Israel Piña Camacho

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Editor de <b>etcétera</b>

Diego Fernández de Cevallos, el secuestro

Se dijo mucho sobre la autocensura de Televisa en el secuestro de Diego Fernández de Cevallos, pero poco se habló de las variaciones editoriales de la prensa escrita. La historia en los medios impresos nació el domingo 16 de mayo, dos días después de lo que al principio las autoridades ministeriales le llamaron “desaparición”. Ese día, prácticamente todas las primeras planas de los diarios amanecieron con el sobrenombre del panista. “El Jefe Diego, desaparecido” (Excélsior “El ‘Jefe’ Diego, desaparecido” (El Universal); “Diego, desaparecido; la violencia, imparable” (La Jornada “Plagian a Diego” (Reforma “Nada se sabe del Jefe Diego” (Milenio); “El Jefe Diego, desaparecido” (La Crónica de hoy). En las redes sociales, radio y televisión, la nota explotó un día antes; incluso Televisa dedicó un programa especial. Esa era para muchos la nota del año, pues aparentemente el crimen organizado había tocado a un personaje político de relevancia nacional. En el editorial de La Jornada de ese domingo se leía: “El caso que se comenta reviste mayor notoriedad por cuanto la víctima de este hecho -condenable e injustificable desde cualquier óptica- es uno de los actores políticos más oscuro de las últimas décadas”. Un par de dias despues las cosas cambiaron en el ámbito editorial, empezando por la cobertura del hecho. Hasta las primeras horas del lunes, los medios impresos y electrónicos compitieron por la nota, pero al cerrar la jornada informativa, el ejercicio periodístico tomó otra dirección con la postura editorial de Televisa.

Durante el noticiero estelar de Canal 2, Joaquín López-Dóriga anunció: “Por respeto a su familia, por el espacio que nos han podido (sic) para las posibles negociadores (sic) con los captores, pero por encima de todo, por el respeto a la vida de Diego, Noticieros Televisa ha tomado la decisión editorial de no volver a informar de este caso, hasta su desenlace”. También aclaró que era una petición de la familia. También algunos diarios modificaron la “jerarquización” informativa de su primera plana. No sabemos si se debió a una decisión editorial similar a la que asumió la televisora o si simplemente fue resultado de la valoración cotidiana de las notas, ya que no hicieron públicos sus motivos. La Crónica de Hoy, por ejemplo, le dio las ocho columnas al caso Diego de domingo 16 a martes 17, pero el miércoles sólo le dedicó un llamado en la esquina superior izquierda. El jueves la nota ya no figuró en la portada, a pesar de que ese día se difundieron las declaraciones que respecto al tema hizo el Presidente a la cadena estadounidense CNN. El miércoles 19 fue notorio el espaldarazo que algunos diarios ofrecieron a Felipe Calderón ante la violencia que padece el país y cuyo golpe simbólico más importante en los últimos años es el secuestro de Fernández de Cevallos. “Arrinconamos al crimen: Calderón”, fueron las ocho columnas de Excélsior; el nombre de Fernández de Cevallos sólo apareció en un pequeño llamado. La Razón, en un tono similar, difundió en primera plana: “FCH: ‘estamos arrinconando’ a los criminales”. El cambio en la valoración que los diarios hicieron del secuestro de “El Jefe” Diego, puede ser una decisión cotidiana sobre la información, de las que hay en cualquier redacción, pero también existe la posibilidad de que se deba a motivos externos a los medios. Quizá esto se deba a que un hermano de la víctima pidió a los periodistas no entorpecer las investigaciones, pero también podría ser que el origen sea una petición del gobierno federal dada a conocer por Proceso en el número del 23 de mayo. Según el reportero Jenaro Villamil, desde Los Pinos, “a los ‘columnistas’ amigos también se les solicitó que ya no se especulara sobre la posible muerte o secuestro del excandidato presidencial”. Lo cierto es que la nota, a pesar de la importancia simbólica y práctica del secuestrado (incluso a pesar de que era una nota “vendible”, no alcanzó por mucho el espacio que la prensa escrita dedicó a temas como el de la desaparición de Paulette.

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