Joyeria de plata mexicana para cautivar
Cinque Terre

Vania Maldonado

Escritora

Cholos: la ley del barrio

Es la ley del barrio uno tres, lo que vivo a diario, como ves,

andamos bien locos sondeados, cholas y cholos puros mexicanos.

Se raparon el coco y se pusieron las gafas, se plancharon

los trapos y se juntó la cholada, de negro, blanco, gris, azul o

también caqui, se ven los convers, nikes, por estos rumbos se

visten tumbados, se vive a la brava, es la ley del barrio…

Vamos a pie por una avenida oscura, nos dirigimos a la estación Río de los Remedios, hace frío, él va con una camisa blanca de tirantes; el lugar se ve inseguro. Lo curioso es que no tengo miedo. Platicamos sobre la forma en que compartiremos retazos de sus vidas, noto su entusiasmo mientras, camina por la banqueta con seguridad. Le digo que me parece un lugar inusual para llegar al metro a esas horas y contesta que así es la vida de ellos, andar por las noches por sitios rasposos.

Los autos pasan a gran velocidad. Me dice que esto no es una moda, no es ser pandillero, no son los tatuajes o la vestimenta, es su cultura, es una forma de presentarse ante el mundo, es su vida.

La familia

Se llama Gilberto y tiene plena disposición de regalarme un poco de su forma de mostrarse ante el mundo. Cada detalle desde la cabeza hasta los pies tiene un significado. Es una gran variedad de símbolos que representa ser cholo; se porta en la vestimenta, en la piel, aún más, en el interior. Son una familia y es con lo que empiezo.

¿Qué sientes cuando brincas por alguien de los tuyos?

Me mira fijamente y responde: “es la adrenalina de ir a romperle su madre a un wey, de estar en la calle, de que en cualquier momento lleguen los ‘puercos’ (policía), o saber que vendrá otro barrio. Ahí, se va a ver qué pedo, le vas a brincar, les vas a romper la madre, debes tirarle los más huevos que puedas”. Le gusta el dolor, ya sea de las personas con las que se pelea o el propio, siente satisfacción al recibir los madrazos.

¿Hay algo que descargas cuando te golpean y golpeas?

“Sí, es el rencor y el coraje lo que descargas, también el estrés, muchas veces la presión del “jale” (trabajo). Ahí no te puedes poner al pedo con el jefe, porqué igual te corren”.

Le pregunto, para intentar ahondar más si el rencor es contra su familia, hacia la vida o lo que le faltó. Responde que contra su familia de sangre, no hay tales sentimientos. No lo percibo como un delincuente.

¿Qué significa para ti ser cholo?

“Es toda mi vida, porque así nací y así me voy a morir, cholo soy y cholo moriré. Nada me llevó a pensar de esta forma es como me ha gustado vivir. A través de nuestra cultura tratamos de representar nuestras raíces, una parte de nuestro país, por eso estoy tan comprometido, porque me siento orgulloso de ser mexicano”. Los que llevan en el “cora” (corazón) está cultura, es para siempre”.

Me sorprendí cuando dijo que no le gustaría que sus hijos fueran parte de este mundo cholero, pero que lo aceptaría, los apoyaría de igual forma que lo hicieron con él. Quizá esto es una excepción, pero su familia, antes de que trabajara, le daba para su cerveza. Su propia madre nunca le dijo que fuera de otra forma, simplemente lo admitieron. Esto es lo que a grandes rasgos me comparte el “Gil”, quien porta su vestimenta con el mismo sentimiento de orgullo, con el que habla del ser cholo.

Antes de mi caminata con el “Gil”, estuvimos en el hogar del “Dumbo” una casa en la que huele a limpio y hay tranquilidad.

“Dumbo” me explica que no se sienten aztecas. Sabe de antemano que son mestizos, aún así defienden lo que en el pasado le arrebataron a lo que antes fue México. “Desmadraron gran parte de las tradiciones y la cultura y queremos recuperar un poco de lo que se ha olvidado de aquellos tiempos”.

Están interesados en generar cultura, no solo violencia. Se dedican a crear arte, como dibujar, tiene la inquietud de estudiar. No les interesa ser maleantes o hundirse en las drogas. “Dumbo” trabaja, tiene metas.

“Entre las tribus urbanas somos quienes tenemos más conocimiento sobre nuestro historia, aunque sea un movimiento que nació en EU como una marca de identidad nacional y de resistencia social, cultural y política, de la población mexicana que vive desde hace mucho tiempo en aquel país, para defenderse de la cultura anglosajona. En México ha cobrado cada vez más auge por el hecho de que, de acuerdo con su ideología, defienden y enaltecen nuestras tradiciones e historia.

Amor, dolor y muerte

¿Por qué decide esta tribu urbana una apariencia que innegablemente será rechazada, e incluso discriminada, por la sociedad?

“Dumbo” recuerda: “todo comenzó en la niñez, veía pasar a dos, tres vatos (hombres) tumbados (con ropa holgada) y me agradó. También porque crecí en las calles, sé lo que es padecer hambre y sufrir por amor”.

Sabe lo dura que ha sido su elección y no le gustaría que en un futuro sus hijos vivieran de igual forma y fueran marginados, rechazados, que vivieran en las calles, que fueran correteados por la “tira” (policía). Se consideran cultos y muchos de ellos lo son. Observo su formas de hablar, de pensar y me doy cuenta de que varios tienen sentido de responsabilidad, familias a las que cuidan. Se lo digo y el me comenta algo muy cierto, “somos la minoría dentro de la minoría”.

Entonces me mira fijamente para dejar muy claro “Cuando alguien es rechazado, obviamente se torna violento, no socializa normalmente con su entorno, por lo tanto cierra su círculo, para tener contacto únicamente con los de su misma condición. Los cholos no solo se dedican a joder a los demás, como muchos creen, también saben ayudar.

“Al barrio llegan weyes que no tienen nada, que no son queridos en sus casas y nosotros los apoyamos, porque es innecesario tener la misma sangre, para sentir que es tu familia, es algo realmente profundo; nos ayudamos en los momentos críticos, si lloramos, nos comprendemos, jamás nos reímos del otro.

“Elegimos este aspecto para que no nos hieran más, hemos sido lastimados demasiado. Muchas veces afloran tus sentimientos y la gente se ríe de ti, entonces prefieres mostrar la cara dura, no mostrar tu lado frágil y morirte sin enseñarlo”.

Pero ¿defienden a su sangre de la misma forma que a la familia que tienen en la calle?

Responde que quizá de la misma forma pero por obligación, porque a veces te dan la espalda, te hieren, te discriminan, tratan de que te vistas o hables como alguien “normal”. ¿Y qué es la normalidad? ¿Una camisa blanca, un traje? ¿Vestirnos todos como si hubiéramos sido ensamblados por la misma máquina? ¿Aquellos que se atavían como todos son siempre la gente decente?

“Con la familia de la calle puedes demostrar quién eres realmente, decir lo que sientes, lo que crees, lo que lloras, lo que ríes y en tu hogar no puedes, te reprimes. Esa soledad en ocasiones te orilla a ser drogadicto, a ser un criminal y a pesar de esto tus carnales, tu pandilla te aconseja, muchas veces te hacen ver que estas en un error cuando te desvías”.

A Gilberto también lo cuestiono ¿Hay algo que te haya lastimado en la niñez de tal manera que te llevo a tomar esta forma de vida?

A lo mejor la ausencia de mi papá. Por eso, cuando entras a un barrio te encuentras con gente que no te conoce, ni tú a ella, pero están dispuestos a dar su vida por ti y tu por ellos.

¿Hay veces que te duele esa ausencia, que te haga sentir coraje contra la vida?

“Coraje contra la vida jamás, pero si hay veces que aún me duele. Y con todo y ese dolor, este hombre se vislumbra como cholo hasta el fin de sus días, porque esta vida la tienes que llevar contigo siempre”.

Ellos quieren superarse para que la gente y la sociedad se den cuenta de que son capaces también de lograr cosas, pero portando su vestimenta con esa tinta en la piel que da testimonio de la historia de su cuerpo, de su pasado, posiblemente de su futuro.

¿Alguna vez has robado o asesinado a alguien?

“Robado sí, pero matar a alguien no, porque se nos cae el ‘cantón’. Hoy lo importante es que soy una persona que trabaja. Me levanto a las 4 de la mañana y llegó a las 7 de la noche. Me considero una persona productiva”.

Regreso con Gilberto y bromeo. ¿Cómo vive el amor un cholo?

“Para que una mujer se gane tu amor, tiene que entender la vida que llevas, no es fácil, ya que esto se trata de andar en las calles, en las loqueras, pisteando con los homies (tomando con lo amigos). Si esa ruca se enamora de ti, va a aguantar, entonces tendrá nuestro amor o como lo conocemos un gansta love o un cholero love.

El “Negro” lleva el amor cicatrizado en la piel. Le pregunto ¿Tienes algún tatuaje que represente la cultura chola?

“Sí, tengo una guerrera azteca y me la hice porque me gustan las rucas, así de fácil. Quizá si tenga algún significado más profundo pero prefiero ocultarlo, me recuerda a alguien, una mujer que así, estará conmigo de por vida”.

Los mensajes

Toda su vestimenta se basa en el calendario azteca. Así, por ejemplo, los colores son representativos de cada barrio. El rojo, la zona de fuego, es para el norte. El azul, que representa al agua, es utilizado en el sur. En el Oeste usan el negro, el gris; este el color arena o caqui. El blanco es universal, pueden portarlo en los cuatro puntos cardinales, ya que en la cultura azteca representaba a la pureza.

También se identifican por ciertos números que corresponden a sus respectivas áreas: Ellos pertenecen a “Sur trece”. El trece es el número de letra que corresponde a la M de México. También es base para dar la bienvenida con trece segundos de golpes a quien quiera pertenecer a su grupo. Anteriormente se acostumbraba tirar un dado y el número indicaba las peleas que tendría el iniciado, de trece segundos cada una.

Los lentes oscuros tienen un modelo exclusivo para los cholos. La manera de portarlos también tiene sus mensajes: si los llevan en la parte de atrás de la cabeza, significa que hay alguien atrás de ellos que los respalda, cuando se portan en la frente es indicativo de que estas arriba del resto. Hay otros significados, pero solo los conocen los integrantes del barrio.

El tema de la vestimenta es extenso. Primero fue el pachuco, después el “tarzán” y ahora el cholo. Tratando de conservar el estilo pachuco los cholos adoptaron el uso de pantalones de gabardina en tallas extra y marcas como Red Cap, Ben Davis y la más famosa Dickies. Hoy también usan dos camisas: abajo va la blanca y encima otra tipo leñador abierta o con dos botones abrochados hasta arriba. También, a diferencia de los pachucos cambiaron los sombreros por gorras y yercos con bordado en letra old english o gótico.

Al principio usaron zapatos tipo Boston o los famosos two tones, después adoptaron los Converse. Cuando aparecieron los Nike Cortez se quedaron como el calzado tradicional de los cholos, la ropa se volvió más holgada, y nacieron más códigos. Todo cobra un significado: colores, combinaciones, surge la diferencia entre la old school y la new school. Siempre mantienen el estilo chuco, pachuco, limpio, impecable, combinado, uniformado, como un soldado de la pandilla.

También son muy estrictos en cuanto al planchado de su ropa, aunque sea mezclilla, todo lleva líneas, pantalón, playera, camisa o camisola, sudaderas y yercos. Estos últimos llevan dos rayas, una adelante y una atrás, las dos cruzan en medio. En las camisolas son cinco, tres atrás, dos adelante.

Los paliacates o pañuelos y la manera de portarlos también tienen significados particulares, por ejemplo el sudor de los campesinos cuando se lo ponen en la frente. Si lo traen en la bolsa trasera o delantera están tirando barrio (representándolo). El cabello a rapa significa que son veteranos de esta cultura; el cabello largo significa que apenas comienzan.

Ellos están ahí

“Como todo en la vida, aquí todo se gana: respeto, poder y fama, porque para andar arriba, hay que caminar desde abajo, te curten o te curtes, la rifas o hazte a un lado, hasta las haynas son bien firmes mi carnal, si no me crees preguntale a Xochiquetzal, hemos llegado con puros reales, sureños, pelones, delincuentes, mobsters, del cerro del Ajusco, también del Valle de Chalco. Del D.F. al Estado de México, andamos apalabrados, hay un chingo de soldados cuidando el terreno, listos para la guerra, listos para el refuego, es la ley del barrio…”.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password