas privadas en el mes de julio han reiterado su rechazo a esta rapidez. Argumentan que no es una cuestión de tecnología, ya que al final se impondrá lo digital, sino de industrialización de receptores y exige que se espere hasta que éstos se implanten en el mercado. Desde 2001, las empresas concesionarios emiten en digital, pero no son seguidas por la carencia de terminales. El desarrollo actual se está efectuando dentro de los transmisores y repetidores de la televisión digital terrestre (TDT) mediante la reserva de canales para la radio.

El cable ha sido un recurso de ofertas amplias no sólo en países con una orografía compleja como Austria y Suiza donde gran parte de la difusión de la señal se hace por esta tecnología, sino también en otros países empleada para otras ofertas, como en España que ha mantenido durante bastantes años una propuesta mediante la marca Hilo Musical. La digitalización ha supuesto también la entrada de la radio en estas redes, pero no de manera independiente, sino en combinación con otras ofertas como la televisiva. La incorporación de la línea de abonado digital asimétrica (ADSL por sus siglas en inglés) de banda ancha ha supuesto otras opciones y, sobre todo, el desarrollo de la ciberradio.

La incorporación del protocolo de Internet ha permitido que todos los sistemas traten de presentar accesos a la Red, aunque la vía fundamental de penetración siguen siendo las líneas telefónicas de banda ancha con ADSL. Una de las mayores repercusiones será la de la introducción de la voz para todos los procesos radiofónicos que aparezcan en la red y su aplicación a los correos electrónicos de voz, los fonochats, fonoforos, los blogs sonoros y todas las modalidades de interactividad de los usuarios7. La presencia de webs con referencia de direcciones de emisoras de radio permite que cualquier usuario y desde cualquier lugar pueda entrar en ellas y escuchar programas completos y seguidos, o bien fragmentados, según las propuestas que exhiba la emisora para comprobar una referencia, efectuar comparaciones, observar una evolución o detectar innovaciones (Cebrián, 2008).

Las ondas hertzianas para coberturas en movilidad son una innovación tecnológica que aporta otras posibilidades de expansión de la radio. También se emplea parte del espectro radioeléctrico y, por tanto, existe una concesión o autorización para su funcionamiento. En este caso, además de las emisoras radiofónicas, entran en juego las empresas operadoras de telefonía móvil como los sistemas de difusión de las señales, salvo en los países en los que se otorguen frecuencias especiales a las emisoras de radio. La cuestión en este caso es que se logren unos contenidos propios y diferenciados de los que se difunden o distribuyen por otras vías, con objeto de que nazca una radio identificada con esta tecnología; de lo contrario, se convertirá en una tecnología de mera redifusión de programaciones procedentes de otras modalidades de emisión.

La señal de programación de cualquiera de los sistemas de difusión requiere también un ancho de banda suficiente para que se incorporen servicios conexos a los programas u otros interactivos con plena autonomía para la aportación de diversas informaciones. Debido a su situación inicial, todavía quedan pendientes bastantes asuntos regulatorios internacionales y nacionales, excepto en algunos países.

2. Expansión por la integración en grandes plataformas de comunicaciones.- Cada uno de los sistemas señalados han generado plataformas de integración de multitud de canales de diversos tipos: televisión, telefonía, Internet, radio, etcétera. Esta variante permite que la radio vaya en paralelo con otras ofertas y que pueda estar presente en todos los tipos de terminales y, por tanto, se constituye en una radio de multipantalla acústica. Sin embargo, esta presencia es secundaria respecto a la oferta de conjunto. De hecho, los usuarios se abonan por las otras aportaciones como la telefonía, la televisión o Internet, pero no exclusivamente por la radio. La radio se integra en estas plataformas con escasa entidad. Es un uso en general de mera redifusión sin apenas adaptación a las peculiaridades de cada sistema ni de cada plataforma.

3. La radio integrada en concepciones multimedia.- La convergencia tecnológica y las sinergias entre medios están dando origen a otra dimensión radiofónica de relevancia (Cebrián, 2001). Existen instituciones educativas que, además de ofrecer sus programas por satélites, ondas terrestres o Internet, han creado canales de vídeo o de televisión y canales de radio por Internet.

De esta manera, la radio, más allá de la concepción específica de la programación y contenidos, entra en relación con la televisión e Internet para establecer diversas sinergias que aumenten su potencial. Todo ello requiere una auténtica concepción multimedia que reparta cada contenido o aspectos diferentes por cada uno de los medios y sistemas expresivos integrados. Así ocurre, por ejemplo, con la Asociación de Televisiones Iberoamericanas Culturales y Educativas (ATEI)8 y otras promovidas por universidades. Falta dar el paso dentro de las emisoras públicas y privadas comerciales.

Esta concepción multimedia se amplía a estrategias de asociar varios canales radiofónicos de la misma empresa tanto de ondas hertzianas tradicionales y digitales como de los canales de Internet, para desarrollar una idea con diversidad de planteamientos, tratamientos y aplicaciones a públicos diferentes. Otras innovaciones multimedia dan origen a la experiencia de vincular las redes sociales de Internet con emisoras de frecuencia modulada para ofrecer una mayor intervención a los jóvenes y frenar la caída de seguidores de la radiofórmula.

El resultado de esta convergencia es la creación de programas que buscan las aportaciones de cada una de ellas para conseguir una radio global con acceso por satélite o por Internet. Así ha ocurrido con el programa promovido por Unión Radio “Hora 25 Global” a partir de otoño de 2008 el cual, basándose en su larga experiencia en España se ha convertido en global al emitirse en español en Estados Unidos, América Latina (Colombia, México, Chile, Argentina y Panamá) y España mediante las más de 500 emisoras hertzianas de la empresa conectadas por satélite y por Internet.

Un factor importante es la incorporación de la interactividad para reforzar la participación de analistas y bloggers no sólo de los países más implicados, sino también de todo el mundo gracias a la emisión por Internet. Pueden descargarse los programas o fragmentos, intercambiarse vídeos, documentos sonoros o textos escritos y acceder en inglés a algunas de las principales entrevistas. También se da entrada a la red social Facebook para entablar un debate en paralelo al programa.9

Reorganización e integración de la innovación tecnológica: nuevo ecosistema

La radio se halla en un nuevo ecosistema mediático en el que los medios están en constante reajuste por la presencia de nuevos medios, plataformas y redes de comunicación. Internet ha sido la gran revolución de los medios. Todos han tenido que pasar por ella para estar presentes como situación imprescindible para su existencia y a la vez como competencia o extensión propia, según como se mire. Lo que está claro es que el incremento de innovaciones generadas en Internet modifica el sistema tradicional. Es el gran cambio mediático (Campos, 2010).

Se genera un ecosistema radiofónico interno de relaciones de la radio en los tres grandes sistemas: hertziano, de satélites y de cable, cada uno con su multiplicación de canales y formas expresivas y, además, un ecosistema mediático general en el que la radio tiene que buscar su lugar, renovar su identidad, fortalecer su modelo comunicativo y definir sus contenidos y tratamientos específicos frente a las modificaciones que simultáneamente van desarrollando los medios tradicionales en sus diversas aplicaciones y el surgimiento de otros nuevos. Todo ello está conformando el nuevo ecosistema comunicativo dentro del cual la radio tiene que enfrentarse de manera particular a dos campos nuevos: el informativo y el musical, los dos grandes ámbitos en los que se desenvuelve predominantemente la radio actual generalista y especializada respectivamente (Cebrián, 2007).

Internet se expande con rapidez y con ella crecen diversas modalidades ciberradiofónicas. Una de las innovaciones más recientes es la de la creación de radios corporativas, que no necesitan regulación y que disponen de todas las opciones que presenta la red. Abarcan las iniciativas impulsadas por empresas, instituciones y corporaciones de todo tipo que de este modo organizan una plataforma sonora propia, lo mismo que en algunos casos cuentan ya con canales cibertelevisivos. Ofrecen contenidos y servicios específicos para los seguidores de cada una de las entidades o de otros que quieran entrar en ellas. La empresa Expressa Corporate Radio,10 con sede en Bogotá y Madrid, está promoviendo cuatro variantes: Brand Radio que potencia el valor de la marca de un producto mediante el desarrollo de varios canales para públicos diferentes; In Store Radio, centrada en ofertas de canales para generar determinados ambientes musicales especializados en diversos tipos de espacios comerciales; la Staff Radio, enfocada en la creación de ambientes musicales en el entorno laboral particular de cada empresa e institución; y la Radio Institucional o corporativa aplicada a la comunicación sonora de determinados grupos como partidos políticos, fundaciones, ONG, entidades culturales. Dentro de estas ofertas cabe resaltar la aplicación a la campaña electoral de Antanas Mockus como candidato a la presidencia de Colombia con la ciberemisora Onda Verde. No se trata de experiencias totalmente originales, pues gracias a las redes de cable telefónico ya se emprendieron diversas ofertas musicales y culturales hace décadas. El cambio se produce al trasladar este planteamiento a Internet con la concepción propia de canales permanentemente abiertos y destinados a grupos muy específicos. Es una experiencia que se enmarca en el contexto de las radios tradicionales y de las ciberradios musicales lo cual genera otro ecosistema de competitividad.

Dentro del ecosistema de Internet hay que considerar como uno de los mayores cambios recientes el de las redes sociales.11 Con frecuencia a éstas se les niega su función informativa, pero cada vez se comprueba más cómo gracias a ellas surgen y se expanden noticias que a veces los medios tradicionales no se atreven a dar, y que una vez que estas redes las difunden los medios tradicionales se apuntan a ellas para ampliarlas, analizarlas o contextualizarlas. Además de este papel de ofrecer primicias informativas, las redes sociales modifican la valoración tradicional de la información.

Un ejemplo reciente de este cambio introducido por las redes sociales se halla en la filtración de los documentos secretos del Pentágono por WikiLeaks, comparables con lo que sucedió en 1971 con los Papeles del Pentágono, como el principio del fin de la guerra de Vietnam y que en este caso marcará un cambio en la situación de Afganistán.12 Nos hallamos en otra de las fases de pleno reajuste dentro del cual la radio sufre un gran choque y pierde fuerza entre las generaciones jóvenes entregadas cada vez más, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, a las prestaciones de las últimas innovaciones. Si en décadas anteriores la radio tuvo que recobrar fuerzas y reforzar su identidad frente a la televisión, ahora tiene que hacerlo frente a Internet, la telefonía móvil y los videojuegos. Los jóvenes atraídos por la música se desplazan de la radio musical en frecuencia modulada hacia las descargas musicales de Internet, el registro en los MP3, MP4 o iPod para escucharlas cuando quieran.

En este nuevo ecosistema informativo irrumpe el tercer gran ámbito de medios, la telefonía móvil. Una telefonía que, además de ampliar el campo de las coberturas ubicuas, incorpora otras modalidades informativas. Por una parte, la captación de la radio tradicional por la introducción de los correspondientes receptores dentro del terminal telefónico. Por otra, la entrada en Internet y con ella el acceso a los diversos cibermedios y en particular también a la ciberradio; Internet se transforma, asimismo, en móvil. Y, además, con una aportación original de productos informativos específicos. Ya se va superando la primera fase en la que los medios vuelcan su información tal como aparece en sus soportes tradicionales o en los cibermedios para dar el salto a la innovación de otras modalidades informativas. No se trata sólo del servicio de mensajes cortos (SMS) o de los sistemas de mensajería multimedia (MMS), sino también de las informaciones de alertas, correos electrónicos y otros.

Desde hace años, los medios de comunicación se concentran en grupos comunicativos fuertes para competir entre ellos. Se establece un nuevo ecosistema mediático y la radio se ve superada y disminuida por estas concentraciones al entregarse los grupos a los medios de mayor negocio como la televisión, o al experimentar con otros nuevos para impulsar negocios como ocurre con los cibermedios y los medios móviles. La radio también entra en estas estrategias, pero siempre queda en segundo lugar por el incremento de la televisión hertziana tradicional, la del cable, satélite, digital terrestre, Internet, telefonía móvil. La radio tiene que profundizar en su identidad para mantener e incrementar sus seguidores.

Los usuarios radiofónicos tienen derecho a conocer la composición de estos grupos, el reparto accionarial en las privadas, los principios de las públicas y los valores que propician las radios comunitarias sin fines lucrativos. Las webs de cada una de estas modalidades radiofónicas suelen ofrecer todos estos datos; incluso en algunos países, como en España, es obligatorio por ley.

Dentro de este ecosistema mediático la radio tiene que preservar el pluralismo de emisoras de acceso libre y en particular por la red de emisoras digitales terrestres. La multiplicidad de emisoras públicas según cada territorio administrativo, de emisoras privadas según diversas tendencias ideológicas y de las emisoras comunitarias utilizadas por varias asociaciones y organizaciones es una vía imprescindible para este cumplimiento de derechos de los ciudadanos a recibir contenidos amplios y diferenciados entre los que pueda elegir o comparar las ofertas para configurar su opinión. Otra cuestión será la distribución equilibrada por cada sector o dar prioridad a uno sobre otro según las tendencias políticas e ideológicas de los gobernantes.

Para explorar otros desarrollos la radio busca mayores conexiones entre emisoras pertenecientes a varios países. Así sucede con una organización de radios europeas propiciada por la Unión Europea con participación de 11 países dentro de un proyecto de difusión de información sobre Europa.13 Cada emisora contribuye con sus contenidos al conjunto y a la vez recibe contenidos del resto de radiodifusoras participantes. Cada emisora difunde en su propio idioma y para la audiencia de su entorno. Se quiere lograr con ello una comunidad radiofónica, pero las dificultades de crecimiento son complejas tanto por las coberturas como por la diversidad de idiomas, elevados costos y escasos ingresos. De hecho, el día en que la Unión Europea deje de financiar el proyecto, correrá el riesgo de desaparición.

La radio pública como motor de la innovación tecnológica

La radio no es sólo negocio. Hablemos también de la radio de rentabilidad social, educativa y cultural. Profundicemos en la radio pública. Es un buen momento para hacerlo ante la complejidad de opciones técnicocomunicativas que se presentan y como elemento de impulso para la superación de la crisis que concierne a gran parte de los países.

En Europa la radio pública ha tenido gran hegemonía desde su nacimiento. En los últimos años ha decaído su presencia por el auge y la supervaloración de la radio privada y por la implantación general de la ideología neoliberal de apoyo a la iniciativa privada. A pesar de ello, la radio pública sigue sobreviviendo en buena lid. En América del Norte, Centro y Sur, por el contrario, la radio privada es la que ha tenido toda la fuerza desde sus orígenes mientras que la radio pública ha permanecido en un plano de fondo. No obstante, algunos países han reforzado y siguen reforzando su radio pública como ocurre en México con Radio Educación.

La radio pública en Europa ha empujado y liderado la innovación tecnológica y la experimentación de las capacidades que aporta buscando soluciones y aplicaciones y, sobre todo, la ha aplicado para los procesos comunicativos radiofónicos y en particular a la creatividad de diversos contenidos y servicios.14 Lo que no ha hecho o no ha querido emprender la radio privada lo ha efectuado la pública. La pública lo hace en función del desarrollo del país. Una vez experimentada y aplicada la tecnología continúan las experiencias las privadas, las cuales tratan de promover los nuevos negocios que puedan atraer. La pública también prosigue su innovación y explotación, pero como aplicación para fortalecer su deber de servicio público, no para el negocio, aunque en su competitividad con la radio privada se ha dejado llevar a veces por determinados enfoques mercantiles que oscurecen su concepción de servicio público.

La radio pública no puede entenderse sin tomar en cuenta la distribución del espacio radioeléctrico entre ella y las privadas, la potencialidad de una sobre otra y el papel que juegan ambas en la sociedad democrática. Junto a la distribución de las frecuencias entre los dos sectores, aparece un tercer sector que viene reclamando desde hace años el otorgamiento de frecuencias específicas. Es el campo de la denominada radio comunitaria. El planteamiento hay que hacerlo en la actualidad no exclusivamente sobre las ondas hertzianas, a pesar de ser las de mayor implantación, sino también sobre los otros modelos de difusión que no requieren distribución del espacio radioeléctrico como sucede con el satélite, el cable o Internet y donde se modifican radicalmente las concepciones al no haber límite de concesiones y sí la ampliación de canales a cualquier modalidad. La radio móvil aparece unida a la distribución hertziana y, por tanto, condicionada al régimen jurídico y político. La radio pública encuentra dos amplias vías de expansión. Por un lado, trata de estar presente en todas las plataformas y pantallas o ventanas acústicas con ofertas diversificadas y adaptadas a cada una de ellas para servir a todas las audiencias dispersas por cada pantalla. Por otro lado, multiplica los canales en cada plataforma que se lo permita, especialmente en Internet, con contenidos variados para dar satisfacción a cada grupo de seguidores con intereses afines.15 El límite sólo debe estar en la relación entre el costo del servicio público y el número de seguidores a los que se quiera atender.

La innovación tecnológica ha incrementado suficientemente el número de canales para que el sector público pueda y deba mantener su identidad y atender las necesidades de las mayorías y también las de los grupos minoritarios más representativos en todos y en cada uno de los territorios administrativos donde esté ubicado. La radio pública debe cumplir con un servicio público para que todo ciudadano tenga garantía de recibir una información suficiente, plural, equilibrada, rigurosa, sin inclinarse a favor de ningún grupo político, social o ideológico sea del gobierno o de la oposición. La radio pública es de la sociedad y no de ningún grupo gestor situado en el poder y, por tanto, debe potenciar los valores constitucionales que cohesionen a toda la comunidad, promover la fluidez de las diversas corrientes ideológicas y políticas, separar con claridad la información de la opinión, apoyar la sensibilización cultural y educativa y aspirar al desarrollo integral de los ciudadanos. El pluralismo debe extenderse a los servicios conexos a la programación y a los más innovadores como los interactivos. Dentro de estos servicios es importante que se promocione también el acceso individual de los ciudadanos por red a los archivos, lo cual requerirá, a su vez, que se les incorpore la tecnología de la digitalización para que adquieran una vitalidad que vaya más allá de la salvaguarda del patrimonio sonoro público y siempre dentro de una normativa que regule los usos culturales, educativos o de investigación.

Las radios privadas no se arriesgan a efectuar demasiados cambios por su incertidumbre como negocio. Incorporan algunos avances tecnológicos y experimentan otras innovaciones con objeto de ampliar sus mercados nacionales o internacionales como está ocurriendo con la expansión de Unión Radio por varios países de América Latina, Estados Unidos de habla hispana y España. La cadena COPE ha sido pionera en la incorporación de nuevas tecnologías, pero siempre atenta a no salirse de su identidad ideológica y religiosa por ser una cadena perteneciente a la Conferencia Episcopal Española como ha examinado detalladamente Santiago Chivite (2008) mediante los análisis de las actas del Consejo Doctrinal y de los editoriales emitidos diariamente.

La ampliación del espectro radioeléctrico por la digitalización de las señales propicia el incremento del sistema radiofónico. Ya es frecuente que en muchos países junto a la radio pública y privada existan legalmente radios comunitarias con programaciones tradicionales y con servicios de interactividad sin finalidad de lucro. Son emisoras dedicadas a programaciones que cubren necesidades sociales y culturales dentro de determinadas comunidades o grupos sociales congregados por ciertas afinidades que fomentan la participación ciudadana radiofónica y dan mayor unidad y cohesión a las asociaciones o grupos que las promueven. Emiten en abierto para que cualquier ciudadano pueda seguir su oferta y no admiten publicidad comercial, aunque sí determinadas ayudas de patrocinio detrás de las cuales no existan intereses empresariales o de partidos políticos. Además de haber logrado una presencia por la tecnología de difusión más restrictiva dentro del margen radioeléctrico disponible, pueden mantener una presencia amplia, incluso con varios canales y ofertas a la carta, en los demás sistemas, en especial en Internet donde esta modalidad de emisoras encuentra otras potencialidades.

La tecnología, transformadora de la comunicación radiofónica

Más que el desarrollo tecnológico en su sentido instrumental, interesa apreciar los modelos comunicativos que se generan a partir de sus aportaciones y que en la actualidad pasan por una intensificación de la participación e interactividad ciudadanas, la renovación y creación de contenidos y servicios conforme a la evolución de los tratamientos sonoros y con atención a la incorporación de otros sistemas expresivos que enriquezcan la radio en el contexto y competitividad interna y externa de los medios tradicionales, los cibermedios y los medios móviles para mantener a los actuales usuarios y atraer a otros nuevos.

Lo más relevante en estos desarrollos es la modelización de los procesos comunicativos en los que se observen y aprecien las aplicaciones de la innovación tecnológica a la creatividad y nuevas formas de expresión.16

Los profesionales aplican las tecnologías para reforzar determinadas orientaciones en los modelos de comunicación que quieren propiciar. La radio frente a otros medios ha ampliado continuamente el diálogo con la audiencia, ha querido conocer sus deseos y expectativas, bien con la presencia y participación del público en los estudios como en sus comienzos, o a distancia con las cartas, con los teléfonos o actualmente con el diálogo en directo o en diferido mediante SMS, MMS, blogs, chats, foros y diversidad de procesos de interactividad.

La innovación tecnológica propicia el desarrollo de canales de programación17 y de servicios asociados a ella o servicios independientes. Ambas modalidades, surgidas de la aplicación de mayores anchos de banda a las señales, promueven otra innovación para la oferta de más modelos comunicativos radiofónicos. La ventaja de este desdoblamiento de canales y servicios es que, además de la creación de programaciones, se fomenta la innovación de servicios que anteriormente no eran posibles. Hace años se incorporó el Radio Data System (RDS) como un servicio de diversas informaciones utilitarias para los usuarios dentro de las ondas hertzianas. La tecnológica actual refuerza estas opciones a informaciones más amplias sobre los programas u otras informaciones que quiera ofrecer la emisora a las cuales los usuarios puedan acceder individualmente. La entrada de la radio en Internet multiplica mucho más estas opciones de canales y de servicios dentro de la web de cada emisora.

A la redifusión de la programación en directo y a las ofertas programadas se añaden las prestaciones de otros servicios interactivos. El proceso comunicativo ya no depende sólo de la emisora, sino también de la voluntad de cada usuario para poner en funcionamiento cada uno de estos servicios. Además de la expresión sonora, se introduce la escrita, gráfica y las animaciones para representar determinadas informaciones de manera separada o de manera simultánea a la programación mediante una nueva expresión sonovisualizada y, en algunos casos, aunque con menor posibilidad, la expresión plenamente audiovisual. La Cadena Ser dentro de su oferta “Los 40 Principales” ha creado Internigth, un programa interactivo en el que se invita a los usuarios a formar parte de la comunidad del mismo mediante la participación por Internet, chat, SMS, o foro. El programa ofrece contenidos actuales de música, deportes, estrenos de cine, literatura, Internet.18

Es frecuente que los centros de producción y las emisoras pongan a disposición de los usuarios sus productos mediante la información correspondiente en su web. El Centro de Producciones Radiofónicas de Buenos Aires promueve entre sus seguidores los productos, noticias y artículos para que puedan descargarse gratuitamente, así como herramientas para que quienes lo deseen puedan crear también sus propios productos sonoros.19

Algunas cadenas de radio propician una mayor puesta en común entre lo que ellas proponen y lo que pueden aportar los seguidores. La Cadena Punto Radio ha elegido este interés como eslogan de su presentación y publicidad: “La única radio pensada para escucharle”.20

Junto al fomento de la innovación, la experimentación y la creatividad profesionales de contenidos para abrir nuevos caminos hay que resaltar las vinculaciones y sinergias entre la innovación tecnológica y los cambios en el lenguaje radiofónico como ha analizado Iván Tenorio (2009), las innovaciones narrativas como ha examinado Virginia Guarinos (2009) y en particular los procesos de interactividad por ser los más innovadores y los que, en suma, definen los nuevos modelos comunicativos, una interactividad vinculada a la tecnología y a la participación de los usuarios a través de ella y que no debe confundirse con la interacción social entre emisores y receptores y sus entornos. Tales innovaciones tienen amplias repercusiones en los profesionales. Una cadena española de radio musical en la búsqueda y selección de un programador musical anunciaba las principales funciones que debía cumplir: “Manejo del programa de gestión de la programación musical de la Cadena. Colaboración en todo el proceso de programación, selección de temas musicales, pruebas musicales, trabajo con consultores musicales, estudios estratégicos, etcétera.” Y exigía, entre otros requisitos, algunos relacionados con la habilidad tecnológica: “Idealmente experiencia con el programa ‘Music Master’. En caso contrario, indispensable experiencia con ‘Power Gold’, ‘RCS Selector’ o ‘Music One’. Se valorarán conocimientos informáticos”.21

Se produce una diversificación de contenidos hasta constituirse en una plataforma de canales. Si en el universo de la FM se habían multiplicado los canales por estilos musicales y de contenidos especializados, ahora aparecen múltiples canales en la plataforma propia de una emisora. Con Internet pueden multiplicarse cuanto se quiera ya que no hay límites técnicos ni jurídicos que lo impidan.22

Existe una tendencia muy clara a la innovación del lenguaje y a la investigación experimental de nuevas creaciones que dan entrada a los cambios tecnológicos y su aplicación a la creatividad de una nueva radio en consonancia con la historia del clásico estudio de Office de Radiodiffusion-Télévision Française (ORTF) del que surgió la música concreta a partir de registros sonoros de la radio y que en la actualidad se expande en torno al concepto del radioarte o radiocreación.23 El impulso creativo se renueva cada vez más gracias a grupos congregados en torno a la Asociación Internacional Ars Acústica,24 y a la diversidad de laboratorios sonoros que han ido surgiendo durante los últimos años, entre otros muchos, los de Perú,25 España26 y la propia de Radio Educación.27

También hay que referirse al desarrollo de contenidos por la telefonía móvil, para el iPhone con alertas y diversidad de servicios para las grandes ciudades, localidades pequeñas, situaciones de catástrofes, etcétera.

La innovación tecnológica refuerza en la actualidad el paso de los contenidos de acción participativa a las opciones cooperativas de los seguidores en las redes sociales. Son muchas las emisoras que han establecido presencia y una variedad amplia de vinculaciones con la red social de publicaciones multimedia YouTube y con las redes sociales de conversaciones como Facebook o Twitter.

En las transformaciones radiofónicas producidas por la tecnología hay que resaltar el papel innovador de los servicios anexos a los programas y otros interactivos que propician nuevas situaciones comunicativas. Según la Ley General de la Comunicación Audiovisual española, los servicios anexos e interactivos “son los contenidos o servicios, asociados o no a los programas audiovisuales, que son incorporados por los prestadores de servicios de comunicación o por los operadores de comunicaciones electrónicas a los que la ciudadanía puede acceder a trav-és de distintos procedimientos vinculados o no con el canal de difusión.

Este acceso puede estar o no vinculado a un canal de retorno, según el grado de interactividad del servicio que se preste.

Cuando no exista este canal de retorno, la interactividad consistirá en la transmisión continua y sucesiva de datos a los que el ciudadano accederá libremente o previa autorización del prestador. La información será almacenada en un receptor y se renovará con la periodicidad que establezca el prestador del servicio.

Cuando exista canal de retorno, el usuario interactuará con el prestador del servicio, posibilitando el acceso a contenidos adicionales vinculados o no a los programas audiovisuales y la navegación por ellos así como el envío de respuestas, incluido el envío de datos que permitan realizar transacciones económicas por parte de los usuarios así como la comunicación entre distintos usuarios (Art. 2.14).

Asimismo, sobresalen los servicios de la radio a la carta, o según petición, a la hora en que se quiera conforme a un catálogo de contenidos de documentos sonoros ofrecidos por el organizador del proceso, en los que el usuario va en busca de algo que está almacenado y con lo que interactúa hasta conseguir el producto deseado.

En este ámbito hay que resaltar también los servicios radiofónicos en movilidad que se ofrezcan para la audición de los usuarios mediante dispositivos o terminales móviles con contenidos de redifusión o de creación específica para ellos.

Los usuarios de la radio

La innovación tecnológica modifica los modos de seguimiento de la radio. De los oyentes tradicionales con capacidad de movimiento del dial de manera manual o automática, se pasa a una participación por carta, por teléfono, por correo electrónico, chats, foros, a una mayor capacidad interactiva con la emitida en directo o con la almacenada: comentarios, podcasts, etcétera y se llega a la capacidad de producción para generar sus emisoras o para intercambiar documentos sonoros mediante las redes P2P e intervenir en las redes sociales, y se espera que pueda efectuarlo de manera sonora para diferenciarse de otros medios mediante el skype y otros desarrollos. Se llega a la situación indistinta de la función de productor y consumidor, es decir, de prosumidor. Esto supone un cambio de mentalidad radiofónica de apertura en las empresas y en los profesionales para dialogar con los usuarios como prosumidores28 y a la vez observar los usos que realizan las audiencias de estas innovaciones ya que la tecnología no tiene un sentido predeterminista, sino que las audiencias pueden orientarla en múltiples usos y aplicaciones incluso a servicios no pretendidos por los que fomentan su implantación.

Los usuarios adquieren el derecho de acceder a los programas y servicios con plenitud de interactividad y, en consecuencia, con la opción del máximo ancho de banda posible para trabajar con todo tipo de contenidos. La radio sigue manteniendo muchos seguidores y tal como se encuentra la situación actual pueden situarse en torno a varios ejes:

a) Oyentes tradicionales que sólo quieren que los profesionales de la radio les ofrezcan con atractivo unos buenos relatos de hechos, momentos de disfrute y halago de sus oídos y sensibilidad. Quieren seguir siendo oyentes físicamente pasivos cuya única acción sea seleccionar una emisora o un programa de manera manual por el recorrido del dial o de manera automática previa fijación del punto exacto de cada emisora. Quieren elegir sus emisoras, programas y presentadores favoritos y nada más. Ha sido el fiel oyente de la radio y seguirá siéndolo en el futuro por más capacidad participativa o activa que se le aporte.

b) Usuarios participativos y colaborativos. Existen usuarios a los que les gusta participar y que vienen haciéndolo desde hace muchas décadas de acuerdo con las posibilidades tecnológicas de cada momento. La participación se inició con su presencia en los estudios o mediante el envío de cartas postales a los programas para solicitar una canción, ofrecer sus opiniones y sugerencias o dar ánimos por la satisfacción que le producían determinados programas. La emisora seleccionaba las cartas que quería y las leía completas o las resumía para presentarlas y animar a otros oyentes a que hicieran lo mismo. Se pasó luego a la incorporación del teléfono con todas sus variantes de participación: sustituir la carta por la conversación, dejar su voz en el registro de un contestador automático, dialogar con el presentador, votar a favor o en contra de las opciones que el programa le presentaba. Es una participación de viva voz. En la actualidad se ha pasado a la participación mediante el correo electrónico, el chat de un programa o los foros promovidos por los programas, por la emisora o por los profesionales. Es una participación real, de intervenciones libres que en unos casos salen al aire y en otros se efectúan resúmenes o se dan algunas conclusiones finales gracias a la interpretación que hacen los profesionales.

c) Descargadores individuales de documentos sonoros y radiofónicos para el consumo en otros tiempos asimétricos y según programaciones propias.

d) Suscriptores a determinados programas mediante RSS para el podcasting.

e) Cooperativos en los blogs e interesados en la puesta en común de experiencias, informaciones y opiniones personales.

f) Usuarios interactivos según aportaciones de Internet: navegación, hipermedialidad e interactividad plena. La innovación tecnológica ha dado otro salto al permitir la interactividad del usuario con la emisora, con los profesionales o con los contenidos depositados en la web e incluso con otros usuarios hasta llegar al mayor desarrollo alcanzado por las redes sociales. Es una interactividad en la que los mensajes de cada usuario quedan registrados en la Web y a los que pueden acceder los demás. Pueden ser comentarios de noticias, opiniones sobre determinados hechos o sobre intervenciones de los profesionales o las ofertas de la emisora.

La interactividad va unida a la navegación por la Web y por las diversas formas de oferta de la programación de la emisora en busca de algún contenido, algún dato o cualquier documento que le interese. Y, además, fomenta los enlaces entre los diversos contenidos internos de la web, en algunos casos con otras webs del grupo mediático al que pertenece la emisora y en pocas ocasiones a webs ajenas aunque se corra el riesgo de que el usuario que efectúe estos enlaces tal vez no vuelva a la propia Web por la que entró. Es una interactividad real, de desarrollos físicos y mentales con sus correspondientes discursos sonoros.

g) Usuarios productores individuales y coproductores con la emisora en cuanto llenan tiempos amplios. Son usuarios que no se quedan en la mera participación, sino que quieren ejecutar acciones productivas e intervenir en la programación con contenidos producidos por ellos. Existen experiencias de gran interés, pero de manera aislada. No es una novedad en su totalidad. En Europa, a finales de la década de los 70, cuando las radios libres y comunitarias estaban en su apogeo, surgieron varias emisoras que abrían las emisiones en espera de que los oyentes propusieran temas y que otros entraran en sus debates u ofrecieran otras propuestas. Los oyentes se convertían en los programadores y productores de los propios programas. Podría calificarse de radio de aficionados y no de profesionales, pero en la actualidad existen usuarios que quieren hacerlo profesionalmente. Para ello elaboran sus productos y los suben a la red.

h) Creadores de sus emisoras. En el extremo de la actividad anterior se halla la creación de emisoras por oyentes apasionados que se convierten en emisores para otros oyentes que quieran escucharlos. Lo importante es el mensaje enviado y la experiencia comunicativa acumulada sin importar que se trate de negocio o no, sea de servicio público o comunitario o no. Lo notable es el intento de intercambio, de diálogo, de creación de una comunidad en torno a unos temas y unas propuestas que sean de interés mutuo entre el promotor y sus seguidores. Junto a la radio pública y la radio privada surgen estos grupos de radio social, comunitaria y alternativa con el mismo o diferente sentido que estas modalidades han tenido históricamente. En la actualidad puede promoverse gracias a la tecnología de Internet y a las herramientas de producción y de descargas que se han acumulado en ella.

La estrategia que se espera actualmente de la innovación tecnológica es la de pasar de los ensayos, experimentaciones y aplicaciones aisladas a la generalización de los usos de la voz en lugar de la escritura de todas estas intervenciones de los usuarios y consumidores. Es decir, emplear la misma materia sonora que utiliza la emisora para contraer nuevas relaciones entre los usuarios y los programas radiofónicos. La consecuencia de estos cambios es la necesidad de organizar nuevas metodologías de investigación de usuarios que permitan conocer a fondo la diversidad de usos y qué hacen con la nueva situación de ofertas de la radio. Unas metodologías que se apoyen en la propia innovación tecnológica para averiguar cuantitativa y cualitativamente los comportamientos, procesos de recepción y de interactividad (Merayo, 2007).

Como conclusión hay que resaltar que a pesar de los agoreros emergentes que cada vez que hay un gran cambio mediático pronostican la muerte de un medio, la radio tradicional hertziana no muere. Cuando ya se otea el primer centenario de su implantación se aprecia que a veces languidece, otras se transforma y siempre sobrevive a las crisis más o menos profundas. Hay momentos de decaimiento por la presencia de otras tecnologías y de otros medios de intensa y rápida penetración social, hay otros momentos de transformación y siempre unos tiempos de supervivencia.

La radio ha ido incorporando las innovaciones tecnológicas de cada momento. En la época actual de la transversalidad de lo digital, la radio encuentra en la nueva tecnología otras herramientas de impulso de su renovación para emprender el reajuste adecuado y proseguir en el ecosistema mediático con una amplia presencia en la sociedad. No importan tanto los cambios instrumentales cuanto las aplicaciones a la innovación de contenidos y servicios que son los que realmente vinculan a los usuarios emisores y usuarios receptores. Si no fuera por ellos la radio, ni ningún otro medio, tendría razón de ser. Es la creatividad de los profesionales y de los seguidores mediante las aplicaciones de la tecnología la que llena de sentido al medio y a sus transformaciones.

En el entorno actual de extensa complejidad organizativa, la radio pública debe seguir promoviendo y experimentando con la innovación tecnológica para cumplir con su objetivo de servicio público mediante el fomento de los valores constitucionales de cada país en el que se ubica, y con la promoción de unas ofertas que, en lugar de incorporar los valores de competitividad económica, impulse los valores sociales, de comunicación democrática, participación y sensibilidad cultural, educativa y ética y apoye los recursos para que se vaya creando opinión pública conforme a la diversidad de tendencias ideológicas, políticas y sociales. En definitiva, asumir su responsabilidad social corporativa.

Las empresas privadas también tienen sus principios y valores recogidos en las legislaciones o estatutos correspondientes a su creación o renovación. Dentro de ellos se establece un marco de principios para sus desarrollos. Unos se refieren al ideal que cada empresa tiene como inspiración y valores para los sectores a los que se dirigen. Otros, a los objetivos definitivos de toda entidad privada como la consecución de unos beneficios. La tendencia en la actualidad es reforzar la combinación de la misión de la empresa con la ejecución de estrategias. No puede entenderse ésta sin una fundamentación a fondo de la primera. Se trata de partir siempre de los valores y de la cultura corporativa para llegar a unos resultados eficaces y exitosos. Es necesario también que asuman y apliquen en sus ofertas la responsabilidad social corporativa.

Existen múltiples empresas e instituciones que promueven un patrocinio cultural como plasmación de su responsabilidad social corporativa. Tal patrocinio también aparece en la radio, incluso en la pública, ya que no se entiende como publicidad comercial en ninguna de sus variantes, sino como promoción de unos valores propios de la entidad en relación con la cultura, la educación o aplicaciones sociales; es decir, sin ningún afán lucrativo ni a corto ni a medio plazo.

En suma, la radio, reforzada por la innovación tecnológica, tiene que promover su mejor atractivo histórico como es el del contacto personal e íntimo con su audiencia y aplicar las innovaciones digitales para dar entrada e implicar a los usuarios que deseen una mayor intervención. Esta voluntad es la que conducirá a la radio a convertirse en una comunidad en plena comunicación sonora, es decir, en la puesta en común de los intereses de todos cuantos se sientan involucrados sea como emisores, sea como receptores o sea como prosumidores que intercambian constantemente sus papeles.

Con objeto de recoger las innovaciones tecnológicas y las prácticas profesionales actuales en el contexto de los grandes desarrollos de la radio en Internet y en la telefonía móvil y dentro de las actividades de la Bienal Internacional de Radio, quiero cerrar esta intervención con una propuesta a los organizadores de la misma: ampliar las secciones de concurso a otras dos dedicadas a fomentar y premiar la originalidad de las webs ciberradiofónicas y las aportaciones a la radio móvil.

Bibliografía

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CAMPOS FREIRE, Francisco (coord.), (2010), El cambio mediático. Sevilla-Zamora, Comunicación Social.

CEBRIÁN HERREROS, Mariano (2008), “Radio y convergencia tecnológica en Europa. Expansión de los cibermedios fijos y móviles”, en Leopoldo Ortega Carmona (2008), pp. 69-87.

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Ley 7/2010, de 32 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual. (BOE: 1-4-2010).

LÓPEZ GARCÍA, Xosé y Xosé Pereira Fariña (coords.) (2010), Convergencia digital. Reconfiguración de los medios de comunicación en España. Sevilla-Zamora, Comunicación Social.

MEDITSCH, Eduardo y Valei Zuculoto (2008) (organizadores), Teorías do Rádio. Textos e contextos, Vol. II, Florianópolis, Santa Catarina, Brasil, Editora Insular.

MERAYO, Arturo (coord.) (2007), La radio en Iberoamérica.

Evolución, diagnóstico y prospectiva. Sevilla-Zamora, Comunicación Social.

ORTEGA CARMONA, Leopoldo (comp.) (2008), 7ª Bienal Internacional de Radio. México 2008: La radio de cara al futuro. El impacto de la convergencia tecnológica. México, D. F., Radio Educación.

RODRÍGUEZ RESÉNDIZ, Perla Olivia y Leopoldo Ortega Carmona (comps.) (2006), Memorias de la Sexta Bienal Internacional de Radio. México 2006, México, D. F., Radio Educación.

TENORIO, Iván (2009), La nueva radio. Barcelona, Marcombo.

Notas

1 El trabajo se enmarca en otro planteamiento y forma parte de los resultados de una investigación más amplia que dirijo y que está financiada en concurso competitivo por el Ministerio de Educación y Ciencia de España dentro del plan I D i (número de referencia SEJ2007-67138/SOCI) con el título Cybermedia: innovaciones, procesos y nuevos desarrollos del periodismo en internet, telefonía móvil y otras tecnologías del conocimiento.

2 Y en particular mi aportación personal: “Radio y convergencia en Europa. Expansión de los cibermedios fijos y móviles”, en Ortega Carmona (2008), pp. 69-87.

3 www.podcast.es.or y www.ipodstar.com.

4 La radio digital terrestre conlleva la incorporación de canales múltiplex, es decir, con una señal compuesta que permite la introducción de señales correspondientes a varios canales sonoros y a diversos servicios vinculados a los programas o independientemente de éstos. Por tanto, por cada múltiplex pueden organizarse varios canales simultáneos con programaciones diferentes y diversidad de servicios promovidos por empresas distintas.

5 En España la televisión analógica ha desaparecido definitivamente a partir del 3 de abril de 2010.

6 Boletín Oficial del Estado 1-4-2010 (www.boe.es). Cve: BOEA-2010-5292).

7 Un proyecto de máximo interés es el que han emprendido Aragón Radio con el grupo de Tecnologías Multimedia del Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) para crear una nueva plataforma del Archivo Sonoro de la Comunidad de Aragón. Es un proyecto que trata de indexar y convertir automáticamente la voz en datos de todas las emisiones, así como incorporar la voz a las informaciones escritas que se ofrecen actualmente en la web y la participación escrita de los oyentes en materia sonora (www.aragonradio2.com).

8 www.ateiamerica.com

9 www.hora25global.com

10 www.expresa.es pertenece al grupo Expressa Media Group (www.expressawired.com). Recogido en www.panormaaudiovisual. com (28-9-2010).

11 Julia González y Carmen Salgado han efectuado un análisis aplicado a Radio Nacional de España a partir de algunas aportaciones relacionadas con el intercambio de documentos sonoros: “Redes de participación e intercambio en la radio pública: podcasting”, Comunicar. Revista Iberoamericana de Comunicación y Educación, Núm. 33, XVII, 2009, pp. 45-54. www.revistacomunicar.com.

12 Diego Beas: “El nuevo ecosistema de la información”, El País: 5-8-2010 (www.elpais.com).

13 www.euranet.eu.

14 Véanse a este respecto los servicios que presta Radio Nacional de España en www.rtve.es.

15 Véanse las innovaciones que efectúa la radio autonómica de Cataluña tanto en un sentido como en otro: www.incatfm.cat.

16 Para mayor amplitud véase mi aportación: “A creatividade no contexto do rádio actual” y la contextualización que aporta Claudia Irene de Quadros sobre mis trabajos en este aspecto: “Cebrián Herreros e a inovaçao radiofónica”, en la antología de Meditsch, y Zuculoto (2008: 337-348 y 349-363, respectivamente).

17 Se entiende por canal de programación el conjunto de programas secuencializados y organizados conforme a unos horarios establecidos previamente por la emisora y sobre los que los usuarios no pueden intervenir como corresponde a la programación tradicional. En Internet, además de esta oferta, existen otras mediante fragmentaciones aisladas del concepto anterior, o bien, organizadas de otros modos y con la incorporación de componentes propios de Internet como la navegación, los hipermedia y la interactividad.

18 Los seguidores pueden conectarse al programa mediante el acceso a www.los40.com.

19 www.cpr.org.ar.

20 www.puntoradio.es.

21 Prensa del domingo 5 de septiembre de 2010 y, en concreto, en las páginas sobre Negocios de El País.

22 Como sucede en www.incatfm.cat por estilos musicales o en www.rtve.es por diversos campos temáticos.

23 Las diversas ediciones de la Bienal Internacional de Radio han sido una enriquecedora manifestación de estos movimientos gracias a la emprendedora iniciativa de su fundadora, la Dra. Lidia Camacho, y que además ha examinado a fondo en su tesis

doctoral (Camacho, 2007).

24 www.arsacustica.org

25 www.limasonora.com

26 Laboratorio de Radio Experimental (www.lasonidera.blogspot.com) de la Casa Encendida (www.lacasaencendida.com).

27 www.radioeducacion.edu.mx.

28 Un mayor desarrollo de esta cuestión remito a mi intervención en una Bienal anterior: “Participación, interactividad y cooperación de la sociedad civil en la radio”, en Rodríguez y Ortega (2006), pp. 69-84.

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