Verónica Díaz

Reportera

Alejandro Ramos Esquivel: “El periodismo en México no es malo”

¿Cuál es la diferencia entre la agencia en la que empezó como reportero de la que ahora dirige?

Uh, cuarenta años: el mundo era distinto: las tecnologías, la situación del país. Era un mundo de “Guerra Fría”, una disputa entre capitalismo y socialismo representados por EU y la Unión Soviética; en medio, todo lo demás. El país era de un partido único, que marcaba muchas pautas, y secuelas todavía del movimiento estudiantil del 68.

Este momento es distinto, llego como director, pero más bien como trabajador, a continuar con la experiencia que he tenido en el extranjero y aquí mismo en el país. Llego con una idea clara de contribuir a hacer de Notimex una agencia de Estado. Retomar aquél eslogan que me parece válido: hacer de Notimex la imagen de México en el mundo. México requiere una voz que refleje el nivel de democracia que tiene, el respeto a los derechos humanos, la competitividad y aspectos como la cultura, los negocios, el turismo.

¿Cómo era trabajar en una agencia en función del gobierno?

Tenía líneas muy marcadas, donde las posiciones críticas hacia el gobierno eran impensables. Dentro de eso, cuando llegué, coincidió con un despegue de Notimex, llegó mucha gente joven, yo era muy joven, acababa de egresar de la Universidad. Encontré un espacio muy amplio para trabajar cuestiones de México con bastante libertad, aún en ese esquema de agencia de gobierno, sobre todo en el extranjero, tuve muchas oportunidades, de recorrer el mundo, de ser corresponsal de guerra, de estar en Chile en el golpe de Estado. Representó una gran oportunidad para desarrollarme y ejercer el periodismo desde Notimex, esta agencia fue un semillero de periodistas.

Dijo que hará de Notimex una autentica agencia de Estado, ¿qué significa eso?

Que refleje a México como es: diverso, plural y en una etapa de transición. No oficialista, reflejar todo lo que contribuya a hacer la vida política, económica y social de México, de manera organizada, coherente, responsable, sobre todo muy precisa en su información.Reflejarlo en el extranjero; es uno de los puntos débiles, ya empezamos a crear un hilo internacional distinto. El mundo global tiene sus propios criterios y hay que atenderlos, con profesionalismo y veracidad. Es difícil hacerlo, es fácil decirlo, pero lo tengo claro.

En cuatro décadas ha reporteado cinco o seis sexenios ¿cuál ha sido, desde su perspectiva, el peor Presidente?

En todo caso, cuál ha sido el más controvertido. Es difícil, pero Luis Echeverría y Carlos Salinas marcaron pautas de cambio que todavía se siguen debatiendo.

Cómo se dio la relación de Salinas de Gortari con El Financiero, bajo su dirección recibió muchos embates, incluso le fue retirada la publicidad gubernamental

Pues sí, hay que ubicarlo en su momento, el periódico no fue crítico durante ese gobierno sino desde que nació y hasta la fecha, con diferentes matices. No era que estuviera en contra del gobierno o del cambio, reflejaba o refleja una situación que era controvertida. El tema económico-financiero era muy importante en esa etapa y el diario es una voz autorizada, mejor documentada. Eso molestaba a alguna gente del gobierno que sentía que tenía que callar esas voces, era una tontería, si no lo hacía este diario lo haría otro.

¿Qué opina del periodismo financiero en México?

Hay un avance importante. El Financiero contribuyó mucho. Surge en una situación de crisis en la que nadie sabe qué pasa y El Financiero empieza a explicar, desde un enfoque más técnico. Ahora hay muchas secciones de negocios, de finanzas en los medios impresos, radio y televisión. Bastante aceptable, la gente se especializa, ya no dice tonterías… bueno, ya no dice tantas (risas).

¿Cómo describe el periodismo en general de nuestro país? ¿Qué le falta?

El periodismo que se hace en México no es malo, lo que pasa es que hay que compararlo, ¿con quién?…

O con lo que queremos.

Bueno, si es con lo que queremos siempre va a parecer que nos faltan muchas cosas, pero… si lo comparamos con países equivalentes, que es la única validez del método comparativo… En ese sentido y, sobre todo tomando en cuenta de dónde viene México en materia de información, incluso de libertad de expresión, pienso que hay una formación diversa, amplia, bastante libre, bien documentada. Pero hay sobreinformación, resultado del cambio de modelo tradicional de comunicación; con el advenimiento de la web 2.0, todo mundo es experto, opina, informa, pero eso no es periodismo profesional, es otra cosa. Esta situación va a obligar a los medios informativos formales a ser cada vez mejores, porque sino están condenados a pasarla muy mal.

¿Se informa a través de redes sociales, tiene Twitter, lo usa?

Sí, lo uso más para informarme que para participar, es importante ver lo que marcan las redes sociales, aquí en la agencia pedimos que nos hagan listas de los trending topic, es un uso profesional, no personal.

¿Sabe cuánto ganan sus reporteros en Notimex y si es suficiente?

Claro que sé, por supuesto, y no es suficiente, no es deseable.

¿Cuánto ganan?

En promedio entre 12 y 16 mil pesos, eso desde luego no es suficiente, tomando en cuenta que el reportero de Notimex o de cualquier lugar tiene que destinar parte de ese salario al desempeño de su trabajo. Desafortunadamente ese es un esquema en el que se ha movido el periodismo mexicano desde siempre. Esta es la situación y vamos a desarrollar fuentes de ingresos propios para, de manera gradual, corregirlo.

¿Ya mejoró el presupuesto de Notimex?, porque ha venido en picada.

Sigue en picada, por eso el planteamiento de una agencia que muestre que es útil, si no, quien otorga los presupuestos no va a estar entusiasmado en aumentarlo. Tiene que ser una agencia de Estado que garantice la libertad de expresión, que esté inscrita en la sociedad de la información, el derecho a la información, que sea útil.

¿Tres libros que hayan marcado su vida?

(Risas) Sí, te los digo fácil: Siddharta de Hesse; otro libro que me gusta mucho, es una crónica maravillosa que se llama Santa Ana el dictador resplandeciente de Rafael F. Muñoz y el Ulises Criollo de Vasconcelos.

¿Qué libro está leyendo actualmente?

Siempre leo tres, ahora estoy leyendo a Humberto Eco, Confesiones de un joven novelista; Gabo periodista. Fundamentalmente esos dos, los otros son muy técnicos en cuestiones digitales.

¿La última borrachera?

(Risas), bueno sí, no sé hace una semana, una cosa así.

Pero así borrachera no, ¿eh?

¿A qué político admira?

No tan actual: me parece que Clinton hizo un buen papel.

¿Lee periódico impreso?

Cada vez menos, los leo en el iPad, es más rápido, los nacionales, internacionales, series de televisión, radio. Todo es más fácil y rápido ahí.

¿Joaquín López Dóriga o Javier Alatorre?

Joaquín.

¿Practica algún deporte?

Golf.

Deporte de ricos

Pues no creas que tanto, ¿eh?, pero sí.

¿A qué equipo de futbol le va?

A Pumas, no hay otro.

¿Qué recuerda más: un insulto o un piropo?

Un piropo, porque nos han insultado tanto, que ya no se recuerdan los insultos.

¿Veía televisión de niño, tenía alguna caricatura favorita?

Pues las de antes. Muchos programas, uno que me parecía muy bien como aprendizaje era donde salía Chabelo y decía lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer, con su papá que era el Tío Gamboín, era divertido pero ilustrativo.

¿Qué es lo más superficial, o vanidoso que lo caracteriza?

El golf. Todo mundo cree que es vanidoso, banal, no es así.

El Che, jugaba golf ¿no?

Sí. Yo tengo una foto, justamente, donde llegan Fidel y El Che a La Habana y están en el green con sus bastones de golf.

¿Se puede ser crítico del Presidente después de haber sido sugerido por él en este cargo?

No se contrapone en nada a la propuesta que hizo el Presidente, aprobada por el Senado, en la medida que se cumpla con este objetivo de hacer una agencia de Estado. Se puede ser todo lo crítico que se pueda. Entonces, ¿cuál es su diagnóstico de lo que va del sexenio? u Es muy prematuro. La realidad nos dice que despierta esperanza en mucha gente, que cambia la percepción que se tiene del país en el extranjero, pero que tiene también muchos riesgos: una circunstancia global e internacional poco favorable. Quizá muchas ofertas de campaña son difíciles de cumplir en el corto plazo y desde luego muestra capacidad, sobre todo política, para hacer coincidir grupos que antes no coincidían, representa viabilidad. Todo ello es una cuestión, pero otra es la realidad internacional. No va a ser nada fácil ni rápido lograr ese bienestar y avance esperados, sobre todo porque las condiciones del mundo no son favorables.

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