Cinque Terre

José Carreño Carlón

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Director de la División de Estudios Profesionales de la Universidad Iberoamericana y titular de la Cátedra Unesco/UIA.

Internet, un ágora sin paredes (Entrevista con Román Gubern)

Esta entrevista de Laura Islas y Luis Miguel Carriedo fue publicada originalmente en la edición 87 (enero de 2008) de la revista impresa, lo abrimos de manera temporal para su consulta

Charlar con un intelectual como éste, es algo así como platicar con una enciclopedia que razona y entabla polémica. No exageramos, el también integrante de nuestro consejo editorial es fuente de consulta obligada para conocer sobre varios temas de la comunicación. Estamos halagados por el tiempo que nos dedicó y dejamos testimonio de nuestra gratitud por sus palabras, que nos motivan mucho para el esfuerzo diario.

Usted ha sostenido varias veces que el cine y la televisión son generadores de estereotipos para la sociedad, ¿de qué manera funciona Internet en este sentido?

Bueno, Internet es un medio mucho más vasto que el cine y la televisión porque éstos finalmente se basan en productos elaborados por las industrias culturales que se emiten; en cambio Internet es, literalmente, un vertedero en donde todo el mundo, los anónimos, los famosos, los no famosos, vierten sus productos. La ventaja y problema de Internet es justamente esta amplitud infinita, esta ágora sin paredes, de modo que vale lo mismo en Internet el paper de un sabio del Harvard premio Nobel, que el paper del tonto del pueblo, se arrojan allí y allí están porque nadie pone estrellitas diciendo el paper de Harvard son cinco estrellitas y el otro es cero.

Esa híper abundancia es una ventaja y un inconveniente a la vez. Umberto Eco decía con mucha razón que cuando él busca bibliografías sobre un tema preciso y de pronto le salen mil títulos, mil libros sobre un tema, él dice, es como no tener ningún libro, porque lo que uno quiere es jerarquización y mi amigo Jorge Wagensberg que es un físico, director del museo de la ciencia de Barcelona, hablando de este tema me dijo Internet es bueno para planear, pero es mucho peor para aterrizar.

Internet es una selva informativa en la que hay de todo, por ejemplo Wikipedia, para tomar un caso concreto.Wikipedia es una enciclopedia mundial autorrealizada por navegantes que la construyen y está plagada de errores, con lo cual, lo que hace es que introduce errores en el mercado cultural que se van reproduciendo luego en libros, en conferencias, en coloquios televisivos, por lo cual es un amplificador de los errores. (…)

Internet permite consolidar lo que yo llamo las inmensas minorías transnacionales, porque hay una cultura intersticial que son los espacios que no ocupan las grandes corporaciones que dominan el mercado, lo que llamo la cultura Spielberg, que es dominante, que todo el mundo consume, en todo. Hay aspectos minoritarios, elitistas, experimentales, que a las grandes empresas mediáticas no les interesan porque no son rentables e Internet permite ocupar este espacio desocupado por las multinacionales y consolidar esa cultura intersticial.

Internet es el árbol del bien y del mal, ahí puedes meter toda la basura del mundo. (…) Aunque hay muchos mitos, por ejemplo el tema de pornografía en Internet, el gran demonio ¿no? Bueno, se entiende perfectamente, a la gente le da vergüenza que le vean entrar en una sex shop (…), es feo o violento tener que acercarse al mostrador y preguntarle a un empleado: “¿oiga tiene usted algo de un negro y una rubia?”. ¿Cómo preguntar estas cosas?

El anonimato -esa protección- vía Internet permite preguntar estas cosas y creo que esto además ha creado una imagen distorsionada. (…) El anonimato permite un vagabundeo exploratorio, pues nadie me ve, y eso permite efectivamente que se dé una imagen distorsionada de juicio de los usos y prácticas sexuales de la comunidad moderna. Por tanto, Internet es el árbol del bien y del mal en tanto que es un recipiente y eco de la sociedad, todos los estereotipos que circulan por el mundo van a parar a su vertedero: del machismo, del mexicano vago, cliché de Hollywood bien consolidado, el negro bobalicón, la rubia tonta…

Ahorita que menciona los estereotipos y hablamos también de los estereotipos del cine pensamos en Rambo y la guerra de Vietnam, por ejemplo. ¿A su juicio Hollywood continua siendo esta gran fábrica de estereotipos o qué pasa ahora con la presencia de otro tipo de cine como el oriental?

En Hollywood hay que distinguir por una parte el cine de las mayorías, de los gigantes que dominan el mercado, y luego un cine independiente que son muy distintos, e incluso te diré que los personajes que presenta Woody Allen en sus películas no son equivalentes a los personajes del cine de aventuras tipo Rambo. (…) El cine de las mayorías, eso que yo llamo la cultura spielberiana, está hecho de estereotipos: la mujer seductora, el machito seductor (…) pero la cultura americana por fortuna tiene alternativas de tipo independiente y luego hay un cine mexicano como Babel, Amores Perros; hay un cine coreano, hay un cine chino, hay un cine japonés. (…) Hay un mosaico más diversificador de propuestas, (…) y por tanto diría que los estereotipos siguen existiendo y que están vinculados más que nada a la publicidad comercial que a otra cosa, -los anuncios de perfumes y la mujer seductora por ejemplo-.

No he mencionado una cosa interesante que es el cambio de paradigma de las series norteamericanas –Mujeres desesperadas, Doctor House, etcétera-, de modo que es evidente, si tú comparas las telenovelas de la era clásica o las series de los ricos de Texas y con Mujeres desesperadas o Sexo en Nueva York, te das cuenta que ha habido un salto mortal; y ves la irrupción del homosexual en las teleseries que antes estaba fuera, en el mundo no había homosexuales, no existían -según la TV-. Hay que reconocer esto por razones de oportunismo comercial y de ampliación del campo de lo decible. Hoy los homosexuales representan el10% de los varones en el mundo.

 

También pasa con el público afroamericano y latino, tú sabes que la MTV está sacando canales alternativos al canal madre para las minorías latinoamericanas o asiático americanas, de habla inglesa, pero con un perfil cultural distinto.

La necesidad de diversificar la producción para alcanzar a estas minorías no es por intereses filantrópicos, es decir que ya sabemos que los grandes grupos multimedia como Time Warner o Murdoch pues tienen revistas de jardinería, para adolescentes, para amas de casa, buscando todos los mercados.

Esto significa que los viejos estereotipos van acompañados hoy día de nuevas figuras, como es el afroamericano, el homoexual, el que tiene SIDA o la mujer latina en Nueva York, y se ha ampliado el espectro.

¿En qué momento la publicidad toma esta importancia como difusora de estereotipos?

Bueno la publicidad seguramente en el mundo mediático es la que moviliza más capital, porque es omnipresente. Yo tomé conciencia de esto hace muchos años en un vuelo que hice a este continente y me acuerdo de una experiencia visual: yo salía de mi vuelo en Barcelona, estuve un rato en el aeropuerto esperando en un parque y había una cantidad de anuncios de estos de cosméticos y me acuerdo que hice escala en Sao Paulo y vi las mismas fotos, los mismos anuncios, sólo que en portugués, te hablo de hace 20 años o más. (…) El mismo anuncio que he visto a la salida hacía ocho horas me lo encontré en Sao Paulo igual. (…) La publicidad es el negocio mediático que moviliza un mayor número de capitales, es el más global de todos, más que el cine, la televisión y es verdad que la publicidad propone estilos de vida, propone arquetipos de belleza y de consumo y la famosa McDonaldización de la sociedad, estándares de vida del tipo norteamericano que luego a veces se acomodan localmente. (…) La publicidad en este momento es la red capilar que se ha hecho invisible por ser tan cotidiana, pero está trabajando constantemente en nuestro subconsciente con efectos subliminales muy importantes de cara al consumo y al estilo de vida.

¿Qué tipo de cine le gusta ver?

Yo ya soy una persona mayor, tengo 73 años y claro, es verdad que los amores cinéfilos van con la edad, es decir, la edad más plástica del ser humano, de los chicos y las chicas, está entre los 12 y los 30, y hay amores cinéfilos -enamorarte de estrellas- y mis amores cinéfilos siguen siendo pues Marylin y Bogart, en cambio para un chaval de ahora será Brad Pitt, Nicole Kidman, y es razonable que sea así.

Dicho esto, es importante decir que yo me he formado en la época del cine clásico aunque he sido testigo privilegiado, porque vivía en París cuando aparece la nueva ola y los nuevos cines, entonces en París vi lo de Truffaut y fui testigo del nacimiento de esa modernidad que fueron los nuevos cines de los años 60, pero es verdad que en este momento me parece que la mirada más original que el cine ofrece hacia el mundo viene sobre todo de Asia y estoy pensando en Irán, en un cine japonés, coreano y chino. Digo esto porque Bollywood (la industria de cine de la India) lo conozco pero, he visto algunas cosas; lo que pasa es que Bollywood es más un modelo de consumo interno que de exportación. (…)

Creo que lo más novedoso que estamos viendo en el mundo viene de Asia, con lo cual viene otro discurso, el famoso tema de la globalización ya no es como decíamos hace diez años o 12: el norte que envía la cultura de McDonald’s al sur, no, ahora es el McDonald’s, pero también China, también Japón.

La globalización ya no es sólo los arquetipos norteamericanos de la música anglosajona y de las Spice girls, (…) es también Brasil, la cocina texmex, la música salsa, las películas de Ripstein, Babel (de González Iñárritu), Almodóvar que ha conseguido algo tan insólito como que sus películas se adapten a obras de teatro en el extranjero. Acaba de estrenarse en Londres, en inglés, una versión para teatro de Todo sobre mi madre.

La globalización ya no es el cliché de la cultura spielberiana que invade el mundo. McLuhan acuñó el concepto de aldea global en la época de los satélites, porque cuando McLuhan habló de aldea global no había Internet, por tanto era un concepto derivado de los satélites y eso se convirtió en un cliché, y en esa época era una falsedad, porque en esa época la cultura iba del norte al sur pero no del sur al norte.

Cuando propuso este concepto de aldea global eso era monodireccional, por eso el concepto lo combatí en un libro diciendo no es una aldea global, porque en las aldeas todo mundo se conoce, todo mundo se comunica horizontalmente pero entonces sólo el norte era el que emitía flujos unidireccionales hacia el sur.

Eso ya no es verdad y es cierto que ya también es un estereotipo, porque recuerdo que cuando murió Diana de Gales, un artículo de un brillante columnista de El País se tituló “Tragedia en la aldea global”… ¡Hombre! Yo no sé si para los subsaharianos fue una gran tragedia lo del coche de Diana en París.

Justamente lo que define el paisaje mediático contemporáneo es la complejidad, que es multicausal e impredecible por ello, y esto es lo que hace imprevisible que de pronto surjan fenómenos como el Gran Hermano, que ya decía hace diez años que la gente se quedaba como tonta mirando una habitación en la que hay cinco personas para ver si se rascan la nariz o se tiran un pedo.

El Gran Hermano tuvo auge en México hace algunos años y de pronto se terminó, pero hay formatos como las telenovelas y ahí son las mismas historias de siempre.

Las telenovelas no son más que una prolongación de la tradición que pasa por el siglo XIX con el folletín y efectivamente la televisión ha implantado un modelo que se llama la “continuidad discontinua”, que se basa en hacer lo mismo, pero cada vez distinto. Un paradigma industrial fundamental para retener, para fidelizar -un verbo horrible- las audiencias, para generar el bueno, ¿se casará fulanita con menganito?, ¿el novio volverá con la novia? Y la gente vive pendiente de estos ensueños. Pero originalmente las telenovelas de los años 70, 80 y mitad de los 90 estaban orientadas al público que llamamos en España “las marujas” (las amas de casa de 40 años), pero ahora ya han desbordado el marco de “las marujas”. Las telenovelas actuales ya se dirigen a todo el mundo y hay muchos hombres que ven las telenovelas porque como decía ya no es el modelo anterior, ya salen gays, hay Sexo en Nueva York, etcétera. Es verdad que se está renovando porque han caído tabúes y hay una contaminación entre la cultura de la telenovela y la del cine, porque muchos arquetipos y situaciones sobre todo de los melodramas de las telenovelas se están exportando al cine.

¿Qué me puede decir sobre estos nuevos aparatos que en muchos casos forman parte de la vida cotidiana, como el iPod o este tipo de gadgets?

Hoy día vivimos en lo que yo llamo sociedad de cinco pantallas, que nace con la vieja pantalla de cine del siglo XIX; con la pantalla del televisor, que no únicamente transmite información y entretenimiento, es poli funcional, porque el monitor televisivo sirve también para pasar videoarte; sigue con la pantalla de la computadora, esa ventana abierta al ciberespacio; sigue con la pantalla del teléfono celular, que es ya una pequeña computadora que sirve para todo.

Hace tres años o cuatro me chocó mucho leer una editorial del New York Times en que pedía que se prohibiera la entrada de celulares en los vestuarios, saunas y gimnasio; y pensé ¡qué estupidez!, ¿por qué la gente no puede llamar? Porque como yo no uso esto como cámara fotográfica, no había caído en que es cámara, entonces entendí. La quinta pantalla son los videojuegos.

Por ejemplo, sale el libro El señor de los anillos y se adapta al cine y al cine de sala, forma arcaica que sigue persistiendo. Se comercializa en DVD, se exhibe en televisión y cómo acaba El señor de los anillos: en un videojuego, y es donde recauda más dinero. Por otro lado, del videojuego nace Lara Croft y luego va al cine.

Antes el star system estaba basado en el interés humano: seguías la vida de fulanito y fulanita, si se divorciaba, etcétera… y te identificabas, pero ahora con las cíberestrellas hay entes incorporales, si se puede llamar así y ocurre que Lara Croft se convierte en un mito, nace una estrella y se encarna en un cuerpo vivo de una actriz llamada Angelina Jolie. Un camino de vuelta, del videojuego a la pantalla. En este momento el fenómeno de la intermedialidad, del sinergismo de la interactividad entre tantas pantallas está creando ese nuevo entorno virtual de la cultura audiovisual contemporánea.

Hace varios años usted escribió sobre las relaciones humanas en el Eros electrónico y la relación que hay con las nuevas tecnologías, ¿qué podría decir ahora años después de que escribió ese libro sobre todo con el auge de páginas con microblogs personales como el Hi5?

El blog es un descendiente perfeccionado en la cultura digital de lo que fueron, en la revolución cultural china, los diarios murales que cada uno se hacía, eso que ahora incluso existe en las universidades, se ha perfeccionado con la cultura digital.

El problema de los blogs es tan obvio como lo siguiente: la sobreinformación equivale a desinformación. Hay miles o cientos de miles de blogs, lo que hace falta es la jerarquización, una selectividad. ¿Y quién hace esa selectividad para distinguir los relevantes de los no relevantes?, pues lo hacen los medios convencionales, los conocemos a través de la prensa influyente, como La Jornada o Reforma, donde se dice que el blog de tal político ha dicho tal o cual.

Por ejemplo, en España ha habido un caso de un diputado vasco que en su blog ha injuriado con respecto al Rey pidiéndole que dimitiese, que era un vago… en fin, yo jamás he frecuentado el blog de Anasagasti (Iñaki Mirena Anasagasti), así se llama este político, pero lo sé porque en El País se decía: el blog de Anasagasti dice que el Rey es un vago. Debe haber filtros selectivos, no sólo en el campo político, también en el campo del arte por ejemplo.

Sobre los diarios, ante el auge de Internet muchos jóvenes ya no leen los periódicos físicamente, consultan su versión en línea.

Es cierto, cuando salió la prensa gratuita hace algunos años hubo gente optimista que dijo esto está muy bien porque la gente se acostumbrará a leer y acabará comprando nuestros diarios porque será un entrenamiento, pero eso no ha pasado.

Es interesante constatar que hasta no hace mucho si tú querías consultar The New York Times, Le Monde o El País tenías que pagar, pero desde hace pocos meses ya puedes consultarlos, por algo será, las empresas no hacen las cosas porque sí.

¿El Internet es bueno o es malo? Respuesta: es bueno y es malo. Es bueno porque podemos tener más información que nunca, es malo por la dependencia que genera de estar enganchados a la pantalla, es poco sano, que no haces ejercicio, que se daña la vista, que te desocializa, aunque es verdad que están los chats. Y me consta que han surgido unas felicísimas parejas que se conocieron por la red, pero con la relación por chat eliminas las cuatro quintas partes de la comunicación cara a cara. (…)

Entonces en Internet yo quiero ligar y envío una foto con cirugía digital. (…) El método del primer plano nace en la pintura del siglo XVII para favorecer actos matrimoniales a distancia. Si la princesa de Hanover sabía que había un duque soltero en Birmingham se enviaban los retratos y los despachos matrimoniales se hacían así hace cuatro siglos, claro esto se prestaba a grandes manipulaciones, hoy tenemos Photoshop, en aquella época no pero los pintores embellecían aunque el susto venía en la noche de bodas.

En México hay un duopolio en la televisión, ¿Internet y las nuevas tecnologías cambiarán este mapa de las grandes empresas mediáticas?

El Internet puede ser un contrapoder, pero déjame que te diga algo del tema de la Ley Televisa, aunque soy extranjero algo sé de todo eso, y es que ha sido bien interesante ese fenómeno de la Ley Televisa, del duopolio Azteca-Televisa, porque de pronto el Poder Ejecutivo político que emana del voto popular se dio cuenta que tenía adelante el llamado cuarto poder, que en el caso del duopolio Televisa-Azteca es casi tan grande como el Ejecutivo y por supuesto es superior al poder Legislativo, y por tanto un poder mediático tan poderoso que podría tumbarle. (…) Hay una autodefensa del Ejecutivo contra un cuarto poder empresarial, mediático que nadie ha elegido, que se mueve por intereses, y es evidente que hoy día la televisión comercial a diferencia de la cultural y educativa es un medio de entretenimiento pero también un medio de presión.

Yo no participo de los apocalípticos que dicen “¡oh! es que el gusto se está corrompiendo, las costumbres se corrompen por esa telebasura terrible”, bueno, telebasura ciertamente es basura, no digo que no, pero no creo que las vidas privadas de la gente ni su escala de valores se modifiquen grandemente por que se enteren que fulanito se acuesta con menganita.

Pero efectivamente, uno de los problemas que tenemos con el poder mediático es la concentración del poder. La hipertrofia mediática ha hecho que lo que llamábamos el cuarto poder no sea ya el cuarto poder, es el segundo poder después del Ejecutivo, y eso nos obliga a los demócratas a estar muy alertas y muy despiertos para evitar como ocurría con la Ley Televisa, felizmente tumbada, que no nos gobiernen los medios sino que nos gobiernen los políticos elegidos por el pueblo.

En este sentido el Internet puede convertirse en un contrapoder, ¿dónde había estado el contrapoder de Chávez en Venezuela (antes del referéndum que le dijo no a su reelección indefinida): en la Internet, aunque luego nos descorazona que Google, Yahoo! y demás, llegan a China y pactan con el gobierno de ese país para hacer a un lado temas como democracia, Tíbet, etcétera, con lo cuál el carácter planetario de la red ha quedado en entredicho porque sabemos que las grandes empresas de servicios informáticos son capaces de bajarse los pantalones con tal de no ver en riesgo sus beneficios en un mercado tan grande como el chino.

¿Por qué los medios somos tan reacios a ser transparentes y hablar de nosotros mismos?

Hablando del caso español, yo observo una tendencia hacia el narcisismo informativo, es decir que antes el periodista era un soldado de infantería anónimo, y poco a poco se ha ido haciendo un star system de informadores. A mí me disgusta o me produce recelo que el informador se convierta en estrella porque pienso que éste es un hombre que está al servicio de una tarea y en el star system no es tanto el contenido sino quién da la noticia.

Por otro lado está la contaminación entre información y opinión, que es un reconocido pecado mediático, que en las facultades se enseña que no se debe cometer pero se comete: esto genera un narcisismo enunciativo porque el informador se convierte en alguien más importante que el político. No sólo esto, sino que los medios dictan la agenda setting a los políticos en vez de ser al revés.

Cuando la prensa es muy militante, cuando aparentemente es independiente y se asume como independiente, no puede disfrazar su independencia con contenidos de partido como está ocurriendo ahora en algunos países como España.

¿Los medios públicos pueden ser contrapeso a los comerciales?

Claro, el espacio radioeléctrico es un bien público y lo que hace el Estado es otorgar concesiones para ejercer una tarea informativa, cultural y de entretenimiento, por ejemplo, yo no tengo simpatía por (Hugo) Chávez pero cuando dejó de renovar la licencia de RCTV estaba en su derecho, hablando jurídicamente, porque las televisiones son concesiones por parte de los poderes públicos.

Hay una televisión enteramente comercial y hay un mandato de los medios a servir a la comunidad, en EU está por ejemplo la PBS y en Europa tenemos el canal Arte, que es francoalemán. En España vivimos en un estado perfecto de desorden audiovisual, lo que se llama en física entropía, por tanto se anuncia una nueva ley de telecomunicaciones que no acaba de llegar pero no se te ocurra que algo no se debe emitir porque entonces… ¡¡Ah!! Censura, censura… y en España la televisión dista mucho de ser ejemplar; los políticos tendrán que ocuparse de un tema impopular que es ordenar el espacio.

Debo decirte que México es uno de los países más ejemplares en televisión cultural, el 22, el Once, con una oferta y una tradición de usos culturales en televisión que conozco y sé; he oído estos días que hay un proyecto de crear una especie de federación de federaciones (de televisoras) educativas y culturales panamericana y bueno yo diría que es un mandato ético al poder político el cumplir esta función que los medios privados no van a cumplir.

¿Qué imagen le seduce?

Es muy buena pregunta, mira, me seducen las imágenes que contienen una promesa de sorpresa no anunciada en ellas, es decir aquellas en que yo adivino que hay algo escondido, oculto o que va a ocurrir y no está ocurriendo en la imagen, por tanto me gustan, me seducen las imágenes como sorpresas potenciales más que como sorpresas reales.

Diccionario de onomatopeyas y Buñuel rojo

Roman Gubern ha preparado dos nuevos títulos que verán luz en 2008. El primero de ellos -que saldrá en abril editado por Cátedra,”se llamará Diccionario razonado de las onomatopeyas de los cómics, es decir bang, ring, scrash, pum… reúne más de mil onomatopeyas, la mayor parte de origen inglés pero no todas, porque a veces las de origen inglés se acomodan a diferentes idiomas. Entonces más de mil onomatopeyas, cada una acompañada de viñetas ilustrando el boom, bing, documentadas del origen de donde vienen.

“El segundo libro se llamará Los años rojos de Luis Buñuel, porque hace no mucho tiempo se descubrió que Buñuel había militado en el partido comunista de España a finales de 1931, cosa que se sospechaba pero no había pruebas, y hemos conseguido muchos documentos inéditos en Francia. Saldrá publicado en Anagrama para septiembre, octubre”.

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