Cinque Terre

Sergio Octavio Contreras

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Doctor en Ciencia Política. Comunicólogo y master en sociedad de la información por la @UOCuniversitat. Profesor universitario. Consultor y conferencista en redes sociodigitales. Twitter: @Ciberpensador

La explosión de las redes sociales

Durante las elecciones para renovar la Presidencia de la República en México, Internet y sus innovaciones tecnológicas se han convertido en un actor comunicativo que ha ganado espacios para la manifestación política o doctrinal de temas vinculados con las elecciones. Jóvenes pertenecientes a la Sociedad Red pasaron de las ideas expresadas mediante las nuevas tecnologías a la movilización real, como fue el caso de miles de universitarios identificados en Twitter con la cadena #YoSoy132.

A nivel global los cambios de gobierno en regímenes con diversos niveles democráticos parecen integrarse cada vez más a las innovaciones técnicas, pero tal integración depende en gran medida de la competencia del usuario y del acceso a Internet. En las elecciones presidenciales de 2012 en México la nueva tecnología está siendo explotada por los cibernautas para manifestar todo tipo de posturas racionales o irracionales, para lo cual utilizan herramientas de la web2.0 que permiten al internauta transmitir contenidos en forma individual, grupal o social.

Durante los últimos dos meses Twitter y Facebook se han convertido en escenarios donde las campañas electorales presidenciales han reflejado pensamientos y sentimientos de los internautas. Candidatos, partidos y autoridades denunciaron la llegada de campañas negativas y campañas negras a través de Internet. Sin embargo esto no es nuevo: más allá de las marrullerías políticas engendradas por el mismo sistema democrático, la red refleja todo tipo de inconformidades contra las esferas de poder.

Los candidatos presidenciales Josefina Vázquez Mota de Acción Nacional (PAN), Gabriel Quadri de Nueva Alianza, Enrique Peña Nieto del Revolucionario Institucional (PRI) y del Verde Ecologista de México (PVEM), y Andrés Manuel López Obrador del movimiento MORENA, son llevados a Internet por sus equipos de campaña para buscar simpatizantes, con el riesgo de quedar vulnerables ante la incapacidad del sistema político para controlar la red.

En la supercarretera de la información, los políticos mexicanos reciben comentarios a favor pero también protestas virtuales, críticas, burlas, insultos y desprecios. Vale la pena reflexionar dónde se encuentra el límite de los usuarios frente a los asuntos públicos. Para responder esta interrogante hay bastantes posturas teóricas que podrían darnos luz al respecto, sin embargo tomaré el campo de la libertad de Emmanuel Kant, la justicia de John Rawls y la acción comunicativa de Ju%u0308rgen Habermas para tratar de encontrar una salida al planteamiento.

Considero que el valor de la libertad está vinculado a otros valores, como la libertad política y la razón. En este sentido la esfera pública es un espacio donde se exhiben asuntos públicos que deben ser discutidos a partir de los valores elementales de lo político (libertad, justicia, participación, etcétera) y no a partir de principios dogmáticos, como serían posturas religiosas o prejuicios individuales no políticos. En el caso de las elecciones mexicanas, la red expande ambos niveles: propicia la discusión de lo público a partir del valor político y permite la postura irracional sobre asuntos públicos.

A pesar de que existen manifestaciones en México para intentar regular la red tanto de asociaciones apolíticas como Aldea Digital 3 mediante códigos de comportamiento, como de integrantes del sistema de gobierno a través de reformas o iniciativas de leyes, Internet no puede ni debe ser sometido a ningún poder de control tecnológico. Los diques que deben existir son claros y están vinculados a ciberdelitos (pornografía, robo de identidad, venta de enervantes, etcétera), pero en materia de conducta humana, los cibernautas son responsables de sus manifestaciones, provengan del razonamiento de lo público o del campo irracional.

La comunicación horizontal que ofrece la red permite una mayor libertad de la sociedad en la construcción comunicativa, tanto en el contexto de las libertades informativas como en el desarrollo de su propia identidad (Ver etcétera 130). ¿Esta horizontalidad permite nuevas fuerzas de poder dentro del sistema democrático mexicano? La respuesta aún está en construcción pero se puede esbozar un panorama de observación sobre el actual periodo electoral: la sociedad red es capaz de movilizarse dado que Internet posibilita un segundo yo que se expande a través de las pantallas de las computadoras.1

En las elecciones federales mexicanas las protestas cibernéticas a través del hashtag de Twitter #YoSoy132 permitieron la identificación de un grupo social de jóvenes inconformes contra el sistema político. La protesta en línea terminó en una exhibición callejera donde los internautas lanzaron consignas tanto contra el poder político como contra algunos medios de comunicación a quienes acusaron de cubrir parcialmente la elección. La manifestación en todas sus aristas fue diversa y no homogénea. Cada cibernauta aportó sus propias concepciones políticas o no políticas sobre los hechos que fueron de su interés.

Libertad 2.0

Varios factores tecnológicos y sociales permiten que los cibernautas hoy en día puedan organizarse mediante las redes y protestar virtualmente o tomar las calles con determinado fin. Uno de los factores fundamentales es el determinismo de Internet, el cual es dado por el usuario no por la simple instalación de la tecnología dentro del sistema social (Shallis 1984, Ellul 1990). A pesar de que el internauta define qué hacer con la tecnología, la tecnología no es neutral (Mac- Kenzie, Wajcman, Ihde, Mowshowitz, Winner) en su diseño y aplicación.

Tal vez el valor más importante de la red sea precisamente la libertad que tiene el usuario a pesar de todos los obstáculos que hoy en día existen. La llamada Sociedad de la Información y el Conocimiento se construye a partir de la cultura hacker: el código abierto (open source), los programas libres (free software) y el intercambio sin lucro del conocimiento (open knowledge, Open content). Los laboratorios científicos del Silicon Valley hasta las aulas universitarias fueron el fermento que gestó Internet y sus innovaciones.

Los sistemas democráticos y sus formas de gobierno se han integrado paulatinamente a los cambios tecnológicos. El contrato social de Hobbes2 que define a la democracia como la instalación de un sistema legal para frenar al individuo egoísta que lucha por sus fines materiales tiende a desmoronarse ante la diversidad de fines que manifiestan los usuarios de la red. Existen cibernautas que aceptan las reglas de juego del sistema democrático mexicano por voluntad propia o por imposición, pero también hay quienes las rechazan abiertamente, critican su insuficiencia y exigen nuevos valores democráticos que permitan mejorar la vida de los ciudadanos (Amartya Sen3, 1993).

Internet y las redes sociales no deben ser vistas como un peligro para el sistema democrático vertical, por el contrario, parecen configurarse en un espejo que refleja todo tipo de actitudes políticas. El reto para el orden político es mantener la estabilidad dentro de la pluralidad. En México Internet representa una gran posibilidad para el desarrollo de la libertad política que sólo existe en el papel legal, pero a su vez puede ser una esfera de exclusión de temas de la política pública que son absorbidos por dogmas y tradiciones.

En el marco constitucional las protestas de jóvenes mexicanos mediante las redes nos llevan a otra pregunta: ¿es suficiente la democracia representativa que vivimos ante las exigencias de una minoría que no definirá en las urnas el rumbo de las políticas públicas del país? Los jóvenes y más aún, los jóvenes en las redes sociales, son una minoría de votantes cuyas demandas no tendrán repercusión en la vía electoral. Desde este punto de vista, el sistema representativo resulta injusto para las minorías.

Algunos analistas consideran las movilizaciones virtuales y reales de los universitarios, semejantes a la llamada “Primavera Árabe” que propició a finales de 2010 el inicio de la caída de regímenes antidemocráticos en varios países. Sin embargo, los motivos que generaron cada movimiento son muy diferentes al activismo de los jóvenes mexicanos en Internet. Hacer esta comparación es exagerada y carece de fundamento empírico. Es la red inalámbrica, la libertad 2.0 y la posibilidad de comunicación sin barreras lo que hace común a los universitarios mexicanos con los jóvenes de la Primavera Árabe.

Movilizaciones civiles

En los últimos años Internet se ha convertido en canal de todo tipo de inconformidades sociales, las cuales pueden ser virtuales o llegar a las calles. Un ejemplo de la primera es el grupo de hacktivistas llamado Anonymous, fundado por especialistas en tecnología que participaban en el sitio www.4chan.org. En 2008 se anunció la creación de Anonymous con la finalidad de realizar acciones de protesta cibernética en contra de aquellas formas de poder que atentan contra los derechos civiles. Durante este año los activistas en red han apoyado acciones en México, desde bloqueo a portales de partidos políticos hasta la página del Instituto Federal Electoral (IFE).

Por lo que se refiere a las movilizaciones reales a partir de la red existen ejemplos empíricos que demuestran el poder que puede generar la comunicación por Internet. Un caso es Túnez, país sometido a un gobierno que estuvo en el poder por tres décadas donde las libertades civiles eran mínimas y las libertades informativas no existían: de acuerdo a Reporteros Sin Frontera (RSF) el gobierno controlaba a los medios de comunicación tradicional y ejercía violencia contra periodistas disidentes.

El extremo de control de la libertad se registró en julio de 2010 cuando el gobierno reformó el Artículo 61 bis del Código Penal a través de la cual se criminalizó a toda aquella comunicación que entablara algún ciudadano directa o indirectamente con “agentes, instituciones u organizaciones de un país extranjero con el fin de alentarlos a afectar los intereses vitales de Túnez y su seguridad”.

El 17 de diciembre de 2010 en la ciudad Sidi Bouzid, un joven con estudios en informática de nombre Mohamed Bouaziziiv se inmoló con fuego luego de que la policía le clausuró su puesto de frutas. La “Primavera Árabe” había llegado. La imagen de su cuerpo agonizante y ensangrentado en un hospital apareció en Facebook, Twitter, YouTube y Flick. La muerte del joven detonó la crisis social. A partir del 18 de diciembre comenzaron protestas civiles que llevaron a la muerte de 219 personas. Las demandas recrudecieron y el 14 de enero el dictador abandonó la nación y se refugió en Arabia Saudita.

Otro caso fue Egipto donde el gobierno controlaba a los medios de comunicación desde la nacionalización de la radio y la televisión en 1961. La policía y el ejército llegaron a cerrar diarios y encarcelar a periodistas que criticaban al poder político, como ocurrió con Kareem Amer, un bloguero de 22 años que fue condenado a cuatro años de cárcel el 22 de febrero de 2007. El internauta fue acusado de “insultar al presidente”. RSF le otorgó el premio “Ciberlibertades”.

Con la inspiración de los sucesos ocurridos en Túnez, el 25 de enero de 2011 miles de ciudadanos egipcios se organizaron por Twitter y Facebook para marchar en contra del gobierno de Honsi Mubarak, quien se mantenía en el poder desde 1981. Las protestas continuaron durante semanas ante lo cual el gobierno bloqueó señales de Internet y canceló portales que difundían al mundo información que los medios locales no publicaban. El 11 de febrero Mubarak renunció a su cargo y dos meses después fue detenido junto con sus hijos Alaa y Gamal ante una serie de delitos que se les imputan.

Las protestas en Medio Oriente y su estructuración a través de la sociedad red, se reprodujeron en otras regiones como fueron Irán, Irak, Yemén, Siria y Libia, en este último país desde febrero de 2011 se desató una guerra civil entre disidentes y partidarios del presidente Muamar el Gadafi. El régimen se sostuvo hasta el 20 de octubre cuando fue atacado un convoy donde viajaba el dictador. Las protestas organizadas a través de Internet generaron movimientos en otras partes del mundo y dieron nacimientos a grupos civiles como los “indignados”.

En mayo de 2011 algunas plazas en España fueron tomadas por miles de jóvenes indignados. Mediante Twitter los usuarios crearon un lenguaje que los identificó a nivel global y puso las protestas en la esfera pública internacional: #15M, #democraciarealya, #acampadasol, #yeswecamp, #spanishrevolution, #nonosvamos, #notenemosmiedo y #22m.

La filosofía de los “indignados” logró una marcha en 650 ciudades de 80 países el 15 de octubre. Las personas conectadas a la red lograron establecer “acampadas” y protestas en plazas públicas de países como Japón, Australia, Corea del Sur, Hong Kong, Argentina, Brasil, Alemania, Colombia, India, Ecuador, México, Venezuela, Uruguay, Pakistán, Perú, Holanda, Nueva Zelanda, Italia, Finlandia, España, Hungría, Israel y Francia, entre otros.

Otro caso de organización en red se presentó en Inglaterra el 5 de agosto del año pasado cuando fue asesinado el joven Mark Duggan, residente de Tottenham. El hecho movió a los usuarios de Facebook a realizar una protesta afuera de la dirección de policía. Al día siguiente los inconformes utilizaron el teléfono Blackberry para la organización de movilizaciones, que incluso llegaron a la distribución de mensajes que promovían el saqueo y el destrozo de tiendas.

En países como Inglaterra, Chile, Australia, Canadá, Italia o Grecia, también se han registrado movilizaciones en el último año. Las protestas van en contra del recorte de ingresos, pensiones y el aumento de impuestos, hasta por motivos raciales. A partir de septiembre de 2011 las inconformidades de ciudadanos en Estados Unidos tomaron forma a través de “Occupy”, Los manifestantes convocaron por Internet a un plantón afuera de Wall Street.5 Actualmente las protestas de los indignados estadounidenses continúan en varias ciudades del país.

El caso mexicano

En México las movilizaciones sociales a través de la red no han tenido la misma penetración ni impacto que en otras partes del mundo como España o Chile, sin embargo ya existe un hilo conductor que logra evadir toda barrera de control: la red. Las movilizaciones registradas están vinculadas principalmente al contexto local del cibernauta, por ejemplo, sistemas de alerta y protestas callejeras en contra de la inseguridad.

Por lo que respecta al plano electoral, durante las elecciones presidenciales de 2006 se registró por primera vez un mayor uso de Internet con fines políticos por parte de los partidos y sus candidatos. No se presentó una gran participación civil en red debido a distintos factores como fue la escasa penetración de la cultura de las redes sociales virtuales. Sin embargo en las elecciones estatales de 2010 existió mayor politización de Internet e incluso las campañas negativas y campañas negras se orquestaron con gran libertad desde el ciberespacio.

Para los comicios presidenciales de 2012 existe una penetración de los asuntos políticos en la vida digital de Internet. Ciudadanos despolitizados como simpatizantes, candidatos y partidos políticos, participan en la creación de determinados contenidos para beneficiar o atacar a algún rival: videos con doblaje, fotomontajes, chistes, caricaturas, animaciones, etcétera. Las redes sociales son un caldo donde confluyen las inconformidades civiles y las ideologías políticas dominantes.

Un ejemplo de mayor participación en temas políticos fue el hecho que protagonizó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el aspirante del PRI, Enrique Peña Nieto. A partir de esta acto se popularizaron mensajes en Twitter como #LibreriaPeñaNieto o #Soyprole. Por encima de los temas sobre políticas públicas o soluciones a problemas sociales, los errores de los candidatos han destacado más en el ciberespacio.

El debate presidencial efectuado el domingo 6 de mayo permitió una guerra de opiniones políticas entre cibernautas, incluso se registró una activa participación de bots. Por Twitter circularon tópicos favorables como #JosefinaPresidenta, #EPN, #debate2012 y #HoyGanamosConAMLO, así como todo tipo de ataques, como a Quadri a quien se le vinculó con la líder del sindicato de profesores, Elba Esther Gordillo. El resultado del encuentro político fue la atención que recibió Julia Orayen, la exuberante edecán. En Twitter fue abierto un perfil falso con el nombre @LaEdecanDelIFE, el cual en varias horas fue seguido por 15 mil personas. Para la mañana del siguiente día del debate, los temas #Playmate o #laEdecan, llevaron a Orayen a convertirse en uno de los tópicos más comentados no solo en México, sino entre los 10 temas más mencionados a nivel global. La edecán despolitizó el debate político.

El caso más relevante en las actuales elecciones es sin duda la visita del candidato priista Enrique Peña Nieto a la Universidad Iberoamericana el pasado 11 de mayo. Su llegada al recinto educativo estuvo marcada por el rechazo de estudiantes, quienes lanzaron consignas en contra del aspirante a la Presidencia de la República: “Fuera Peña”, “la Ibero no te quiere”, “asesino”, “Atenco no te olvida”, etcétera. La visita a la Ibero se convirtió posteriormente en un linchamiento virtual en las redes sociales.

Un día posterior, algunos medios de comunicación como la Organización Editorial Mexicana (OEM), manipuló la información calificando como un éxito la visita del candidato a la Ibero. Otros como TV Azteca, censuró el hecho y no lo mencionó en ningún segmento informativo, en tanto Televisa mostró imágenes editadas.

Ante tal situación, los jóvenes difundieron por YouTube un video donde 131 universitarios responden a la cobertura mediática y rechazan haber sido “porros” o pertenecer a algún partido político.

Tales hechos llevaron a miles de universitarios a posicionar el tópico #YoSoy132 como uno de los más populares en Twitter durante cuatro días continuos. A este tema se unieron otros similares como #LaMarchaYo-Soy132 que llevaron a jóvenes provenientes de la Ibero, el Tecnológico de Monterrey, la UNAM, la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad De La Salle, la Universidad Anáhuac, decenas de tecnológicos y escuelas tanto privadas como públicas a realizar una marcha en el corazón del Distrito Federal. Las movilizaciones civiles tuvieron dos grandes puntos de lucha: el rechazo al sistema político mexicano y la exigencia por las libertades informativas ante la parcialidad de algunos medios de comunicación.

Conclusión

La libertad de la comunicación que genera la Sociedad de la Información es una herramienta que tienen los distintos grupos de la sociedad civil para organizarse en torno a un tema específico. En México los jóvenes universitarios que marcharon en contra de la manipulación informativa de algunos medios de comunicación expresaron su indignación sobre diversos tópicos vinculados a la política y al propio Estado.

Existe una clara diferencia de la elección en red que se vive en México y la que se ha registrado en otros países como en Estados Unidos en 2008 donde las denostaciones por Internet fueron menores al caso mexicano o en Irán en 2009 cuando los cibernautas salieron a las calles a denunciar fraude luego de que se dieron a conocer los resultados electorales y un caso muy similar se registró en Rusia durante diciembre de 2011.

En México el efecto #YoSoy132 fue posible por el factor político y no por la edad, es decir, el sistema democrático representativo en su búsqueda de legitimidad electoral se integró a la red con gran rapidez en las contiendas de 2012. Las redes sociales son un espacio donde conviven principalmente jóvenes. Las nuevas generaciones parece que no se politizan en la televisión, en mítines o a través de lo que escriben columnistas, sino mediante los contenidos que son puestos en circulación libre por otros usuarios.

La movilización civil en las calles y la participación en temas de la libertad política por parte de miles de cibernautas nos llevan a plantear varias hipótesis de relación de poder: la diversidad de contenidos creados por los internautas fragmenta cualquier intento de dominación, la hegemonía ideológica del aparato político pierde terreno ante la tecnología inalámbrica, los cibernautas se adhieren a causas políticas o no políticas de acuerdo a sus propios intereses y los efectos de la comunicación vertical de los medios de comunicación tradicional tienen a disminuir.

Al igual que los movimientos de “indignados” o los “occupy” que se registran en otras partes del mundo, aún no queda claro hacia dónde se pueden dirigir los indignados mexicanos. Las protestas por la libertad informativa son un objetivo que podrían terminar después del día de la contienda electoral. Las críticas y ataques dogmáticos son respetables pero no abonan a la construcción de un movimiento racional. La pluralidad en conflicto es un signo de inestabilidad. Los jóvenes con celular en mano y cuenta en Facebook pueden ser un motor de cambio en el actual sistema democrático, solo falta aclarar qué valores políticos se pretenden conquistar

Notas

1 Turkle, Sherry. La vida en la pantalla: identidad en la Era de la Internet. Editorial Paidós. Barcelona, 1997.

2 Hobbes, Thomas (2003). Leviatan. Argentina: Editorial Losada.

3 Para mayor información consultar los libros Primero la gente: una mirada desde la ética del desarrollo, La idea de la justicia, Desarrollo y crisis global, y Sobre ética y economía.

4 Bouazizi era un estudiante universitario de 26 años de edad que se dedicaba a vender frutas para solventar sus gastos académicos. Es considerado el padre de la “Revolución Tunecina”. Para consultar su historia visitar el sitio: http://www.ibtimes.com/articles/101313/20110114/the-story-of-mohamed-bouazizi-theman-who-toppled-tunisia.htm

5 Las actividades de los indignados de Wall Street puede consultarse en el sitio: http://occupywallst.org/

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