Cinque Terre

Luis de la Barreda Solórzano

Sorprende, enoja y espanta

No importó que la Comisión de Justicia y Honestidad de Morena tenga abierto un expediente por las denuncias de violación en su contra. La designación del candidato de ese partido a la gubernatura de Guerrero hubiera podido aplazarse hasta que se conociera la resolución de dicha comisión. Era lo decente. Pero la decisión ya estaba tomada: Félix Salgado Macedonio es el elegido. No interesó a los líderes del partido que varias mujeres lo acusen de uno de los peores crímenes que la infamia puede soportar. Tampoco la pésima gestión de su ungido como alcalde de Acapulco ni los escándalos que ha protagonizado.

El dirigente, Mario Delgado, dijo que la única forma en que a Salgado se le retire la candidatura es que reciba una sentencia condenatoria. Pero en tal caso, debiera saberlo Delgado, el candidato iría a prisión por años: no haría falta que se le retirara la candidatura. No hay sentencia condenatoria, pues aún ni siquiera se ha ejercitado la acción penal, pero la Fiscalía de Guerrero consideró que hay elementos para descongelar la indagatoria a la que se le había dado carpetazo, lo que ocurrió, dice Xavier Olea, el exprocurador que conoció de uno de los casos, porque así lo ordenó el entonces gobernador Héctor Astudillo.

Tanto Delgado como el mismísimo Presidente de la República se apresuraron a salir en defensa de su candidato. Afirmaron que las denuncias eran producto de la temporada electoral, soslayando que la primera de ellas se hizo hace más de cuatro años. Ésa es la denuncia que dio lugar a la carpeta de investigación que se está revisando de nuevo. La Fiscalía no parece tener prisa en concluir la revisión, no obstante que el delito imputado es uno de los más graves y devastadores.

No ignoro que quien fue el más fuerte competidor de Salgado por la candidatura es también impresentable. En efecto, Pablo Amílcar Sandoval, hermano de Irma Eréndira Sandoval, titular de la Secretaría de la Función Pública, se desempeñó como superdelegado de Guerrero de los programas sociales del gobierno y fue denunciado por uso indebido de recursos públicos para promover su imagen. En diciembre de 2019, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió que hizo propaganda como superdelegado del presidente López Obrador. En julio de 2020 se exhibió en medios que omitió en su declaración patrimonial una finca en Acapulco y en redes pudo observarse un video en el que se obligaba a beneficiarios de pensiones para adultos mayores a repetir y memorizar su nombre.

Es claro que ninguno de esos dos aspirantes reunía la calidad ética mínima para aspirar a una gubernatura… ni a cualquier otro cargo público. El Presidente aseveró que la candidatura de Salgado tenía que sostenerse porque había sido favorecido en una encuesta y las decisiones del pueblo deben respetarse. ¿Ninguna consideración moral es pertinente respecto de los requisitos que debe reunir un candidato?

Pero la violación es una de las peores bajezas en que puede caer un ser humano. El daño que ocasiona el violador deja en la víctima secuelas muy difíciles de borrar. Magdalena, la mujer violada de Dulce cuchillo, de Ethel Krauze, le reprocha al violador: “Violas su capacidad genuina de amar, de desear humanamente… violas el caudal de amor que podría llegar a sentir; violas la imagen que tiene de ella misma, las expectativas de vida que se ha forjado, su futuro imaginado; violas su relación con el mundo, la percepción que tendrá de ahora en delante de la confianza, de la seguridad, de la vida misma”.

Como apunta Ángeles Mastretta (en el blog de Nexos), sorprende, enoja y espanta que Salgado haya sido elegido candidato a gobernar un estado de la República. Esa candidatura da asco. Revela algo terrible del alma de quienes la auspiciaron y la defienden. Alienta que se estén alzando voces femeninas de indignada protesta. Ninguna lealtad partidaria justificaría el voto por el abanderado de Morena. En La violación de Lucrecia, de Shakespeare, la protagonista desea que espectros terribles espanten los ojos de su violador y que el pensamiento de su perversa acción le transforme cada zarza en un diablo terriblemente deforme. Yo deseo tan sólo que Salgado pierda la elección por la gubernatura y, si se demuestra su culpabilidad, sea justamente castigado por los delitos que se le imputan.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 04 de febrero de 2021. Agradecemos a Luis de la Barreda Solórzano su autorización para publicarlo en nuestra página.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password