Cinque Terre

María Cristina Rosas

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Profesora e investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Tailandia y el coronavirus

Tailandia es un país asiático con una población de 66 558 935 habitantes. Tiene un producto interno bruto (PIB) de 1. 39 billones (trillions) de dólares y posee un ingreso per cápita de 20 474 dólares -medidos ambos en términos del poder adquisitivo. Tailandia ocupa el 79° lugar en los índices de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con un desarrollo alto. Figura en el 40° lugar -en un listado de 141 países- en el índice de competitividad global del Foro Económico Mundial correspondiente a 2019.[1] En el índice de libertad económica de la Fundación Heritage, Tailandia se encuentra en la 43ª posición.[2] En el índice de percepción de la corrupción de Transparency International, el país asiático se ubicó en el 101° lugar entre 198 naciones en 2019.[3] En el índice de paz global de 2020, Tailandia está en el 114° lugar en un listado de 163 países.[4] En el índice de seguridad en salud global está en el 6° lugar entre 195 países, ubicándose por encima de Suecia, Dinamarca, Corea del Sur y Finlandia y sólo por debajo de EEUU, Reino Unido, Países Bajos, Australia y Canadá.[5]

Tailandia tiene una extensión territorial de 512 120 cuadrados, que equivalen a poco más de la cuarta parte de la República Mexicana. Conforme a este parámetro y su demografía, tiene una densidad de 342. 1 personas por kilómetro cuadrado. Hasta 1939 el país se denominaba Siam y su nombre fue cambiado por el Primer Ministro Phibul Songkhram.

Tailandia es una monarquía constitucional desde 1932 en la que los militares han ocupado el poder la mayor parte del tiempo. En 1937 se llevaron a cabo las primeras elecciones para la Asamblea Popular, depositaria del poder legislativo en el país y el general Phibul Songkhram se hizo del poder, el cual ocupó de 1938 a 1944 y de nuevo entre 1948 y 1957. En el período en que fue Primer Ministro durante la segunda guerra mundial, se produjo un marcado nacionalismo, si bien Phibul colaboró con el militarismo japonés y permitió a este el empleo del territorio tailandés para que Japón dominara otros países del sureste asiático. La alianza Tailandia-Japón se explica porque Bangkok quería vengarse de Francia, quien había extendido su dominio en Indochina. El plan del gobierno tailandés era declarar la guerra a los aliados. Sin embargo, el representante diplomático de Tailandia en EEUU se negó a comunicar la declaratoria, lo que salvó al país asiático de la derrota. Con todo, Phibul fue forzado a dimitir acusado también de crímenes de lesa humanidad.[6]

Un hecho a destacar es la muerte del rey Ananda Mahidol (Rama VIII) quien había sido reconocido como soberano en 1935 por la Asamblea Popular a la edad de 9 años. En diciembre de 1945 el rey regresó a Tailandia -habiendo pasado gran parte de su vida en el extranjero. Fueron momentos en que los miembros de la Asamblea Popular fueron electos en condiciones democráticas, se promulgó la Constitución de 1946 y se garantizaron numerosos derechos a la población, todo ello acotando el poder militar. Sin embargo, el 9 de junio de 1946 por la mañana, el rey Ananda Mahidol fue encontrado muerto en su alcoba con un balazo en la cabeza.[7] Su muerte, al día de hoy, es motivo de controversia toda vez que mientras algunos la atribuyen a la depresión -el rey tenía 20 años al momento de su deceso-, ni los argumentos de un suicidio como tampoco de asesinato han logrado documentarse apropiadamente. Dos asistentes del rey fueron acusados y ejecutados tras un juicio. Se ha especulado también que el hermano del rey, Bhumibol Adulyadej, quien lo sucedería en el trono como Rama IX, le disparó accidentalmente, aunque esto tampoco se ha probado.[8]

Fuente: Organización de las Naciones Unidas.

La muerte de Ananda Mahidol fue el pretexto para que los militares, encabezados por Phibul, regresaran al poder. Para 1957, en plena guerra fría, Sanit Thanarat dio un golpe de Estado contra Phibul, disolvió el parlamento y eliminó la Constitución. El rey Bhumibol Adulyadei convocó a la población a reconocer la autoridad de Sanit Thanarat. Tras un viaje a EEUU para recibir tratamiento médico, Samit Thanarat volvió precipitadamente a Tailandia para dar un nuevo golpe de Estado en 1958 -dado que hubo revueltas en su ausencia buscando la democratización. Durante su gobierno se puso énfasis en el desarrollo social y también en el combate del cultivo de opio, buscando sustituir este producto por otros cultivos agropecuarios. En el marco de la confrontación Este-Oeste, se alineó con Estados Unidos quien proveyó de asistencia económica y militar al país.

Su sucesor, Thanom Kittikachorn, es recordado por la masacre de la Universidad de Thammasat del 6 de octubre de 1976. Generada por protestas estudiantiles contra su régimen, este decidió tomar la universidad y varios estudiantes fueron asesinados. Eran los tiempos en que la península de Indochina se encontraba en manos de los comunistas y se temía que Tailandia corriera la misma suerte. Esa postura anticomunista también caracterizará a regímenes sucesores como el de Prem Tinsunalonda.

Situación demográfica y epidemiológica

Tailandia cuenta con una población de 66 558 935 habitantes de los que una tercera parte son tailandeses del centro, seguidos por los isaan -26 por ciento-, los tailandeses del sur –7. 9 por ciento- y los chinos -10. 5 por ciento. La pirámide demográfica muestra una base estrecha que se ensancha en los rangos de edades que van de los 35 a los 54 años. Como se observa en el gráfico 4, la tasa de fertilidad es baja, habiendo pasado de 6. 14 hijos por mujer en 1960 a 1. 52 en 2018, lejos de la tasa de reemplazo, por lo que hay una marcada tendencia al envejecimiento.[9]

Alrededor de la mitad de la población se asienta en zonas rurales, en especial en las zonas cultivables del centro, noreste y norte del país. Bangkok, la capital, es la urbe más importante y alberga a más de 10 millones de habitantes. La importancia del sector agropecuario para la economía nacional queda de manifiesto en el hecho de que Tailandia es el principal exportador de arroz en el mundo y las ventas de caucho y azúcar son también importantes. Es el mayor oferente de piña enlatada en el planeta y el tercer exportador de pollo.[10]

La población es relativamente homogénea al menos en términos de la lengua dominante, el tailandés, que es hablado por el 85 por ciento de los habitantes. Sin embargo, tanto la inmigración como la emigración están modificando el perfil demográfico del país. Los inmigrados proceden de naciones como Myanmar, Laos, Camboya y también de India y Nepal.[11] En lo que se refiere a la diáspora tailandesa, se estima que asciende a 1. 1 millones de tailandeses, de los que 247 mil viven en Estados Unidos -la ciudad de Los Ángeles alberga a más de 80 mil tailandeses-, 100 mil en Corea del Sur, 71 mil en Australia, 64 mil en Taiwán, 58 mil en Alemania y 48 mil en el Reino Unido.[12]

La esperanza de vida al nacer pasó de 54. 7 años en 1960 a 76. 93 en 2018. Las mujeres tienen una esperanza de vida mayor, con una diferencia de 7 años respecto a los hombres. El país ha logrado abatir la mortalidad infantil para pasar de 101. 3 defunciones de infantes por cada 1 000 nacidos vivos en 1960 a 7. 7 infantes en 2019.

Las 10 principales causas de defunción en Tailandia son neoplasias con tipos de cánceres provocados por el tabaquismo, el consumo de pescado crudo -importante para el desarrollo del cáncer estomacal- y también el cáncer cérvico-uterino y de mama. Esta enfermedad es responsable del 19 por ciento de todas las defunciones que se registran en el país. La segunda causa de mortalidad son las enfermedades isquémicas del corazón, con un 12 por ciento de las defunciones y los accidentes cerebrovasculares con el 10 por ciento. Se les asocia con el tabaquismo, la obesidad y la ateroesclerosis.[13]

Las infecciones de las vías respiratorias inferiores son la cuarta causa de muerte en Tailandia -9 por ciento de todas las defunciones- seguidas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica -4 por ciento. El VIH/SIDA y la diabetes mellitus, cada una son responsables de otro 4 por ciento de las defunciones, y el cuadro lo completan los accidentes de tránsito -4 por ciento-, la cirrosis hepática -2 por ciento- y la insuficiencia renal crónica -2 por ciento.[14]

En Tailandia se encuentra la mayor proporción de personas que viven con VIH/SIDA en la región de Asia-Pacífico. En 2019 se estimaba que 470 mil personas vivían con la enfermedad y que la prevalencia en adultos era del 1 por ciento. Se reportaron 5 400 infecciones nuevas en ese año y 14 mil defunciones asociadas a la patología. Se calcula que el 80 por ciento de los adultos que padecen la enfermedad reciben tratamiento con antirretrovirales, en tanto la cifra para los niños aquejados es del 66 por ciento. El país ha logrado eliminar la transmisión de la madre al feto, y se calcula que para 2030 la enfermedad será superada. Sin embargo, los jóvenes son muy vulnerables. Como es sabido, el turismo sexual en Tailandia se encuentra muy difundido, lo cual abona a la propagación de la enfermedad.[15] Los grupos de riesgo incluyen homosexuales, sexoservidores, transgénero, migrantes y, sobre todo, las personas que consumen estupefacientes por inyección. Este grupo es especialmente vulnerable por la estigmatización social y por la falta de acceso a servicios médicos. Las autoridades desarrollan una política punitiva contra el consumo de drogas lo que disuade a las personas a acudir a centros de salud.[16]

El sistema de salud de Tailandia

En general existen principalmente cuatro sistemas de salud en el mundo, a saber:

  • El mutualista o bismarckiano, basado en cotizaciones como fuente principal de financiamiento, que se basa en las aportaciones obligatorias del trabajador y de la empresa en la que labora para su solvencia. Este sistema prevalece actualmente en Alemania y también en Austria, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y Japón.[17] Al modelo bismarckiano también se le conoce como modelo de los seguros sociales.[18]
  • El modelo Beveridge. Este sistema nació en 1942, en plena segunda guerra mundial de la mano de Lord William Beveridge, en el cual el Estado se hace cargo del financiamiento del sistema de salud unificando el sistema de seguridad social bajo su égida, a través de impuestos. Este modelo también se aplica en Francia -donde Pierre Laroque encabezó los esfuerzos para brindar protección social a la población, de manera que en 1946 se creó el sistema nacional de seguridad social-,[19] Suecia, Dinamarca, España e Italia, entre otros.
  • El liberal, cuyo principal representante es Estados Unidos. Conforme a sus premisas, la salud es un bien de consumo donde son las libres fuerzas del mercado las que distribuyen los recursos sanitarios a la sociedad. El Estado no tiene la responsabilidad de promover la salud y su participación es marginal, dirigiendo su atención sobre todo a grupos desfavorecidos o carentes de recursos. El usuario paga directamente al proveedor o bien, lo hace a través de compañías privadas de seguros. Si bien el modelo favorece la competitividad entre los proveedores y da libertad a la sociedad de elegir al de su preferencia, cubre de manera imperfecta el aprovisionamiento de servicios de salud, dejando fuera numerosos padecimientos y también a diversos sectores de la población, incluso a aquellos que cuentan con un seguro privado.
  • El socialista, del que subsisten ya muy pocos ejemplos, siendo Corea del Norte y sobre todo Cuba, sus máximos exponentes. En este modelo el financiamiento corre por cuenta del Estado e incluye a la totalidad de la población. Por lo tanto, tiene cobertura universal y gratuita. Las ventajas son evidentes: se apuesta por la medicina preventiva y la educación y alfabetización sanitarias para elevar la salud de la población. Con todo es un sistema rígido y burocrático.[20]

En Tailandia se creó un sistema de cobertura sanitaria universal en 2002. Gracias a ella los ciudadanos tailandeses tienen acceso a servicios esenciales de salud preventiva, curativa y paliativa en todas las etapas de la vida. El Estado es el proveedor de los servicios de salud mediante el impuesto sobre la renta a través del Departamento de Servicios Médicos del Ministerio de Salud Pública. El ministerio tutela el aprovisionamiento de servicios de salud pública, al igual que la gestión de hospitales y servicios médicos. Al igual que en otros países, los servicios de salud provistos por el sector público se encuentran saturados. Los servicios son gratuitos para todos los ciudadanos que poseen la tarjeta de cobertura de salud universal, salvo los días sábado en que deben erogar una pequeña cuota. Esta tarjeta también está disponible para no residentes aunque a un costo.[21]

Walden Bello señala que hay cuatro hitos que marcan la gestión de la salud pública en Tailandia y, especialmente, la participación y colaboración de la sociedad civil en ella, a saber:

  • La campaña gubernamental de planificación familiar. Como se observa en el gráfico 4, la reducción de la tasa de fertilidad en el país no es un hecho fortuito, y obedeció a una estrategia de parte de las autoridades para proporcionar anticonceptivos también en el espíritu de que las familias más reducidas podrían reducir la pobreza.
  • La campaña de Meechai Viravaidya desarrollada en la década de los 90 para que las sexoservidoras utilizaran condones y previnieran de esa manera los contagios de VIH/SIDA. Como se explicaba, en 2019 se produjeron 14 mil defunciones asociadas con la enfermedad, pero esta cifra es significativamente inferior a las 151 mil muertes que se produjeron en 1991 por esa causa.
  • La campaña de la activista Khunying Chodchoy Sophonpanich contra la basura, la cual hizo de Bangkok una de las urbes más limpias del mundo.
  • La ya citada cobertura universal en salud, misma que ha logrado reducir la mortalidad infantil, aminorar los días de enfermedad y poner al alcance de la población más vulnerable el acceso a los servicios de salud.[22] No debe sorprender entonces, que en el índice de seguridad en salud global figure en el sexto lugar por encima de muchos países desarrollados y con sistemas de salud mejor financiados.
A container with Sinovac coronavirus disease (COVID-19) vaccines is seen after it was unloaded from a plane at Bangkok’s Suvarnabhumi International Airport, in Bangkok, Thailand February 24, 2021. REUTERS/Athit Perawongmetha

En el país, además, hay hábitos higiénicos muy arraigados entre los tailandeses: cuando ingresan a algún lugar, se quitan los zapatos. El uso de cubrebocas, por ejemplo, ante la llegada del SARSCoV2 fue promovido por los propios tailandeses. Por supuesto que hay desafíos. Como se observa en el gráfico 6, el gasto en salud como porcentaje del PIB se ha movido poco en el presente siglo, al pasar del 3. 18 al 3. 79 por ciento. Pero donde sí se observa un cambio significativo, como lo ilustra el gráfico 7, es en el gasto en salud per cápita que en 2000 era de 62. 26 dólares y pasó, en 2018, a 275. 91 dólares.

Un rubro en donde se observa la importancia de los cambios que sufrió la cobertura de servicios de salud en 2002 es el gasto en bolsillo como porcentaje del gasto total en salud, el cual pasó del 34. 12 en 2000 al 11. 01 por ciento, situación que coadyuva a evitar que las erogaciones de los tailandeses en su salud se conviertan en gastos catastróficos con efectos en su empobrecimiento.

En Tailandia se observa una reducida disponibilidad de camas de hospital por cada 1 000 habitantes, a razón de 2. 1 en 2010 -que es el dato más reciente. Asimismo, subsiste una baja disponibilidad de médicos -0. 8 por cada 1 000 habitantes- y de personal de enfermería y parteras -2. 75 por cada 1 000 habitantes- como se puede apreciar en los gráficos 9, 10 y 11.

Por supuesto que el envejecimiento de la población y la limitada tasa de nacimientos son desafíos que hay que ponderar también a la luz de la urbanización y de los cambios en los estilos de vida de la población. Con todo, es evidente que el sistema de salud pública ha sido legitimado ante la población lo que a su vez explica el apoyo de ésta a su gestión.

Por otra parte, Tailandia es reconocido como un caso de éxito en turismo médico. En 2017 se encontraba en el 9° lugar por recepción de turistas internacionales y tercero por los ingresos que le generaron -en contraste, México es el 8° receptor de turistas que buscan tratamientos y procedimientos médicos, pero se ubica en la 14ª posición por ingresos generados. El turismo médico aporta el 0. 4 por ciento al PIB tailandés y sus clientes son, especialmente, europeos y de países de Medio Oriente. Los servicios médicos más solicitados por estos clientes son tratamientos médicos (29. 9 por ciento); exámenes médicos (16. 6 por ciento); tratamientos odontológicos (12. 1 por ciento); cirugías cosméticas (5. 1 por ciento); rehabilitación (3. 5 por ciento); y procedimientos para perder peso (0. 5 por ciento).[23]

Tailandia también recibe personas de todo el mundo para la realización de cirugías con el propósito de reasignación sexual. En el país, las autoridades no aceptan la reasignación de género en los documentos de identidad pero cuando se hace la reasignación sexual los trámites son fluidos. Una cirugía de este tipo se cotiza 1 800 dólares.[24]

El gobierno de Tailandia entrega, desde 1992, el Premio Príncipe Mahidol. Esta distinción fue creada para conmemorar el centenario del natalicio del Príncipe Mahidol de Songkla, considerado como el “padre de la medicina y de la salud pública tailandesas.” Este premio se entrega a personas que han realizado contribuciones destacadas a las ciencias médicas y a la salud pública y consiste en una medalla y un estímulo de 100 mil dólares.[25] Las nominaciones se realizan a más tardar en mayo de cada año y el anuncio de los ganadores se hace en noviembre. El premio se entrega en enero del siguiente año. En esta ocasión debido a la pandemia, el galardón que debía entregarse en enero de 2021 será presentado hasta enero de 2022.

Tailandia y el coronavirus

Tailandia fue el primer país fuera de la República Popular China, en registrar el primer caso de SARSCoV2. Se sabe que el virus llegó al país el 8 de enero de 2020 y se confirmó el 13 de enero. Hacia el 31 de enero se registró el primer contacto local. El 26 de marzo se declaró el estado de emergencia y el 3 de abril se decretó el toque de queda. En las primeras semanas se produjo escasez de cubre bocas e implementos médicos y se suscitaron escándalos por corruptelas de parte de las autoridades. Los contagios progresaron lentamente y pasó casi un año sin que se reportaran contagios locales. Sin embargo, hacia el 29 de enero del presente año se reportó un pico de contagios de 1 732 personas y el origen fue un mercado de pescados ubicado en Samut Sakhon, a las a fueras de la capital Bangkok. En ese mercado se emplea a migrantes procedentes de Myanmar.[26]

En el momento de escribir estas líneas -25 de marzo de 2021- Tailandia tiene 28 443 casos confirmados y solamente 92 defunciones. Parte de la explicación reside en que, como se exponía anteriormente, hay una gestión de parte de la sociedad de los temas sanitarios y de higiene desde hace décadas y en general, la población ha acatado las medidas decretadas por las autoridades para mitigar los contagios.

El país ha sido de los más afectados en términos económicos por el SARSCoV2 en Asia. Su PIB retrocedió, entre otras razones, a causa de la suspensión de los flujos de turistas -actividad responsable de la quinta parte del producto interno bruto. Con todo, el proceso de vacunación sugiere que, hacia finales del presente año, alrededor del 45 por ciento de la población estará vacunada. En el arranque de marzo, comenzó el proceso de vacunación en beneficio del personal de salud, adultos mayores y personas en riesgo. Las vacunas inicialmente aprobadas fueron la de AstraZeneka y la de Sinovac. Se espera que en junio la fórmula de AstraZeneka sea producida localmente por la empresa tailandesa Siam Bioscience, una corporación nacida en 2009. AstraZeneka eligió a esta corporación tailandesa para elaborar 26 millones de dosis que serán distribuidas en el país asiático y 174 millones de dosis adicionales para su entrega en otros países.[27] De esta manera, Tailandia podrá también asegurar que sus vecinos, de donde proceden muchos migrantes, puedan acceder a vacunas, reforzando así las medidas emprendidas para superar la crisis sanitaria a nivel regional.


[1] Klaus Schwab (2019), World Competitiveness Report 2019, Geneva, World Economic Forum, p. xiii, disponible en http://www3.weforum.org/docs/WEF_TheGlobalCompetitivenessReport2019.pdf

[2] The Heritage Foundation (2020), 2020 Index of Economic Freedom, Washington D. C. The Heritage Foundation, disponible en https://www.heritage.org/index/country/Thailand

[3] Transparency International (2019), Corruption perception Index 2017, Berlin, Transparency International, disponible en https://www.transparency.org/en/cpi/2019/results/Thailand

[4] Institute for Economics and Peace (2020), Global Peace Index 2020. Measuring Peace in a Complex World, Sydney, Institute for Economics and Peace, disponible en http://visionofhumanity.org/indexes/global-peace-index/

[5] John Hopkins (October 2019), Global Health Security Index. Building  Collective Action and Accountability, disponible en https://www.ghsindex.org/wp-content/uploads/2020/04/2019-Global-Health-Security-Index.pdf

[6] Lonely Planet (s/f), “Historia de Tailandia”, disponible en https://www.lonelyplanet.es/asia/tailandia/historia

[7] La Vanguardia (13/10/2016), “La muerte de Rama IX cierra otro capítulo de la dinastía Chakri de Tailandia”, disponible en https://www.lavanguardia.com/politica/20161013/41974414588/la-muerte-de-rama-ix-cierra-otro-capitulo-de-la-dinastia-chakri-de-tailandia.html

[8] Exordio (s/f), “Rey Ananda Mahidol de Tailandia”, disponible en https://www.exordio.com/1939-1945/personajes/mahidol.html

[9] Tharanga Yakupitiyage (21 de junio de 2018), “Asia piensa cómo hacer frente al envejecimiento poblacional”, en IPS, disponible en http://www.ipsnoticias.net/2018/06/asia-piensa-frente-al-envejecimiento-poblacional/

[10] Gobierno Vasco (2019), Ficha país. Tailandia, disponible en https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/ae_fichaspais/es_def/adjuntos/tailandia_2019.pdf

[11] Somporn hanpongpandh (s/f), Diversificación del desarrollo rural en Tailandia, Washington D. C., Banco Interamericano de Desarrollo (BID), disponible en https://publications.iadb.org/publications/spanish/document/Diversificaci%C3%B3n-del-Desarrollo-Rural-en-Tailandia.pdf

[12] Pilot Guides (s/f), “The Thai Diaspora”, disponible en https://www.pilotguides.com/study-guides/the-thai-diaspora/#:~:text=The%20Thai%20diaspora%20is%20estimated,million%20people%20across%20the%20world.

[13] CDC (s/f), CDC in Thailand, disponible en https://www.cdc.gov/globalhealth/countries/thailand/default.htm

[14] Ibid.

[15] La ciudad costera de Pattaya es un hub para el turismo sexual. Si bien la prostitución es ilegal en Tailandia, las autoridades la toleran y los bares, centros de entretenimiento y lugares donde se ejerce cuidan o “disfrazan” su ejercicio.

[16] Avert (2020); “HIV and AIDS in Thailand”, disponible en https://www.avert.org/professionals/hiv-around-world/asia-pacific/thailand

[17] MAPFRE (2018), Sistemas de salud: un análisis global. Comparación internacional de sistemas sanitarios seleccionados, Madrid, Fundación MAPFRE, pp. 12-23, disponible en https://www.fundacionmapfre.org/documentacion/publico/i18n/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1097443

[18] I. Vera (24 de septiembre 2018), “Bismarck vs Beveridge: el cara a cara de los sistemas de salud en la Unión Europea”, en Planta Doce, disponible en https://www.plantadoce.com/entorno/bismarck-vs-beveridge-el-cara-a-cara-de-los-sistemas-sanitarios-en-la-union-europea.html

[19] Organización Internacional del Trabajo (1 de diciembre 2009), De Bismarck a Beveridge: seguridad social para todos, Ginebra, OIT, disponible en https://www.ilo.org/global/publications/world-of-work-magazine/articles/ilo-in-history/WCMS_122242/lang–es/index.htm

[20] Universidad Autónoma de Madrid (2011), Introducción a los sistemas sanitarios. El sistema sanitario español, Madrid, Universidad Autónoma de Madrid-Unidad de Medicina de Familia y Atención Primaria-Facultad de Medicina, disponible en https://formacion.uam.es/pluginfile.php/122653/mod_resource/content/1/Tema_7.pdf

[21] International Student Insurance (s/f), Healthcare in Thailand, disponible en https://www.internationalstudentinsurance.com/thailand-student-insurance/healthcare-in-thailand.php

[22] Walden Bello (04/06/2020), “En Tailandia, políticamente turbulenta, cómo el sistema de salud pública frenó COVID-19”, en ALAI, disponible en https://www.alainet.org/es/articulo/207006

[23] América Economía (06/12/2027), “Las razones del éxito del turismo médico en Tailandia”, disponible en https://clustersalud.americaeconomia.com/gestion-hospitalaria/las-razones-del-exito-del-turismo-medico-en-tailandia

[24] France24 (09/05/2019), “Así funciona la reasignación sexual en Bangkok”, disponible en https://www.france24.com/es/20190509-reasignacion-sexual-bangkok-tailandia-lgbti

[25] Prince Mahidol Award Foundation (s/f), “Nomination Procedures”, disponible en http://www.princemahidolaward.org/nomination-procedures/

[26] Nikkei Asia (March 1, 2021), “Thailand finally kicks off COVID vaccinations: 5 things to know”, disponible en https://asia.nikkei.com/Spotlight/Coronavirus/COVID-vaccines/Thailand-finally-kicks-off-COVID-vaccinations-5-things-to-know

[27] Ibid.

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