José Luis Peralta

Comisionado de la Cofetel.

Fomento para las TICs (Segunda parte)

¿Cómo conseguir que la comunidad científica y tecnológica nacional se involucre en el desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación (TICs)? ¿De qué manera alentar su protagonismo en el progreso de las telecomunicaciones? ¿Bajo qué articulación virtuosa propiciar esa intervención? Finalmente, ¿cómo conseguir y aplicar los recursos económicos necesarios para soportar esta actividad y lograr su propósito?

Las preguntas anteriores se desprenden del planteamiento que propuse en la entrega anterior: para estimular el progreso de las TIC en el actual escenario de renovación política e institucional, es conveniente estructurar una Unidad de fomento tecnológico que empalme a los sectores científico y tecnológico con la industria productora de bienes y servicios, y asimismo establezca relaciones e intercambios con las fuentes de financiamiento, para soportar económicamente proyectos e iniciativas que representen soluciones tecnológicas con aplicación concreta en el mercado. En esta línea de desarrollo, en esta segunda parte se presentan entonces tres temas específicos: el objetivo central y los protagonistas de la Unidad de fomento que se ha sugerido; la interacción prevista entre estos agentes en el escenario de la Unidad, y los beneficios que podría arrojar su funcionamiento.

* * *

La Unidad de fomento habrá de surgir con el propósito de generar una entidad organizada cuyo proceder y operación se orienten a satisfacer una necesidad concreta de mercado: identificar, formular y promover aquellas oportunidades de inversión en el área de las TIC, con lo cual se vincule a la oferta financiera con la demanda de financiamiento tecnológico. A su vez, los resultados que arroje esta práctica habrán de estructurarse para propiciar el cumplimiento de tres premisas fundamentales:

i) Estimular, propiciar y multiplicar la generación de empresas en el sector nacional de las TIC, cuya implementación, desarrollo y progreso se estructure sobre bases y proyecciones de negocio sólidas y solventes. En tanto se prevé que estas unidades logren éxito productivo y económico porque responden a necesidades tecnológicas del mercado nacional de bienes y servicios, podrán atraer capital e inversión nacional o extranjera, con lo cual podrán transformarse en empresas cuya operación y desempeño arrojará beneficios tanto para todos los protagonistas implicados como para nuestro país.

ii) Promover y generar un aumento exponencial en la masa crítica de investigadores, especialistas y recursos humanos capaces de desarrollar y explotar empresas de base tecnológica, lo cual habrá de fortalecer la capacidad de establecer unidades económicas especializadas en la generación y aplicación de información, conocimientos y experiencias para la innovación de las TICs y de sus aplicaciones. Lograr esto en el corto y mediano plazo permitirá que la participación nacional aumente y se optimice en los sectores tecnológicos de mayor crecimiento y sustentabilidad económica de hoy en día. Y,

iii) Producir a nivel macroeconómico un aumento significativo y substancial tanto de la capacidad nacional de exportación de bienes y servicios de las TICs, como del empleo en el sector y en las industrias asociadas. Con ello, se contribuye al crecimiento nacional y a abatir la brecha entre el crecimiento poblacional y la ocupación productiva. Generar puestos especializados de trabajo y con una adecuada y superior retribución económica, debe ser un propósito sustantivo en el funcionamiento de la Unidad.

En la búsqueda de satisfacer las premisas señaladas, y con la finalidad de obtener y canalizar financiamiento de riesgo para iniciativas de investigación, desarrollo tecnológico e innovación, y de formación de recursos humanos con demanda y con potencial de mercado, la Unidad relaciona a cuatro protagonistas definidos:

1. Las fuentes nacionales e internacionales de financiamiento e inversión, que se determinaron y desarrollan en un entorno regulatorio y fiscal definido, y operan con reglas, procedimientos y mecanismos establecidos. Es preciso señalar que entre estos agentes se cuentan instituciones de vocación pública y privada que justamente se dedican a la capitalización de riesgo, por lo cual resultan los interlocutores ideales de la Unidad. Por lo general, para que estas instancias analicen y evalúen propuestas de inversión debe cumplirse y satisfacerse una normatividad específica, que tanto aplica en las solicitudes para apreciar su viabilidad financiera, como se ejerce en la gestión y transcurso de las iniciativas ya fondeadas.

Analizar las particularidades y distintivos de la reglamentación que aplica a cada fuente de financiamiento es una primera tarea a realizar por la Unidad. De este conocimiento y de la evaluación que pueda efectuarse, podrá determinarse la idoneidad de cada fuente respecto a los proyectos propuestos. De esta elección, que en mucho se sustenta en el análisis de información y en la práctica y la experiencia acumulada del personal que la lleva a cabo, dependerá no únicamente la obtención de los recursos necesarios, sino el garantizar que el proyecto disponga del soporte presupuestal completo para llegar a su término.

2. La industria proveedora de equipos y sistemas y los prestadores de servicios nacionales y extranjeros, que ofertan sus productos en un mercado abierto. Para el desahogo de sus funciones, estos actores demandan soluciones tecnológicas, técnicas y de mercado, y para ello disponen asimismo de activos de inversión que compensan y resuelvan estas necesidades. No es habitual que las empresas del sector busquen satisfacer sus requerimientos en las instituciones nacionales de enseñanza superior y de investigación y desarrollo. Ante ello, la Unidad deberá convencer a estos protagonistas de las ventajas de establecer esa articulación, y cuidar que los proyectos que finalmente se lleven a cabo y los relacionen, cumplan las expectativas de la industria y los prestadores de servicios tanto a nivel operativo como económico, es decir, que generen una relación equilibrada y ventajosa en cuanto a su costo y al rendimiento alcanzado.

3. Los centros de investigación y desarrollo tecnológico, las instituciones de educación superior, las personas físicas y los colectivos y gremios técnicos y académicos, que potencialmente habrán de aportar y abastecer las soluciones y alternativas. Para su interacción con la Unidad, con estos protagonistas deberán de superarse inercias arraigadas e imaginarios muy negativos, que por ejemplo identifican la producción de ciencia aplicada como una perversión del quehacer científico y de la creación de ciencia pura. Superar estas y otras percepciones, y enfatizar la importancia del concurso del científico, son tareas que además de constantes deben de enraizarse como una de las propuestas de trabajo más significativas de la Unidad.

4. La Administración Pública Federal y Estatal, que regula y promueve el desempeño operativo de los tres actores señalados y que a través de las políticas públicas que se han anunciado y definido, se propone estimular el desarrollo nacional de las TICs. Como hemos atestiguado, el actual Gobierno Federal busca reestructurar los mercados nacionales y generar mayor competencia entre los agentes económicos, objetivos que ya se han concretado para las telecomunicaciones y la radiodifusión y lo mismo influyen en las TICs en lo general. Tales modificaciones de raíz habrán de significarse sin duda como oportunidades de negocio que deberán de explorarse y atenderse con propuestas tecnológicas propias, generadas por los actores científicos y técnicos en combinación con proveedores nacionales, grandes y pequeños.

Al fomento potencial de la I D i del sector por las modificaciones actuales de política y gobierno de las TICs, igual se adiciona la incidencia de otras medidas gubernamentales también ya definidas. La creación de la Coordinación de Ciencia, Tecnología e Innovación como entidad orgánica de la Presidencia de la República en abril de este año, claramente puede ser un vector sustantivo para la Unidad. El objetivo de la nueva instancia administrativa es coordinar los esfuerzos de los actores involucrados en las actividades científicas, tecnológicas y de innovación para optimizar el desempeño conjunto, y en tal línea la Unidad puede contribuir plenamente, de lograr conformar un esquema estable de contacto e interacción como el previsto. En tanto promotora y ejecutora de las acciones de vinculación entre los protagonistas señalados, la Unidad habrá de relacionarse con cada uno en lo particular, conocerlos a fondo y evaluar de manera constante sus intereses y expectativas, para provocar y establecer la interacción virtuosa entre todos para el desarrollo de proyectos en TICs. Deberá funcionar como instancia de soporte para la identificación de iniciativas y de promoción permanente de las mismas en todo el universo de las TICS y de sus actores principales. Por ello, puede afirmarse que tanto de manera particular como en su conjunto e interacción, cada uno de los actores mencionados constituye el mercado-objetivo potencial a satisfacer con el desempeño operativo de la Unidad. La Unidad deberá cimentar la realización sistemática de las tres acciones siguientes:

a. Explorar y detonar todas las relaciones y contactos formales e informales que pueda sustentar, para estructurar su escenario de actuación. El inventario de agentes nacionales, regionales e internacionales de los cuatro grupos identificados representan a los interlocutores, por lo cual este censo de protagonistas debe ser de una amplitud tal que facilite la selección de los actores más capaces, dispuestos y calificados para las acciones a realizar. Tal vinculación debe ser cotidiana, estable y permanente con el sector concesionario y asimismo para el caso de los centros de investigación y enseñanza. Animar y convencer a todos de las ventajas del accionar de la Unidad debe derivar tanto en el planteamiento de iniciativas específicas susceptibles de conseguir apoyo financiero, como en la identificación de las fuentes de soporte financiero que pueden apoyarlas para su implantación concreta.

b. Construir y consolidar poder de convocatoria y de concertación con los actores presentes, para desarrollar las iniciativas y acciones identificadas. Esta capacidad habrá de constituirse todos los días y con el debido soporte y difusión de sus acciones es previsible que logre implantarse como un interlocutor importante que le permita funcionar y mantener su operación en el corto y mediano plazos. La academia y las instituciones de I D i definen proyectos todos los días porque ello es su materia de trabajo, y las fuentes de financiamiento igual deciden a quienes apoyar y cuánto habrá de comprometer en ello: la hipótesis de trabajo de la Unidad es que se requiere de una labor que logre identificar a cada parte y a sus intereses concretos, para proceder a su enlace y entrelazamiento en una concreción virtuosa de provecho para todos.

c. Generar en el corto plazo una matriz de análisis políticotecnológico que permita definir proyectos e iniciativas imprescindibles, cuya justificación y necesidad sean palpables y evidentes. De principio, tal capacidad y fortaleza deben traducirse en el diseño y desarrollo de… c1. Instrumentos de evaluación y dictamen que aprovechen todos los elementos objetivos del caso para detectar, precisar y cuantificar las necesidades tecnológicas de las empresas y del mercado en el área de la información y de sus múltiples aplicaciones, contenidos y servicios. Estos requerimientos constituyen la materia prima de los proyectos e iniciativas a implementar, y si bien son los operadores quienes en primera instancia los determinan, también pueden presentarse otras necesidades igualmente importantes y susceptibles de estructurar otras iniciativas.

c2. Herramientas para formular, evaluar y promover aquellos proyectos que puedan solventar los requerimientos tecnológicos detectados, con base en la potencialidad de los centros de investigación y desarrollo; de los investigadores y expertos nacionales, y de las industrias locales, para producir, adaptar y/o transferir las soluciones y tecnologías demandadas y conformar las soluciones requeridas.

c3. Estructuras y metodologías funcionales de concertación y negociación, que contribuyan a sustentar y a fincar los esquemas de financiamiento e inversión necesarios para que los proyectos se desarrollen y pueden conformar servicios, aplicaciones y contenidos específicos para el mercado nacional y foráneo de las TICs.

Estas aportaciones habrán de coadyuvar en la instrumentación de una política eficaz de fomento tecnológico-industrial, misma que se oriente en lo fundamental a detectar y explotar los nichos de mercado que el desarrollo tecnológico está propiciando en el área de las TIC, y cuya base de operación sea crear nuevos esquemas de inversión ágiles, eficientes y accesibles, para atender de manera integral el proceso de generación de aquellos conocimientos y tecnologías que puedan alimentar al sector industrial y de servicios, y que a la vez propicien la formación de recursos humanos.

* * *

Con base en los instrumentos y metodologías a la medida, la Unidad deberá de ejercer su mandato. Habrá de interactuar y propiciar la conexión y vínculo entre los cuatro protagonistas que se han identificado, cuyas relaciones pueden ser de índole diversa. Por ejemplo, es de importancia resaltar la interacción establecida entre la Administración Pública Federal y las fuentes de financiamiento, en tanto la primera determina un régimen fiscal impositivo que establece modalidades distintas para el gravamen de la inversión. A la par, entre los centros de producción de tecnología y los proveedores de servicio se cuenta tanto la dificultad de los primeros para adaptarse al mercado, como la preferencia económica por los sistemas extranjeros para la implantación de los sistemas de suministro que impulsa a los segundos. Ambas condiciones se conjuntan y se expresan en una carencia generalizada de mecanismos de inversión adecuados que solventen las necesidades de capital para proyectos de riesgo en las TIC.

El esquema que se incluye ilustra la interacción prevista para el desarrollo operativo de la Unidad. Como se observa, ésta mantiene contacto e intercambio con la totalidad de protagonistas, situación que sin embargo no implica que los operadores y empresas proveedoras de equipo y servicios se vinculen directamente con los centros de investigación y con las nuevas empresas que puedan surgir. Inclusive, es deseable que esa interacción sea intensa y provoque que la Unidad se especialice en promover y estimular el desarrollo de los intercambios planteados, y ya no de generarlos.

La desagregación de los protagonistas articulados en el esquema permite precisar la respuesta esperada de cada quien en su interacción dentro del entorno de cooperación creado por la Unidad. Las fuentes de financiamiento y de inversión pueden clasificarse en tradicionales y emergentes. Las primeras incluyen a las instancias financieras habituales y en las segundas se considera incluso a los operadores nuevos y existentes, en tanto para la prestación que buscan habrán de canalizar recursos extraordinarios, parte de los cuales puede destinarse hacia la inversión de riesgo. Tal apreciación se refuerza al apuntar que estos actores surgen también como proponentes de proyectos específicos a desarrollar por organismos terceros, ya que para la instalación de sus sistemas e infraestructuras, para el funcionamiento y comercialización, y para el mantenimiento y administración, demandan soluciones a la medida que pueden diseñarse y operarse por la expertise y por los centros nacionales.

Esquema general de intercambio de la Unidad propuesta Como proponentes de iniciativas, tanto los nuevos operadores como las empresas proveedoras de bienes y servicios del sector argumentan una propuesta doble: como intérpretes de las necesidades que surgen de su quehacer diario para conformar su cartera de proyectos, y asimismo como postulantes de proyectos que surgen tanto por su experiencia operativa como por sus conocimientos y análisis del mercado nacional de las TIC. En ambas alternativas, la vinculación que logre establecerse entre los dos conjuntos es fundamental para la certeza de sus proposiciones.

Seguidamente, emergen también las propuestas que llegan de las estructuras científico- técnicas del sector de las TICs. En este universo se listan en primera instancia los centros e instituciones de investigación y desarrollo, dedicados a la producción tecnológica, y en tal segmento aparecen las universidades; los organismos públicos y privados de educación superior y los centros especializados en I D. Un segundo protagonista viene a ser el especialista alejado incluso de la producción tecnológica. Se considera que éste, el experto con formación empírica y las personas físicas relacionadas con las TIC, poseen la práctica suficiente para deducir y recomendar proyectos específicos de alto valor para los operadores de servicio. Debe resaltarse que en el sector nacional de TIC se destacan los integradores de sistemas, muchos de los cuales carecen de la preparación académica, incluso elemental, pero que en su desempeño diario la han sustituido con trabajo, imaginación y experiencia. Así, es deseable que estos actores encuentren en la Unidad una caja de resonancia.

Un último protagonista es la misma Unidad. Si en el desarrollo de sus actividades ha de relacionarse con el conjunto de la comunidad asociada a las TIC, deberá preparar análisis, informes y opiniones que justo conduzcan esa interacción. En este proceso es previsible que obtenga los elementos necesarios para sugerir y recomendar iniciativas concretas en dos vías: las que respondan a las necesidades del mercado, y aquellas que aparezcan como sustantivas de acuerdo a las tendencias prospectivas del sector. En resumen, el accionar de la Unidad implica la concreción de un intercambio virtuoso. Inclusive, puede afirmarse que su desarrollo cubre algunas de las expectativas de crecimiento de los actores que han sido definidos como mercadoobjetivo. Así, para cada protagonista involucrado el funcionamiento de la Unidad conlleva…

1. La propuesta constante de negocios e inversiones a rentabilizar para las fuentes de financiamiento, con los cuales podrán capitalizar recursos y facilitar el proceso de creación y desarrollo de empresas tecnológicas, o bien el apoyar la diversificación de firmas ya creadas. Mediante la promoción y gestión de iniciativas, o incluso a través de una asesoría puntual sobre posibles alternativas para explotar nichos y oportunidades de mercado, los capitales interesados tendrán a su disposición una renovada cartera de financiamiento, que a manera de materia prima les facilite estructurar sus procesos respectivos de capitalización.

2. El planteamiento de soluciones técnicas y tecnológicas sobre los procesos aplicados por los operadores para la prestación de los servicios de las TIC, que además de capitalizar su operación, les permitiría obtener sistemas o aplicaciones para optimizarla.

3. La ocasión para empresas proveedoras de equipos y servicios de articular su desempeño productivo con los proyectos nacionales de crecimiento de las TIC, y en su previsible efecto de arrastre sobre el conjunto económico. La labor de ventas que estos protagonistas realizan comúnmente se reforzaría con la operación de la Unidad, situación que implica una ventaja comparativa en la oferta de sus productos y servicios. A la vez, resalta que para estos protagonistas la Unidad se signifique como opción para sugerir iniciativas de su interés, que pueden ser motivo de financiamiento.

4. La posibilidad de rentabilizar los reales o potenciales desarrollos tecnológicos del sector académico y de investigación, mediante su transferencia al sector productivo de las TIC, proceso que promueve y estimula la autosuficiencia financiera de los centros e investigadores dedicados. Por igual, mediante tal articulación se apoya la relación virtuosa entre los sectores académicos y productivos.

La novedad de la propuesta radica entonces en dos hechos:

1. En tanto los resultados que busca la Unidad son lograr el financiamiento de riesgo para los proyectos detectados, la iniciativa adquiere un carácter neutro y de promoción, alejado de los intereses económicos específicos que hoy permean con fuerza a las áreas de interés. Así, la Unidad responde a la prioridad de desarrollar los sectores nacionales de las TICs, sin importar la identidad de los actores.

2. Al plantearse como una iniciativa que se anida en los lineamientos políticos definidos para fomentar el crecimiento de las TIC, la Unidad se constituye en vía para optimizar tales instrumentos, ya que promueve la interacción entre protagonistas no necesariamente relacionados ni con intereses afines hacia un objetivo de valor e interés nacional. Por ello, la Unidad nace como instancia de racionalización y concertación entre actores distintos, con el propósito de coadyuvar al desarrollo y expansión industrial y de servicios de las TIC.

* * *

Si bien resultaría exagerado afirmar que con la ejecución de las actividades previstas para la Unidad va a fincarse el desarrollo del sector las bases conceptuales que estructuran la propuesta sustentan que con esa implantación pueden generarse mecanismos de apoyo que coadyuven a tal expansión. Con base en esta premisa, los beneficios que se vislumbran con la operación de la Unidad implican:

a. Contribuir al desarrollo de una capacidad tecnológica propia y nacional, a través de la promoción de alianzas estratégicas entre distintos protagonistas del área para el desarrollo de líneas de negocios o de proyectos de investigación de aplicabilidad mediata en sistemas y/o servicios determinados. Por igual, se intentará sentar las bases para crear los lineamientos metodológicos para detectar nichos de mercado, tanto en el medio nacional como en los entornos internacionales, que apuntalen esas asociaciones.

b. Conducir acciones concertadas con los protagonistas del área para fortalecer el desarrollo de recursos humanos en los temas emergentes de las materias científico-técnicas implicadas. Se intentará también suplir la carencia de educación del usuario, sobre todo en lo que se refiere a las ventajas, posibilidades y características de las aplicaciones de las TIC.

c. Colaborar en el diseño e implantación de campañas y programas de introducción de la nueva tecnología en medios sociales determinados, considerando la necesaria fase previa de sensibilización y capacitación al usuario, tanto sobre las posibilidades que abren esos servicios, como para crear realmente un mercado que pueda crecer y desarrollarse.

d. Generar servicios de información y de análisis de la situación y prospectiva de las TIC. Su propósito es estimular a las empresas y los centros de investigación a que desarrollen y aprovechen las oportunidades que se presentan. En estos servicios se integrarán análisis puntuales que puedan servir de soporte para la toma de decisiones de los usuarios y receptores de esta información. Destacan en este sentido los análisis de las tendencias tecnológicas y de mercado del área de interés, y los estudios puntuales sobre tecnologías y desarrollos de posible impacto en las TIC nacionales.

e. Diseñar e implantar las metodologías necesarias para el control, seguimiento y administración de cada uno de los proyectos de cooperación o de fomento que logren definirse y realizarse. Bajo este principio, debe buscarse el conceptualizar e instrumentar un sistema automatizado de registro, inventario y evolución de los proyectos en operación, que considere todas sus fases, apoyos, ejecución, participantes y socios, recursos, metas y cumplimiento.

Los provechos señalados, a los que podrían sumarse muchos más que por ahora no se configuran siquiera, parecen adecuados para la época actual y para las modificaciones estructurales que se pretende alcanzar con las reformas emprendidas. En el caso de las telecomunicaciones y la radiodifusión, la reestructuración en marcha habrá de traer una gran frescura al sector y una mayor responsabilidad de sus protagonistas institucionales. Y este ambiente puede ser caldo de cultivo para la Unidad propuesta.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password