Cinque Terre

Julián Andrade

Escritor y periodista.

La Suprema Corte y la democracia

La consulta sobre el juicio a los expresidentes de la República es también una punta de lanza contra el Poder Judicial. El presidente Andrés Manuel López Obrador sabe que no prosperará y que el pleno de los ministros se pronunciará en contra.

¿Entonces para qué tanto alboroto? Precisamente para ello, para meter en un callejón a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y para escalar los ataques y las presiones.

El argumento que van a utilizar es el siguiente: el pueblo hizo la hazaña de conseguir dos millones de firmas en 15 días y la élite judicial no escucha el clamor ciudadano.

La calidad y la realidad de las firmas es lo de menos; el propio presidente lo tiene claro, y por ello ejerció la facultad con que cuenta para hacer la solicitud.

La SCJN, con su integración actual, es molesta, y no porque se haya portado de modo aguerrido y haya asumido el deber de los tribunales constitucionales para proteger a la democracia, sino porque sigue siendo impredecible, porque puede ejercer los márgenes de independencia en cualquier momento.

estepais.com

Los ministros y ministras, por formación y trayectoria, saben de la enorme responsabilidad que tienen en estos momentos, quizá la más relevante en la historia de los tribunales mexicanos. En el fondo son los únicos que pueden poner límites, por ahora, a las andanadas contra la Constitución y ante el debilitamiento e incluso la destrucción de las instituciones.

Para los planes de afianzamiento de la 4T se requiere de un Poder Judicial sumiso, pero para la continuidad democrática es imprescindible lo contrario.

La propuesta de consulta sobre los expresidentes es absurda, pero lo que está en juego es lo trascendente y más vale tenerlo claro.

Para López Obrador de eso se ha tratado siempre el asunto y no de revertir las condiciones de impunidad que pudieron haber permitido delitos en el pasado.

Es más, si quisieran o pudieran demostrar alguna conducta indebida de quienes gobernaron México en los últimos 30 años, cuentan con el recurso de la denuncia ante la Fiscalía General de la República y para ello no se requieren millones de firmas; con una basta para que se inicie una indagatoria si hay elementos para hacerlo.

Tampoco es por allí, ya que no se sienten cómodos en los juzgados y los tribunales, donde se requiere de argumentos y en los que los acusados cuentan con el derecho de defensa.

Lo que está ocurriendo es el despliegue de una maquinaria que busca la división y la polarización. En la narrativa de la 4T no existen matices, porque ello requeriría de argumentación y de voluntad para el debate y análisis.

Es la hora de la Suprema Corte, la que iba a llegar tarde o temprano.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password