Cinque Terre

Javier Solórzano

Turismo: que no se nos vaya la oportunidad

Mazatlán, Sinaloa.- Sin duda alguna el turismo en México se ha venido convirtiendo en una de las joyas de la corona. Como pasa con un país de tantas desigualdades, la gran cuestión es cómo estructurarlo para que sea una industria auténticamente de equilibrios.

En algunos puertos turísticos de enorme relevancia, una cosa es lo que vemos en la costera y otra muy distinta lo que hay detrás de ella. El signo durante mucho tiempo ha sido el hacinamiento, y esta gran paradoja de los trabajadores de la industria: a lo largo del día viven en muchos casos casi en la casa de los reyes, grandes lujos y maravillosos hoteles. Por la noche, o cuando descansan, a lo que se enfrentan es a condiciones muy adversas para vivir y, en muchos casos, terminan en viviendas llenas de adversidades.

La industria turística ha tenido un gran desarrollo en los últimos años. Es sin duda meritorio, por donde se le vea. México ha logrado colocarse entre los países que ofrecen mejores destinos y ofertas. Uno de los elementos más importantes y trascendentes es que también en los últimos años se ha desarrollado una profesionalización. Esto quiere decir que hay escuelas que ofrecen la carrera de turismo, las cuales son muy reconocidas.

Otra de las grandes metas es que ofrece trabajo a mucha gente, en particular jóvenes. La industria tiene entre los jóvenes mexicanos un auténtico regimiento. Es cosa de que usted o yo vayamos a un centro turístico, para que nos demos cuenta quiénes son los que ofrecen el servicio, su profesionalismo, su disposición y, algo muy importante, su capacidad.

Desde hace muchos años, la razón principal para que los turistas extranjeros manifiesten su interés de regresar a México está en la forma en que los tratamos. Esto quizás tenga que ver con nuestras raíces, nuestro carácter, pero en los últimos años queda muy claro que tiene que ver con la profesionalización de mucha gente.

Uno de los grandes retos es que no se nos vaya a ir en los próximos años la gran oportunidad de convertirnos en una potencia. La clave está en el cómo lo vamos a hacer. Si en verdad queremos acceder a los principales lugares y gustos de los turistas de México y el mundo, estamos obligados a desarrollar estrategias integrales, hay que reconocer que en muchos casos se ha venido logrando.

Lo que no nos podemos permitir es que por tratar de acceder a nuevos lugares y a colocarnos como uno de los países de mayor oferta turística, pasar por alto el otro lado que estamos teniendo en el país con la industria. Para que el turismo alcance mayores momentos virtuosos, tenemos que sustentarlo en un desarrollo integral, que incluya de manera muy significativa a los muchos trabajadores que viven y participan en la industria. Tenemos que pensar en ese otro Acapulco, en ese otro Cancún y en ese otro Los Cabos. Lo que viene nos tiene que colocar, insistimos, en un desarrollo integral.

Las bondades de nuestra orografía y nuestras playas, aunado a la gran capacidad de servicio que se ha mostrado en los últimos años, nos coloca en la coyuntura de, por un lado, seguir desarrollándonos como hasta ahora, sin duda en algunas áreas con éxito evidente, o buscar ese desarrollo que permita equilibrar al máximo la industria sin chimenas.

No hay que escatimar lo que se ha hecho en los últimos años. Se ha logrado unir al sector privado, gobierno y, sobre todo, la irrupción de una gran cantidad de jóvenes que han encontrado en esta industria su vocación.

Gane quien gane esto es un reto para cualquiera, y gane quien gane seamos sensatos y no empecemos de cero, que muchas cosas se andan haciendo bien.

RESQUICIOS.

Lo de Oaxaca entre la CNTE y el SNTE, en la campaña de José Antonio Meade, obliga a reaccionar antes de que el aviso se convierta en un problema incontrolable.


Este artículo fue publicado en La Razón el 16 de abril de 2018, agradecemos a Javier Solórzano su autorización para publicarlo en nuestra página.

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