Cinque Terre

José Carreño Carlón

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Director de la División de Estudios Profesionales de la Universidad Iberoamericana y titular de la Cátedra Unesco/UIA.

Cobertura a modo

El registro que hicieron los medios impresos y electrónicos sobre la aprobación de la Ley Televisa en diciembre de 2005, no llegó con los mismos lentes editoriales a su cita con la resolución de la Suprema Corte que derrumbó esas reformas el 5 de junio pasado.

Los intereses de los medios cambiaron y su cobertura se ajustó según su conveniencia. En algunos casos se quedó en el camino la perspectiva crítica de periódicos como El Universal y, sobre todo, Excélsior. Incluso el silencio sobre el tema que caracterizó a las televisoras a finales de 2005 y durante los primeros meses de 2006, se transformó en amplios segmentos para exponer las supuestas bondades de la ley, denostar a sus opositores y consignar el curso de la acción de inconstitucionalidad en el pleno de la Suprema Corte.

“Corte: ambigua e incongruente, la ley Televisa”, dice el 5 de junio el titular de La Jornada, refiriéndose a los trascendentes cambios que un día antes habían hecho los ministros al declarar inconstitucional la objeción del Senado a los comisionados de la Cofetel. El Universal, que se había caracterizado por ser el diario que más ocho columnas dedicó a la Ley Televisa durante su análisis y aprobación, no escribio sobre el tema una sola línea en su portada. Prefirió resaltar ahí una foto de Britney Spears en Puerto Vallarta. Su criterio periodístico cambió luego de una alianza con Proyecto 40 de TV Azteca. Entonces cambió el nombre de “Ley Televisa” por el de “Ley de medios” y sustituyó portadas por interiores. La Jornada, por su parte, mantuvo las críticas a la reforma aunque en 2005 no condenó el aval inicial de los diputados del PRD.

Nuevas pantallas

Los intereses de Olegario Vázquez Raña por incursionar en la TV con el Canal 28, también modificaron dramáticamente la postura crítica que Excélsior sostuvo en 2006 contra la reforma (vea la página 24), el viraje incluso le hizo ganar comentarios favorables en TV Azteca.

Alatorre trabaja también para el periódico y el grupo radiofónico de Vázquez Raña.

Ocho columnas

Hace unos meses la Cofeco permitió que Televisa comprar a l a división de TV por cable de Multimedios en Monterrey. Milenio depende también de ese grupo y eso explica su comportamiento sobre el tema. Primero tuvo un bajo perfil su cobertura cuando se aprobó la ley en 2005, y luego ocho columnas siempre que la información favoreciera a Televisa. Los últimos días de mayo y los primeros de junio de 2007, dedicó varias portadas a las discusiones de la Corte y hasta falsos “trascendidos” que hablaban de por los menos tres ministros que avalarían el artículo 28.

Sus notas sobre la ley eran discretas y en interiores desde 2005, cuando comenzaba a perfilarse la alianza del diario con Televisa. Ambos apostaban al silencio.

Un día después de que se aprobó la ley, Milenio no lo mencionó en portada, pese a una sospechosa unanimidad, en lugar de ello se mostraba una fumarola: “Exhalación del Popo”. Fue hasta el 7 de diciembre que hizo referencia al hecho para justificarlo: “La reforma a radio y Tv es la posible, no la ideal: expertos”. Del 9 de diciembre hasta la navidad otra vez silencio. En contraste, el día 16 aludía al “concierto para abuelitas de la vida galante”.

Poco antes de que el Senado aprobara la minuta, el diario lanzó una portada controvertida que el 20 de febrero titulaba: “Todo el sector, a favor de la Ley de Radio y Tv”. No estaba con la reforma “todo el sector”. Los editores de Milenio lo sabían, y no dijeron que todos los medios públicos, el IFE, la Cofeco, la Cofetel y la CDI cuestionaban la ley. Ignoraron también que radiodifusores como Rogerio Azcárraga de Grupo Fórmula, y los independientes encabezados por Roque Chávez, habían cuestionado duramente la minuta, y que su eventual aval respondía a la promesa de una “reforma paralela” que permitiría obtener frecuencias combos. La “paralela” la detuvo el PRI luego de la cobertura poco favorable que tuvo Roberto Madrazo en el post debate presidencial.

La Ley Televisa se aprobó la madrugada del 31 de marzo de 2006. Ese día La Jornada tituló “El Senado se echó en brazos de la Tv”, y El Universal: “‘Ni una coma’, fue la consigna, aprueba senado sin cambios reforma a ley de medios”. Mientras Milenio festejaba: “Gana 2 a 1 la reforma a radio y tv”.

A partir de las sesiones para resolver la acción de inconstitucionalidad, desaparecieron las ocho columnas sobre el tema en El Universal. Hasta el 5 de junio, a diferencia de lo que sucedió en diciembre de 2005, cuando se dedicaron 5 portadas en ese mes. Hasta el 6 de junio el diario dedicó su nota principal a la anulación de los principales artículos de la ley, pero sin tomar postura editorial.

Milenio dio la de ocho sólo cuando había elementos que a su juicio eran favorables a Televisa. El 22 de mayo: “Bajas en la Corte complican juicio contra ley Televisa”. El 25 “Salva primer obstáculo la L e y Televi sa”, pero una vez que los ministros fallaron contra los artículos que preocupaban a Televisa, la decisión de la Corte mereció críticas por atentar contra la “certidumbre”. El 1 de junio, un discreto llamado en portada decía: “La Corte: No al refrendo automático de concesiones, la resolución afecta la certidumbre jurídica en todos los sectores, Raúl Cervantes”.

Coberturas según el contexto de conveniencia.

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