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Frases de a kilo

En la vida pública mexicana existen sentencias irrevocables, ideas reveladoras y proclamas memorables que, por su humor involuntario, pueden hacer más llevadera la crisis económica, el desaliento por el intercambio político y la zozobra por la inseguridad y la violencia. Son signos de la creatividad de los funcionarios, los partidos y sus representantes y también de la opinión pública que la enjuicia cotidianamente a través de los medios de comunicación.

Arriba el ánimo: “México es un país ganador”, dice regularmente el Presidente y nadie puede disentir, en todo caso, eso sí, podría preguntársele al mandatario en qué y dónde somos un país ganador y después expander la energía positiva, por ejemplo, para que la selección juegue el quinto partido durante el próximo mundial de futbol. Claro está que si tu distintivo idelógico te impide refugiarte en Calderón, hazlo con Andrés Manuel López Obrador y di “nadie hará por el pueblo lo que el pueblo no esté dispuesto a hacer por sí mismo” o recita con los revolucionarios: “Sólo con organización venceremos al imperialismo”. Pero esos no son slogans, no, todo eso requiere sacrificio por lo que tú, al defender a la escuadra nacional, debes citar al entrenador o a cualquier jugador con el mismo estilo de cuando evocaste a Marx en la Facultad de Economía: “Debemos trabajar diario y en los partidos dejar todo en la cancha”. En tal tesitura jamás señales que “México está jodido”, en todo caso, sostén igual a como si fuera la hipótesis de algún columnista, que “México podr ía jugar el quinto partido” y luego agregas que la condicionante se debe a distintas variables sociales y políticas que escapan de nuestras manos, además de las deportivas que se llaman Argentina, Inglaterra, Brasil, Francia o Alemania.

“Y tú, ¿tienes el valor o te vale?” Ten valor y expón tu parecer sobre aquel tema futbolero o el que te de la gana. Ya te dio permiso Leo Zuckerman, ¿no lo sabes?: “Yo creo que es tiempo de opinar”, revela el analista al promover su programa de televisión y, así, no formes parte de la Generación del no y mejor repite a lado de los abajo firmantes de la Generación del sí, señor Presidente que “negar el cambio es perpetuar el presente”. Sin duda, quien te oiga quedará boquiabierto y tú pasarás a ser intelectual de prosapia. Y es que ésas, quién podría negarlo, son auténticas ideas fuerza, incluso tienen un calado similar a la de esta otra, expuesta por Francisco Ramírez Acuña hace unas semanas: “El Estado ha fallado en seguridad”. Eso es todo un descubrimiento y seguro si dices tú la frase ganarás el respeto y la admiración de quien la escuche, pero el éxito sería atronador si luego de beber un trago agregas al calce: “Lo sospeché desde un principio”. Por supuesto que en medio de la plática necesitas emplear frases o términos como “ahí están los temas sobre la mesa”, “el voto cuenta y se cuenta”, y “despresurizar”, “trascendió”, “alianzas” o “acostaditas”. Sólo así estarás in.

“Es tiempo de opinar”, insistamos, y de esta manera junto con César Nava le advertiríamos al interlocutor probable: “No puedo aceptar por respuesta ni el silencio ni la falsedad”; eso fue lo que dijo el líder del PAN en medio del sainete de todos conocido. Tiene razón Nava, hay que tener principios, no decir mentiras y honrar la palabra. Fuera de esos límites podríamos exponer cualquier conjetura, por ejemplo, sobre los probables candidatos a la Presidencia de la República siempre y cuando de inmediato advirtamos con cara de circunstancia para dar a entender que estamos orillados a hablar del tema, así le gusta hacer a los analistas, que “todavía falta mucho para las elecciones federales del 2012”. No sé de qué manera pero en medio de la plática tú podrías pasar por ser un lector atento e imaginativo, o un editor prestigiado de cualquier medio, a condición de decir algo similar a esto: “Y cuando despertó (aquí agrega lo que se te ocurra)… el dinosaurio todavía estaba ahí” o advertir que fulanito abrió “el fuego amigo” contra sutanito y en seas soltar un chiste sobre Juanito. Claro está que en el debate siempre se encienden las pasiones por lo que te recomiendo que “no pierdas de vista la mano derecha de…” Gerardo Fernández Noroña o de quien se sitúe frente a ti o de lado, no vaya a ser…

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