Grupo de investigación en comunicación

El gabinete en las redes

La implementación de una nueva tecnología puede llegar a modificar las formas de producción humanas. Entre los cambios globales que actualmente se perciben, producto del desarrollo de nuevos artefactos, las relaciones entre gobierno, medios de comunicación y las esferas políticas han transitado parte de su agenda a las redes digitales con una marcada polarización: para sostener las ideologías hegemónicas y como nichos de resistencias.

El uso político de las redes por integrantes de esferas públicas no solo representa cambios en la comunicación política, sino también en otros escenarios como es la crisis de credibilidad en que se encuentran gran cantidad de medios de comunicación o el rechazo generalizado del sistema democrático ante su ineficacia para disminuir las desigualdades sociales. Entre la vorágine del cambio tecnológico los artefactos tienden a convertirse en instrumentos míticos y deterministas, aun cuando sus manifestaciones son inconscientes en la vida diaria de las personas.

A nivel global desde la apertura de Internet para su uso social, esta tecnología pronto fue utilizada por actores políticos para sus intereses grupales: para la movilización social, pero también como mecanismo de dominio y control por parte de poderes hegemónicos (ver etcétera 135). A lo largo de la historia de la tecnología de la comunicación ha quedado demostrado cómo los grupos sociales en un determinado contexto pueden llegar a emplear los artefactos para intereses políticos. La red se ha convertido en un espacio para el desarrollo de lo político, no solo como programa de un Estado determinado, sino también para la politización de la sociedad.

En era digital, “ciberoptimistas” han cargado a Internet de contenidos exagerados, por ejemplo al considerar que gracias al uso tecnológico se han derrumbado gobiernos. Sobre este punto tal vez los efectos políticos más conocidos están relacionados con determinados planos, por ejemplo al electoral en Estados Unidos durante 2008, como “revoluciones” y “primaveras” en las revueltas árabes para el cambio de formas de gobierno entre 2010 y 2011, o como participación social donde se puede incluir todo un abanico de inconformidades civiles en contra de enemigos comunes: neoliberalismo, autoritarismo, depredación ambiental, consumismo, manipulación empresarial, desaparición de la seguridad social, desempleo, etcétera.

En México, gran parte de la comunicación de asuntos públicos (y de los no públicos) también adquieren características virtuales. Tanto a nivel federal como en los gobiernos locales o municipales, así como en otras formas de acción política, la comunicación hacia el exterior ahora incluye el uso de las nuevas tecnologías de la información. Basta recordar que durante el sexenio 2006-2012, cuando el mandatario Felipe Calderón Hinojosa y los secretarios de Estado abrieron cuentas en Twitter para promover sus acciones, incluso se emplearon mecanismos propagandísticos como videos para persuadir a los internautas a que siguieran a los funcionarios. Los responsables del actual gobierno federal consideraron (al igual que sus antecesores) que acudir a Internet y a las redes sociales es parte de las nuevas formas de comunicación social. La distribución de mensajes en la red incluye desde portales institucionales hasta canales en YouTube y la “individualización”, mediante el uso de las redes sociales más populares en México: Facebook y Twitter.

A través de un estudio empírico1 realizado por un equipo de investigadores, se pudieron recolectar datos sobre la forma que el gobierno federal utiliza Facebook y Twitter, en específico los casos del presidente de México, Enrique Peña Nieto y de una muestra de titulares de dependencias. El grupo de profesionistas midió durante 28 días algunos indicadores para recabar información general respecto a la usabilidad de las redes.2

El estudio registró la actividad del Presidente, así como de 18 titulares de igual número de entidades públicas: Secretaría de Gobernación (SEGOB), de Hacienda y Crédito Público (SHyCP), Secretaría de Economía (SE), Comisión Nacional de Seguridad (CNS), Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), del Trabajo y Prevención Social (STPS), de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), de Energía (SENER), Secretaría de Turismo (SECTUR), de Relaciones Exteriores (SRE), de Comunicaciones y Transportes (SCT), Salud (SS), Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), Educación Pública (SEP), de la Marina Armada de México (SEMAR), de la Defensa Nacional (SEDENA), de Desarrollo Social (SEDESOL) e Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

La investigación arrojó información referente a varios rubros que fueron medidos en forma estadística, varios de los cuales permitieron inferir la forma en cómo se comunica parte del gabinete federal y el Presidente a través de las dos redes sociales más utilizadas en México. En los componentes medidos se buscó recabar evidencia para demostrar que las redes digitales pueden convertirse en canales de promoción de las políticas públicas del Estado mexicano, pero también de lo que representan sus integrantes.

En el caso de Twitter, existe una marcada diferencia entre Peña Nieto y los funcionarios: el Presidente es primer lugar en todos los rubros, tanto en número de seguidores como en tuits enviados, retuits, favoritos y comentarios de los usuarios. A la fecha del corte del estudio, el político mexicano era seguido por más de dos millones 179 mil personas; envió 90 tuits los cuales fueron compartidos 30 mil 693 veces, se eligieron como favoritos en más de 9 mil ocasiones y recibieron 439 comentarios.

De los 18 funcionarios de primer nivel analizados, el de Hacienda, Luis Videgaray Caso se ubicó en segundo lugar en cuanto al número de seguidores con 267 mil 859, en tercer lugar el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong con 253 mil 882 y en cuarto sitio Manuel Mondragón y Kalb de la CNS con 104 mil. De la muestra seleccionada, el secretario con menos seguidores fue Enrique Martínez y Martínez, titular de la SAGARPA con poco más de 14 mil personas.

Un sesgo del presente estudio es que no tomó en cuenta que gran parte de los perfiles que existen en Twitter son falsos, mejor conocidos como bots. Dentro de la cultura política mexicana se ha registrado empíricamente entre 2010 y 2012 el incremento del uso de perfiles falsos que aparecen como seguidores, principalmente en periodos electorales. Los bots tienen una consigna básica: reproducir el discurso de un determinado personaje público.

Los tres funcionarios con mayor actividad en Twitter durante el periodo analizado fueron Claudia Ruiz Massieu secretaria de turismo, Rosario Robles Berlanga de la SEDESOL y José Carlos Ramírez Marín de SEDATU. En cuanto a los secretarios con menor actividad en esta red están Manuel Mondragón y Kalb con 4 tuits, Vidal Francisco Soberón Sanz de la SEMAR con 6 y Juan José Guerra Abud de SEMARNAT con 9. De los 18 servidores públicos solo el titular del IMSS no tiene un perfil como canal institucional en Twitter.

En lo que se refiere a los mensajes que son compartidos por los seguidores hay una marcada brecha entre los más de 30 mil retuits que recibió el Presidente y el resto de los titulares de las dependencias federales. Los secretarios con más retuits fueron Miguel Osorio Chong con poco más de 6 mil, Luis Videgaray con 3 mil 97, Claudia Ruiz Massieu con 3 mil 93, Jorge Carlos Ramírez Marín con 2 mil 796 y Emilio Chuayffet Chemor con 2 mil 529.

Por lo que respecta a Facebook la investigación solo registró información del contenido en páginas institucionales, no en perfiles personales. En la selección de la muestra se detectó que algunos funcionarios de primer nivel tenían dos cuentas (institucionales y personales), otros más solo institucionales y existen casos donde no hay perfil oficial pero aparecen como personalidades políticas o públicas, como sucede con Rosario Robles Berlanga.

En el recuento de las páginas institucionales de Facebook, el presidente Peña Nieto, al igual que en Twitter, encabeza los números: a 3 millones 711 mil personas les gusta su página y 464 mil 373 cibernautas “hablaron” de temas comentados en el espacio del mandatario. En el periodo analizado se registraron 49 publicaciones y 44 fotografías que recibieron más de 700 mil “me gusta”, 27

mil comentarios y los contenidos fueron compartidos en 16 mil 642 ocasiones. Los temas publicados en la página de Facebook del presidente Peña Nieto se vincularon a cuestiones nacionales, educativas, internacionales, culturales, económicas, de desarrollo social, deportivas y de seguridad.

Los funcionarios federales de primer nivel presentaron diferencias en cuanto a los contenidos que comparten en Facebook. Los secretarios con más publicaciones en esta red social fueron Miguel Ángel Osorio Chong, Jorge Carlos Ramírez e Idelfonso Guajardo Villarreal. Seis titulares de dependencias no tienen.

Después del Presidente de México, los secretarios con más personas a las cuales les “gusta” su página fueron Miguel Osorio Chong con más de 33 mil, Luis Videgaray Caso con 20 mil 969, Jorge Carlos Ramírez con 11 mil 247 y Claudia Ruiz Massieu con 10 mil 975. Las páginas con menos “me gusta” son las de los secretarios Juan José Guerra Abud (682), Alfonso Navarrete Prida (823), Ildelfonso Guajardo Villareal (842) y José Antonio González Anaya (873).

En Facebook la mayoría de los titulares de las dependencias federales no interactúan con sus seguidores: no realizan comentarios, tampoco dan “me gusta” a publicaciones o responden críticas de cibernautas. Además de lo anterior la comunicación institucional en esta red social es menos activa que en Twitter: las publicaciones que se comparten son esporádicas. En ambas redes se reconocieron temas que comentan los responsables de las áreas federales y que corresponden a sus actividades públicas, es decir, que son parte de la agenda política federal, pero también se detectó una mezcla de temas que no tienen relación con las dependencias y que por otros motivos son compartidos en el ciberespacio.

Con base en la revisión empírica de las redes sociales que utilizan tanto el presidente mexicano como 18 de sus colaboradores, se pueden detectar algunas generalidades:

Dentro de la administración federal, las cuentas del presidente Peña Nieto en Facebook y Twitter son las que tienen más seguidores.

Las publicaciones del presidente reciben más comentarios y son compartidas por más usuarios a diferencia de las publicadas por otros funcionarios de primer nivel.

Los secretarios con más seguidores en Twitter corresponden a los campos hacendario, política interna y seguridad nacional. En Facebook las páginas con más seguidores están ligadas a la política interna del país, a las finanzas públicas y al sector agropecuario.

Claudia Ruiz Massieu secretaria de turismo, Rosario Robles Berlanga de SEDESOL y José Carlos Ramírez Marín de SEDATU fueron los secretarios más tuiteros.

Los titulares de la SEGOB, SHyCP y SECTUR son quienes más recibieron retweets.

En Facebook las páginas de los funcionarios con más publicaciones fueron las de Gobernación, SEDATU y SE.

Las Fans Page con más “me gusta” fueron las de Miguel Osorio Chong, Luis Videgaray Caso y Jorge Carlos Ramírez.

Los datos registrados en forma empírica dan la posibilidad de establecer que tanto el Presidente como los titulares de las dependencias federales seleccionadas, utilizan las redes sociales con determinados fines, como es la comunicación de contenidos vinculados a sus áreas de atención, por ejemplo la publicación de fotografías sobre inversión, educación o apoyos económicos para el campo, pero también para exponer otros intereses, por ejemplo sobre asuntos deportivos.

La participación de los responsables de áreas de un gobierno en la era digital es un claro ejemplo de la transición de la comunicación política tradicional a la virtualidad de Internet. La esfera política en México difunde en forma heterogénea a través de redes institucionales programas de gobierno, ideologías y componentes simbólicos que definen sus objetivos. La transparencia de lo político ya no solo depende de la exposición mediática (pero requiere de lo mediático para su propia fama), pues sus referentes también pueden ser construidos en el imaginario del ciberespacio

Referencias

1 La investigación fue realizada del 19 de agosto al 15 de septiembre del año 2013.

2 El estudio fue elaborado por Rosa Isela Ortiz Gutiérrez, Diana Gabriela Gutiérrez Adame, Laura Gabriela Herrera Arroyo, Cindy Elizabeth Barrón Coronado, Juan Gerardo Rivera Díaz, Luis Gerardo Guzmán Perales y Ulysses Galván Pérez, con la asesoría del profesor Sergio Octavio Contreras, como parte de un proyecto de Investigación de Medios y Opinión Pública.

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