Joyeria de plata mexicana para cautivar
Cinque Terre

Regina Freyman

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Maestra en Letras Modernas por la Universidad Iberoamericana y profesora del ITESM, campus Toluca

Carta intachable

CRÉIMOS QUE SERÍA FÁCIL ESCRIBIR LA HISTORÍA CON MAYÚSCULAS, IMPROVISANDO UNA ACENTO AQUÍ Y OTRO ALLÁ. Pensamos que sería sencillo navegar con tus palabras, amparados al buen son de mi gramática y a la destreza de tu imaginación. Si las aguas se alborotan – dijiste- usaremos la U de embarcación, tomaremos a la O de salvavidas y a pesar de los augurios llegaremos al muelle con buen fin.

Pero tu ausencia blanca e intermitente me asfixia. No es para mí una pausa, es una triste pesadilla. Procuro anunciarla lenta con tres puntos… para aferrarme a tu aliento, pero una coma traicionera me lanza el látigo de su desprecio, me despeño cuesta abajo.

Dónde están tus promesas de ascenso, de navegar contra corriente. Tus palabras y mis silencios se devoran el espacio y caemos cada vez más. Ensuciamos con reproches la diáfana ventana que dispusimos como porvenir. Y se acaba la tinta y se inauguran las hojas, pero te veo cansado de apostar a las MAYúsculas, te has resignado a andar a pie.

Insistes en meter imágenes para contar esta historia que construiríamos con ritmo y de palabra. Te has olvidado de que usaríamos las comas de “comillas” para sorprender a los incautos y dar sazón a nuestro amor. Nunca habría preguntas ni signos de admiración, nada de sorpresas, el territorio fluiría como sinfonía, música sin la cárcel de una partitura; letras libres y sin firma, sólo tu voz y la mía, saltando entre las cumbres y los valles del MMUUUA.

No resulta fácil seguir el orden ni obedecer los planes. Me he cansado de seducirte con las SSS. De exprimir cada mañana el llanto de las LL. Palpita entre el silencio blanco sin una explicación ¿Y tú? Ya no conjugas verbos ni improvisas comas. Me ignoras mientras las olas blancas devoran nuestra historia sin final…

Apenas oigo un grito, te han dolido las interrogaciones que como estocadas te clavé. ¿Por qué te has olvidado de escribir? Ahí te van otra vez. Un rugido prolongado y tu silencio otra vez. Ya no crecen tus propuestas, han menguado tus deseos y la hoja se te encoje a cada golpe de tecla. No estoy hablando sucio ni contemplo doblegarte, me voy quedando sin palabras y sin puntos, he pensado atacarte con mi admiración ¡Tomarlas como palitos y menearte como bicho raro. ¡! ¡! O servirte en la copa de mi V y beberme tu sangre para siempre.

No quiero llegar al final no quiero quedarme sin palabra, te dejo esta carta abierta sin puntos ni corchetes para que agrandes el espacio y comencemos otra vez. Volar juntos con Había una vez aunque te parezca infantil, y llegar a países lejanos sin geografía definida; escribir a mano y de colores, sin el batir impaciente del parámetro negro que te obliga a señalar la próxima letra, el siguiente símbolo, te urge despiadada, es un reloj miserable que se devora el espacio. Me rebelo. No llegaré hasta el final, te dejaré centellando incontrolable y solo por toda la eternidadddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddd dddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddd

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