Cinque Terre

Sergio Octavio Contreras

[email protected]

Doctor en Ciencia Política. Comunicólogo y master en sociedad de la información por la @UOCuniversitat. Profesor universitario. Consultor y conferencista en redes sociodigitales. Twitter: @Ciberpensador

La comunidad conectada

Internet como pilar de renovadas formas de interrelación entre las personas, es un espacio con infinidad de usos. En la red, los grupos sociales que se identifican por determinadas afinidades, por ejemplo en preferencias musicales, gustos literarios o ideas políticas, se encuentran y convergen con sus semejantes para construir en forma espontánea o bien organizada, comunidades virtuales, unidas por la electricidad.

Durante las últimas dos décadas, enfoques teóricos vinculados a estudios sociales enfocan parte de sus investigaciones en comprender las “nuevas” comunidades que se tejen a través de las tecnologías digitales. Las comunidades que emergen de la conectividad de Internet parecen construir lazos de sociabilidad mediante una comunicación que va más allá de las distancias y los espacios físicos.

El concepto comunidad es abordado a lo largo de la historia mediante perspectivas humanísticas y culturales desde el existencialismo de Nietzche y Heidegger, hasta la filosofía política de Kant, Hobbes y Rousseau. El término fue vinculado en sus orígenes a un espacio territorial, a una patria.1 La palabra “comunidad” derivó del latín antiguo comoine que significaba “en común”, o del latín arcaico commonis, que representa cooperación o responsabilidad.

Desde 1993 las características que representaban a la comunidad tradicional comenzaron a presentar rasgos distintos a partir de una configuración generada por Internet y sus innovaciones: la integración de una nueva tecnología diseñada en un principio para comunicar computadoras, ahora como medio de relación entre individuos y grupos sociales establecidos.

En los albores de Internet, surgieron las primeras tesis negativas que se enfocaron hacia los efectos negativos que la red supuestamente causaba a los miembros de las comunidades tradicionales: comunicación mediada por la red provoca una relación impersonal y aislamiento; puede degradar el conocimiento real, principalmente entre los estudiantes; la red se vuelve engañosa al existir la posibilidad de suplantar identidades y provoca adicción, dependencia y el fomento de formas culturales “nocivas” (pornografía, violencia, odio, racismo, etcétera).

Sin embargo estudios empíricos a lo largo del planeta demuestran que la comunidad conectada tiene características propias y definidas que permitieron por primera vez enlazar a individuos sin importar el tiempo, la distancia o la clase social.2 El hilo conductor de la nueva comunidad es la red, la Sociedad Red, la comunicación en red:

• Internet es un medio que incrementa la interactividad social. En el planeta cada vez más personas se conectan a la red.

• Estudios etnográficos demuestran que las relaciones en línea fortalecen y complementan las interacciones reales: la socialización humana no varía, solo se utilizan nuevos canales.

• Las personas que ingresaron al uso de la red ahora tienen mayor comunicación con sus amigos y familiares, y son más abiertas para entablar nuevas relaciones personales.

• Las nuevas generaciones de jóvenes son los usuarios que mejor aprovechan las ventajas de Internet: juegan, exploran su mundo, prueban diferentes identidades, se expresan a través de páginas personales, viven en la digitalización y la inmediatez de la información.

• Las familias que integran Internet pueden llegar a tener una comunicación más cercana que aquellas que no utilizan las nuevas tecnologías.

• Niños, adolescentes y jóvenes encuentran en la red un mecanismo para desarrollar sus personalidades nacientes.

• La integración en los hogares de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), afectan los medios existentes, la organización, sus funciones y sus relaciones.

• Internet genera mayor confianza, comunicación y participación social: en los hogares conectados los medios tradicionales como la televisión tienden a disminuir su presencia.

• Está comprobado que por sí sola la red no genera aislamiento y depresión entre los usuarios, aunque pueden presentarse casos extraordinarios, como las adicciones al chat o a las redes sociales.

• La nueva tecnología puede ser una gran herramienta de comunicación para quienes tienen dificultades para conocer a nuevas personas debido a diversos problemas como pueden ser incapacidades físicas, enfermedades degenerativas, etcétera.

• La actual transformación tecnológica está conformando un modelo donde las interacciones, relaciones y comunicaciones entre individuos se convertirán en el recurso central y en la infraestructura social de la Era de la Información.

La aparición de estos modernos “espacios de comunicación” entre personas conectadas a través de la red, los avances en la distribución de multimedia, el diseño digital, la realidad virtual y la expansión sostenida de las redes sociales digitales, están generando experiencias ilusionistas, paralelas a la comunidad física, como es el caso de los proyectos Alpha Worlds, WorldsAway, VirtualPolis y Cybertown, 3 donde los usuarios pueden convertirse en quienes alguna vez soñaron ser.

Las comunidades de cibernautas tienden a incluir aquellos nuevos elementos provenientes de la innovación técnica, como es ahora el uso de las tabletas electrónicas como instrumento de comunicación en “tiempo real” o los grupos en Twitter que siguen determinados tópicos o personajes. Entre algunos elementos característicos de un grupo social en la red se encuentran:4

• La comunidad virtual es un espacio no físico, en donde sus integrantes pueden entablar relaciones sociales con otros semejantes y realizar diversas tareas (económicas, políticas, educativas, culturales, etcétera).

• La comunidad es simbólica, dado que sus integrantes se sienten unidos a la red, “pertenecen” a un grupo social específico, se identifican bajo una imagen digital.

• La comunidad en red es una extensión social de la realidad, es decir, existen valores, reglas de comportamiento, formas de comunicación y principios de interacción virtual. Incluso empresas como Facebook tienen políticas de “convivencia” donde puede llegar sancionar a trasgresores de las reglas. La diferencia con el mundo real, es que la estructura de interacción se da mediante la conexión de computadoras y servidores.

En la mayor parte del mundo, la sociedad conectada participa dentro de espacios de comunicación, que pueden ser comunidades virtuales o bien, grupos sociales unidos mediante un hecho específico, por ejemplo algún acontecimiento deportivo como el Mundial de Futbol o los Juegos Olímpicos.

Los grupos sociales en la red pueden convertirse en medios de sus propios intereses: intercambian mensajes con sus integrantes, “suben” fotografías y comparten videos o documentos vinculados a un determinado tema o propósito. Tal vez uno de los proyectos más conocidos a nivel global es Wikipedia, que desde su nacimiento en 2001 se convirtió en un espacio abierto para que los usuarios compartan, modifiquen o mejoren los contenidos. El trabajo colectivo es también definido por intereses grupales.

Un ejemplo de lo que puede crear el interés común de la sociedad en red ocurrió entre abril y mayo de 2009, con la propagación de la Influenza Humana H1N1, que se expandió de México y Estados Unidos hacia el resto del mundo. No solo los medios de comunicación dieron cobertura a la noticia, también los usuarios de la red desde sus computadoras crearon y diseñaron blogs, páginas web y espacios en redes sociales para seguir de cerca los acontecimientos epidemiológicos.

A través de Google Maps los internautas desarrollaron un mapa virtual del globo terráqueo que cada hora era actualizado y presentaba a nivel mundial los brotes de la enfermedad por continente, región, país y poblados. A través de puntos de colores podía apreciarse la expansión de la enfermedad.

Mapa 1: Imagen desarrollada en Google Maps (http:// maps.google.com) en abril de 2009 durante la epidemia de la influenza H1N1 (2009 H1N1 Flu Outbreak Map).

En América Latina el incremento de la conectividad permitió que los cibernautas formen nuevos grupos sociales y democraticen parte de la información. Uno de los primeros casos registrados es La Netav, organización civil sin fines de lucro, fundada en 1991. Esta asociación dio espacio a más de mil 300 organismos, creando una red civil que lo mismo incluye a defensoras de la equidad de género, que a simpatizantes neozapatistas, luchadores de la paz y hasta grupos anarquistas.

En México, algunas de las primeras comunidades se convirtieron en puntos de encuentro de la sociedad civil mexicana, como fue The Mastar Clan (estuvo dedicada a juegos en línea, caricaturas, música, autos, descarga de videos y noticias), Ciberclón (coordinada por un personaje virtual que colocaba temas semanales sobre cultura, cine, arte, exposiciones, fotografía, etcétera), El inodoro (espacio que ofrecía chismes de famosos e historias de humor), Ciberlocos (un lugar para el encuentro de personas que tienen mascotas), Metropoliglobal (presentaba secciones para buscar empleo, horóscopos e información financiera de la bolsa), Nodo 50 (un portal dedicado a la “contrainformación” de los gobiernos, orientado a la movilización social) y Sappiens (sitio dedicado a la recolección de artículos científicos o académicos de varias disciplinas). Otras comunidades se convierten en refugio del pensamiento civil, como Telépolis (comunidades.telepolis.com) que albergaba a 307 grupos de cine, televisión, música, erotismo, tecnología, mujer, sociedad, política y viajes.

Hoy en día a través de las herramientas digitales, los cibernautas participan en la sociedad conectada y en la globalización de la comunicación. Pero tal posibilidad de participación (donde el usuario se convierte en su propio medio, elige a quien comunicar, qué comunicar, a quién responder y a sus amigos virtuales) es producto de las innovaciones tecnológicas de la llamada Web 2.0, la cual integra mejoras como son:6

– Servicios de alojamiento de videos por parte de usuarios: tal es el caso de YouTube, el sistema más importante en almacenamiento de videos en la red.

– Wikis, páginas que permiten a los usuarios editarlas: el ejemplo más claro de esta función es Wikipedia y WikiLeaks.

– Mashup o mezcla, es una aplicación que permite crear una web con datos de otras páginas: como Google Maps que proporciona geolocalización, o Digg (http://digg.com) que genera noticias controladas por los usuarios.

– Redes sociales como Facebook o Twitter, así como servicio de blogs donde los internautas diseñan su propia página personal.

La comunicación electrónica es la vitrina donde los usuarios de la red escriben, muestran lo que es importante para ellos, manifiestan o transparentan trozos de sus vidas, de sus experiencias en el mundo y de intereses, preferencias e ideologías. Pero el grado de actividad de los cibernautas es muy diferente hoy en día al que tuvieron los primeros cibernautas. La participación en la elaboración de contenidos está vinculada al desarrollo tecnológico y su apropiación, a una apropiación donde los temas locales pueden convertirse en asuntos de interés global para las comunidades en red.

Después de la segunda mitad del siglo XX, la sociología ha tratado de explicar el tipo de sociedad contemporánea en que vivimos. Desde tesis como la sociedad opulenta (Galbraith, 1958), sociedad del consumo (Dones, 1963), sociedad postindustrial (Touraine, 1969), sociedad informatizada (Nona-Minc, 1978) o Nación Cableada (Smith, 1972), los enfoques buscan comprender los profundos cambios sociales por los que atraviesa la humanidad.

Para intentar comprender la reciente influencia tecnológica en las estructuras humanas, se han adoptado conceptos como “Sociedad Postindustrial”, “Sociedad de la Información” o “Sociedad del Conocimiento”. Dichos términos, están muy vinculados al campo de la “globalización”, utilizado para explicar el panorama social donde juegan un papel primordial el uso de las nuevas tecnologías y sus innovaciones, así como el intercambio comercial a través de tratados internacionales y la unión de países en bloques económicos. Incluso la nueva sociedad ha sido llamada por optimistas como una “comunidad mundial”, una “sociedad global” o una “aldea global” donde la comunicación es instantánea e ilimitada.

En el campo económico, un ejemplo actual de la apertura de fronteras son los tratados trasnacionales que en teoría buscan que los países incrementen sus inversiones, generen competitividad interna para sus empresas, eleven la cooperación regional entre las naciones y solucionen conflictos comunes.7 Pero la globalización no solo representa intercambio económico y político. Con la expansión de Internet, la cultura y los componentes simbólicos de la producción humana alcanzaron a nivel global un nivel de transmisión a la velocidad de la luz, afectando lo mismo las relaciones humanas que las formas de interacción familiar o los sistemas de poder tradicionales. Ahora la globalidad presenta cambios sobre la base social real:8 las culturas que permanecían “puras” van desapareciendo y cada vez existen más regiones integradas a diversas culturas regionales o globales.

Aunque con Internet se generó una gran diversidad de contenidos globales, aún prevalece una hegemonía cultural9 propiciada por factores vinculados al poder económico y al dominio semántico: la internacionalización (originada con las colonizaciones de países europeos en varias regiones del mundo), la transnacionalización (originada con distribución de formas simbólicas con marca nacional, como la cultura cinematográfica de Hollywood) y la globalidad (originada a partir de la conexión satelital, financiera, informática y comunicacional).

En un mundo de comunicación global, Internet representa un desafío para los medios tradicionales de comunicación (prensa, radio y televisión). Lo global no suplanta a lo local, regional o nacional, sino que converge la información comunitaria con los diversos contenidos planetarios.10 La posibilidad de que exista una autonomía tecnológica a través de Internet, permite evadir los sistemas de censura tradicionales del Estado autoritario, en tanto los medios tradicionales pierden el carácter de centralidad informativa y comienzan a migrar paulatinamente a las formas de interacción comunitaria que ofrecen las nuevas tecnologías.

En la sociedad contemporánea, la individualidad o hiper-individualidad postmoderna, transita de lo local, de lofísico, a lo virtual y global. Los ciudadanos conectados a la corriente eléctrica que representa la red, tienden a buscar ser aceptados en grupos sociales de interés común que discuten tanto temas cercanos como contenidos ajenos en distancia y tiempo. Encontramos lo mismo comunidades de artistas latinoamericanos vinculados con creadores que viven en Oceanía, que a estudiantes europeos vinculados con grupos de jóvenes asiáticos.

La comunidad en red, o la comunidad de individuos conectados por Internet, si bien socializa y tiende a formar nuevos lazos de interacción, también parece germinar variadas estructuras de construcción simbólica entre sus integrantes. La identificación con “otros” ubicados en lugares distantes parece contradecir el nihilismo que arrastraban los primeros estigmas que se edificaron contra Internet.

En la actualidad, podemos encontrar en la red infinidad de casos que representan una verdadera liga sentimental, afectiva, económica, política o cultural entre los integrantes de comunidades en red. Por ejemplo, existen cuentas en redes sociales dedicadas a grupos sociales de migrantes, blogs con foros de participación, espacios para colocar, intercambiar y descargar fotografías y videos, donde los interesados y quienes se “identifican” con los otros, tienden a participar o bien a contribuir en la comunicación colectiva.

Las tradicionales comunidades humanas vinculadas por el territorio y lo inmediato, sufren una metamorfosis producto del cambio tecnológico para expandir la esfera cercana a un campo virtual sin límites. La comunicación cara a cara y que representaba la principal fuente de información de las comunidades tradicionales está siendo sustituida por una mediación técnica. La cada vez mayor presencia de Internet en las actividades de la vida diaria a través de una red inalámbrica, como es el smartphone o la tableta electrónica, bien podría ser el principio del nacimiento de una comunidad digital perpetua, un tipo de comunidad que nunca antes se había registrado en la historia de la humanidad.

Referencias

1 Esposito, Roberto. Communitas origen y destino de la comunidad. Editorial Amorrortu, Argentina, 2003, p. 214.

2 Katz, James y Rice, Ronald E. Social Consequences of Internet Use: Access, Involvement, and Interaction. Cambridge MIT Press. Massachusetts 2002, p.18-20.

3 Comunidades Virtuales.

4 Wang, Yu y Fesenmaier, D. “Defining the Virtual Tourist Community: Implications for Tourism Marketing”. Tourism Management. 2002 número 23, p. 407-415.

5 Para mayor información sobre las asociaciones civiles integradas en esta red, consultar el sitio www.laneta.apc.org

6 Fumero Antonio y Roca Genís. Web 2.0. Omán Impresores. España, 2007. P. 20-27

7 Witker, Jorge et al. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, México 1993, p.13-18

8 Beck, Ulrich. ¿Qué es la globalización? Editorial Paidós, Barcelona 2008, p. 186-192

9 García Canclini, Nestor. La Globalización Imaginada. Editorial Paidós, México 2000. p 65-66.

10 Volker, Ingrid. News in the glogal sphere, University of Lutton Press, United Kingdom 1999, p. 91-118.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password