Cinque Terre

Leo García

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Diseño y coaching de estrategias para manejo de redes sociales. Experiencia en análisis de tendencias en línea.

La Verdad en crisis

Desde el aspecto social en la época de la posverdad la consecuencia más grave es la perdida de la capacidad de asociar un hecho comprobable con la realidad y aceptarlo, sin lugar a dudas, como la verdad.

Recordando, la verdad es una manifestación de la percepción de una persona, que se construye cuando puede dar por válidas sus ideas, pensamientos y juicios al relacionarlos a su realidad. La postverdad no se basa en mentiras específicamente, basta convencer a una audiencia en que algo es verdad, aunque no sea real.

Si bien es cierto que hablar de posverdad es un problema multifactorial, el medio más efectivo por el que ha encontrado vía y alcance son las redes sociales. Internet está logrando disociar la verdad y la realidad.

Pero hay un elemento adicional que hace compleja la dinámica de comunicar información verificable y hechos confirmados. La audiencia ha conferido a los medios alternativos la percepción de ser una fuente confiable donde encontrar la verdad, por encima de otros medios o fuentes.

Nuevamente recordando, parte de la efectividad de los medios alternativos es terminar con la distancia entre medio y audiencia, dándole la sensación de control sobre la cadena informativa pero que tiene la carencia de aproximarse más a ser únicamente una vía para sostener un sesgo de confirmación.

La sensación de cercanía, casi amistad, con las figuras de presencia pública, como las celebridades que aparecen en televisión o cine, se le conoce como relaciones parasociales. Se basan en la sensación de reciprocidad con la audiencia, que se siente motivo y objeto del mensaje emitido.

Con el replanteamiento de las dinámicas sociales en el entorno digital estas relaciones no desaparecieron, al contrario, se reforzaron. Es más notorio en una plataforma de relaciones reciprocas vinculadas como Twitter.

Establecer una relación parasocial en línea con quien de antemano se le da la confianza como fuente de información, que además pertenece a un grupo afín por simpatía o ideología política, les vuelve figuras prácticamente incuestionables con un alto factor de influencia social.

La audiencia le confiere al emisor que se presente como medio alternativo, la capacidad de acaparar la verdad por simple y mera simpatía, como parte de la afinidad. Se ejercen juicios de valor desde en una perspectiva social por encima del sustento, o la carencia de él, de la información presentada.

Desde la percepción de la audiencia “me cae bien”, “me simpatiza”, es motivo suficiente para dar por valido lo que el emisor ofrece como información. En cambio, “me cae mal”, “no me simpatiza”, es la más poderosa barrera que limita la asimilación como válido de una pieza de información venida desde algún emisor con el que no se tiene afinidad.

Además, la afinidad de los grupos que forman los usuarios dentro de las redes sociales le dan una efectividad a la información que se ofrece que hace casi imposible romper la dinámica y confrontarla con datos sustentados.

La verdad, algo de verdad, nada de verdad

La Universidad de Lund, en Suecia, propone 3 niveles de influencia a través de redes sociales y medios alternativos, utilizando información presentada como noticia y que ofrecen decir la verdad.

En el primero, se ofrece información común, de interés general, que puede encontrarse en otras fuentes, sobre todo medios masivos tradicionales. Ante la audiencia esto genera la sensación de apertura y pluralidad, además de coherencia narrativa con otros medios, y la valide en su realidad. Este tipo de información no ofrece mayores juicios ni es relevante para los temas de interés que sustentan la afinidad del grupo objetivo en la audiencia.

En el segundo nivel, la información que ofrece una fuente que se dice medio alternativo nuevamente puede encontrarse en otras fuentes, sin embargo, el sentido con que se presenta se sustenta en la afinidad y simpatía del grupo objetivo en la audiencia.

El fraseo, la perspectiva, el énfasis, busca magnificar o disminuir elementos de información de forma que se da la relevancia que conviene, a favor de los elementos concordantes a la simpatía del grupo, o en contra de los elementos discordantes a la simpatía del grupo. Así, aunque la información puede ser válida, el sentido con el que se ofrece lleva la carga sobre un sesgo que corresponda con los elementos que dan afinidad al grupo objetivo en la audiencia.

Finalmente, en un tercer nivel, la audiencia al haber encontrado elementos que de antemano le resultaron coherentes y fueron concordantes con su realidad, puede aceptar piezas que se presenten como información, aunque sean abiertas mentiras sin sustento. Sospechas, asignación de responsabilidades anticipadas, prisa por repartir culpas, teorías de hechos, y demás infundios son ofrecidos a la audiencia, que los aceptará, los hará propios y los propagará, sin cuestionar.

Además, convencidos de que es LA verdad que no se sabe porque los medios masivos tradicionales la ocultan, obedeciendo a intereses económicos y políticos inconfesables.

Consecuencias

Cada vez más estas prácticas se entienden como métodos no legítimos de influencia social que, a partir de inducir narrativas y por constante repetición, inciden directamente en la percepción de la realidad de la audiencia.

Pero la audiencia está formada por personas reales. Esto está cambiando su comportamiento y reacciones, modificando el acuerdo social, y que aunque aún no se pueden entender del todo las consecuencias a largo plazo, al servir como sustento de la dinámica de polarización social, se estima que traerán nuevas formas de discriminación y el surgimiento de nuevos grupos sociales vulnerables.

Además, en lo inmediato, están sirviendo para generar una sensación de repudio a ciertos grupos sociales, principalmente por factores de diferencia de ideología y política. Una nueva forma de segregación.

El alcance, velocidad de difusión, intensidad de discurso y capacidad de refuerzo en la audiencia no lo había tenido ningún otro medio antes conocido. Y todo, ofrecido a la audiencia como LA verdad.

Hagamos red, sigamos conectados.

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