Premio Nacional de Protección Nacional
Cinque Terre

Octavio Islas

[email protected]

Director del Centro de Altos Estudios en Internet y Sociedad de la Información, Universidad de Los Hemisferios, Quito, Ecuador. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 2.

De la economía del petróleo a la economía del conocimiento

Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que vivimos momentos de crisis, pues los intereses generados por quienes obtienen amplios beneficios de la economía del petróleo que se inscribe en el imaginario de los viejos tiempos, se resisten a dar paso a la economía del conocimiento -que representa una de las principales apuestas de los nuevos tiempos-. La crisis de nuestro tiempo histórico, advierten atinadamente Alvin y Heidi Toffler, por supuesto trasciende a las instituciones: “Las instituciones que en otras épocas dotaban de coherencia, orden y estabilidad a la sociedad -escuelas, hospitales, familias, tribunales, organismos reguladores, sindicatos-, se ven sacudidos por la crisis”. En el libro La revolución de la riqueza (2006:32), los Toffler ubican los inicios de la economía del conocimiento en el año de 1957:

“Suele describirse la década de 1950 como una época mortalmente gris. Pero el 4 de octubre de 1957, la Unión Soviética lanzó el Sputnik, el primer satélite artificial en órbita alrededor de la Tierra, lo que desencadenó una gran carrera espacial con Estados Unidos, que aceleró radicalmente el desarrollo de la teoría de sistemas, las ciencias de la información y el software para programación y formación en tareas de gestión de proyectos (…)”.

Internet efectivamente ha contribuido a acelerar la marcha de la economía del conocimiento. Al Gore, vicepresidente de Estados Unidos durante el segundo periodo presidencial de William Jefferson Clinton, realizó una intensa promoción de la supercarretera de la información y las ventajas de la nueva economía. El lunes 12 de octubre de 1998, por ejemplo, en Minneapolis, Estados Unidos, en el marco de la Conferencia Plenipotenciaria de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU), Gore realizó una excelente disertación sobre la “Independencia Digital”1, destacando cual debería ser el papel que tendrían que asumir las avanzadas tecnologías durante la primera década del nuevo milenio: 1.- Facilitar el acceso a la tecnología para que, en el curso del próximo decenio, todos los habitantes del planeta se hallen a una distancia irrisoria de los servicios de telecomunicaciones vocales y de datos; 2.- Superar nuestras barreras lingu%u0308ísticas y desarrollar tecnologías con traducción digital en tiempo real, para que cada uno pueda hablar con cualquier otro habitante del planeta; 3.- Crear una “red mundial” de conocimientos con todos los que están trabajando para mejorar la entrega de educación, atención sanitaria, recursos agrícolas y desarrollo sostenible, para asegurar la seguridad pública; 4.- Utilizar la tecnología de las comunicaciones para asegurar la libre circulación de las ideas y el apoyo a la democracia y la libertad de expresión; 5.- Emplear la tecnología de las comunicaciones para ampliar las oportunidades económicas a todas las familias y comunidades del globo.

A pesar de los frecuentes escándalos que protagonizó Bill Clinton, el presidente número 42 de Estados Unidos, llegó al último año de su gobierno (2001) con elevados niveles de aprobación -los más altos para un presidente de la Unión Americana desde la Segunda Guerra Mundial-. La economía estadounidense observó un sostenido crecimiento durante los dos periodos de su administración (1993-1997 y 1997-2001). Al concluir su mandato, Clinton dejó un superávit estimado en 559 mil millones de dólares.

El índice Nasdaq entonces parecía confirmar la formidable expansión de la “economía digital”. Sin embargo la información que proporcionaron algunas de las principales firmas dedicadas a servicios de consultoría financiera, favoreció la transferencia de considerables capitales especulativos a empresas cuyo desarrollo fundamentalmente dependía de Internet. Ello precisamente estimuló el crecimiento de la llamada “burbuja de las punto com”. La firma Allied Signal, por ejemplo, estimó el valor de la marca Yahoo! en 34 mil 500 millones de dólares; J.P Morgan consideró el valor de la marca e-Bay en 24 mil millones de dólares, y Alcoa ubicó el valor de Amazon.com en 23 mil millones de dólares.2

Las “punto com”

De acuerdo con los resultados que arrojó el primer estudio de la firma Interbrand sobre las 100 marcas más valiosas del mundo3, realizado en 2001, las actividades de seis de las diez marcas más valiosas (Microsoft, IBM, General Electric, Nokia, Intel y AT&T), efectivamente estaban directamente relacionadas con el desarrollo de la economía del conocimiento, como Internet, telecomunicaciones, electrónica avanzada y telefonía celular. (Ver tabla 1).

En el estudio realizado por Interbrand, la marca Yahoo! fue ubicada en la posición 59 entre las 100 marcas más valiosas del mundo y su valor de marca fue estimado en 4 mil 378 millones de dólares. Ello representa una diferencia de 30 mil 122 millones de dólares con respecto del valor asignado por la firma J.P Morgan (34 mil 500 millones de dólares). De acuerdo con lo asentado en el referido estudio, el valor de la marca Amazon.com fue estimado en 3 mil 130 millones de dólares y fue ubicada en la posición 76. La diferencia con respecto del valor estimado por Alcoa (23 mil millones de dólares) también resultó considerable: 19 mil 870 millones de dólares. En cuanto a e-Bay, empresa fundada por Pierre Omidyar en 1995, ni siquiera fue considerada por Interbrand en su primer estudio sobre las 100 marcas más valiosas del mundo.

Los expertos de Interbrand en temas de branding, ubicaron en posiciones inferiores a las marcas relacionadas con la economía del petróleo, como se advierte en la segunda tabla.

El 7 de noviembre de 2000 fueron celebradas las 54ª elecciones presidenciales de Estados Unidos. Hoy es posible afirmar que los resultados que arrojaron esos comicios, en buena medida definieron el rumbo de la primera década del nuevo milenio. Los principales candidatos fueron George W. Bush, del Partido Republicano, ex gobernador de Texas e hijo del ex presidente George H.W. Bush (1989-1993), y Al Gore, candidato del Partido Demócrata. Fueron emitidos un total de 105 millones 405 mil 100 votos -participó el 51.21% de los electores-. George W. Bush recibió 50 millones 460 mil 110 votos (47.87% del total de sufragios). Al Gore recibió 51 millones 3 mil 926 votos (48.38% del total de sufragios). La voluntad ciudadana efectivamente favoreció a Gore sobre Bush por 543 mil 816 votos.

Sin embargo, en el intrincado sistema electoral estadounidense, los votos electorales son los que definen los resultados de las elecciones, y George W. Bush obtuvo 271 votos electorales mientras Al Gore alcanzó 266. En tan cerradas elecciones fue determinante el resultado de Florida, estado gobernado por Jeb Bush -John Ellis Bush-, hermano de George W. Bush, donde se registraron, a destiempo, 25 votos electorales para George W. Bush.

Los atentados registrados el 11 de septiembre de 2001, en Nueva York, cometidos por la red Al -Qaeda, sirvieron de pretexto a George W. Bush para reubicar el rumbo de la economía estadounidense en la lógica de la economía del petróleo y la guerra -industrias relacionadas con la fortuna de la familia Bush-. La “guerra contra el terrorismo” por supuesto postergó el tránsito a la economía del conocimiento. Durante los primeros años de la presente década, miles de empresas punto com quebraron.4

Sin embargo, de acuerdo con los Toffler, hacía mediados de la presente década, 80% de los ingresos del gobierno de Nigeria procedían del petróleo, 75% de los ingresos del gobierno saudí, Kuwait, Omán, Emiratos Árabes Unidos y Angola también dependían del petróleo, mientras que la dependencia de Venezuela era estimada en 50% y Rusia cerca del 30%. La cruzada contra el terrorismo permitió a Estados Unidos incrementar sus reservas petroleras. Por supuesto a costa de la soberanía de Irak.5

Es posible afirmar que el desarrollo de Internet 2.0 permitió reubicar el desarrollo de la economía del conocimiento como tema efectivamente prioritario. La campaña presidencial que desplegó Barack Obama admite ser considerada como un auténtico parteaguas en el marketing político.6 Indudablemente el inteligente empleo de los nuevos medios sociales incidió en el triunfo de Barack Obama en las más recientes elecciones presidenciales en la Unión Americana, donde además, fue determinante la pésima imagen pública de George W. Bush, quien de acuerdo con no pocas encuestas es considerado el peor presidente en la historia de Estados Unidos.

El reciente estudio de Interbrand sobre las marcas más valiosas del mundo -Las mejores marcas globales, 2010- se dio a conocer en los primeros días del mes de septiembre. Las actividades de seis de las diez marcas más valiosas del mundo, en 2010 (Microsoft, IBM, General Electric, Nokia, Intel y AT&T), están directamente relacionadas con el desarrollo de la economía del conocimiento. (Ver tabla 3).

Algunas de las marcas emblemáticas de la economía del conocimiento han superado el valor de las principales marcas relacionadas con la economía del petróleo. Por ejemplo e-Bay, cuyo valor de marca fue estimado por los expertos en branding de Interbrand en 8 mil 453 millones de dólares, y fue ubicada en la posición 43 entre las 100 marcas más valiosas del mundo. En cambio el valor de la marca Ford, en el reciente estudio de Interbrand fue estimado en 7 mil 195 millones de dólares, y la emblemática firma estadounidense de la industria automotriz fue ubicada en la posición 50 entre las 100 marcas más valiosas del mundo.

Además vale la pena destacar que de acuerdo con los resultados que arrojó el reciente estudio de la firma Millward Brown Optimor -The Most Valuable Brands, 2010-,7 por cuarto año consecutivo la marca Google- fundada en 1998- fue considerada como la más valiosa del mundo, y su valor fue estimado en 114 mil 260 millones de dólares. La diferencia en las estimaciones realizadas por Interbrand y Millward Brown Optimor es considerable: 71 mil 452 millones de dólares, cifra incluso superior al valor de la marca Google que Interbrand estimó en su reciente estudio. En la tabla 4 se muestra la relación de las marcas más valiosas en 2010, relacionadas con la economía del petróleo.

No podemos establecer con certeza cuándo la economía del conocimiento desplazará definitivamente a la economía del petróleo. Resultaría deseable que ello ocurriera a la brevedad pues la supervivencia misma del planeta puede, en buena medida, depender de ello.

Fuentes de información

Interbrand: Las mejores marcas globales, 2001. Disponible en: http://www.interbrand.com/es/best-global-brands/best-globalbrands-2008/best-global-brands-2001.aspx Fecha de consulta: 21 de octubre de 2010.

Interbrand: Las mejores marcas globales, 2010. Disponible en: http://www.interbrand.com/es/best-global-brands/Best-Global- Brands-2010.aspx Fecha de consulta: 25 de octubre de 2010. Millward Brown Optimor:

Toffler, A., y Toffler, H. (2006). La revolución de la riqueza. España: Debate.

Wikipedia. Burbuja.com Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Burbuja_punto_com Fecha de consulta: 25 de octubre de 2010.

Notas

1 Véase: http://www.itu.int/newarchive/press/PP98/Documents/Statement_Gore-es.html Fecha de consulta 25 de octubre de 2010.

2 Véase: http://es.wikipedia.org/wiki/Burbuja_punto_com Fecha de consulta: 21 de octubre de 2010.

3 La firma Interbrand fue fundada en 1974. Actualmente cuenta con 40 oficinas en los cinco continentes. Su primer estudio sobre las 100 marcas más valiosas del mundo fue dado a conocer en 2001. Desde entonces Interbrand ha realizado un estudio anual sobre el valor de las principales marcas. El sitio web de Interbrand ofrece la siguiente explicación sobre la metodología observada: “El método Interbrand se ve en la inversión continua y la gestión de la marca como un activo empresarial. Esto significa que nuestro método tiene en cuenta el conjunto de las muchas maneras en que un toque de la marca y sus beneficios para la organización -a partir de atraer y retener el talento con el cumplimiento de las expectativas del cliente-. Hay tres aspectos clave que contribuyen a la evaluación: el desempeño financiero de los productos de marca o los servicios, el papel de la marca en el proceso de decisión de compra y la fuerza de la marca”.Véase: http://www.interbrand.com/es/best-global-brands/bestglobal-brands-2008/best-global-brands-2010.aspx Fecha de consulta: 12 de octubre de 2010.

4 Los efectos de la burbuja de las “punto com” por supuesto se extendieron a México, y de ello precisamente pretendo ocuparme en mi próxima entrega a etcétera.

5 La Guerra de Irak comenzó el 20 de marzo de 2003 y finalizó el 19 de agosto de 2010. George W. Bush justificó las acciones de la coalición multinacional en territorio iraquí, afirmando que Irak poseía y estaba desarrollando armas de destrucción masiva, violando un convenio de 1991. Los inspectores de armas no encontraron pruebas relativas a la existencia o desarrollo de armas de destrucción masiva. No pocos analistas han afirmado que el verdadero propósito de la invasión fue el control sobre las reservas petroleras.

6 Si Al Gore es reconocido como el ciberpolítico más inteligente en los ambientes comunicativos de la web concebida por Tim Berners-Lee, Barack Obama definitivamente debe ser considerado como el político más emblemático en Internet 2.0.

7 Véase: http://c1547732.cdn.cloudfiles.rackspacecloud.com/ BrandZ_Top100_2010.pdf Fecha de consulta:25 de octubre de 2010.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password