Cinque Terre

Gerardo Flores Ramírez

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Senador de la República

Si viniera a Veracruz toda la fábrica de Ford

Ayer, durante un acto relativo al programa Sembrando Vida, que tuvo lugar en Perote, Veracruz, el presidente López Obrador nos regaló una reflexión, a propósito de los apoyos que otorga su gobierno a través del programa referido, que ilustra con nitidez la confusión que aqueja al proyecto que encabeza, y lo que se perfila como una característica central de su mandato: la falta de entusiasmo por plantearle a los mexicanos la aspiración de prepararse mejor y así mejorar su capacidad para generar un mayor ingreso y vivir mejor.

Concretamente, me refiero a la expresión que utilizó para destacar que con el programa Sembrando Vida se está apoyando a 68,000 personas en Veracruz. Sus palabras exactas fueron “…si se viniera a Veracruz toda la fábrica automotriz de Ford, no se generarían, si vinieran de Estados Unidos a instalar las plantas de Ford a Veracruz, no se generarían los 68,000 empleos que está generando Sembrando Vida en Veracruz”. Con ello, el presidente dejó en claro que prefiere ofrecerle a los mexicanos la posibilidad de recibir un ingreso de 5,000 pesos mensuales, sin los beneficios de la seguridad social que ofrece un empleo formal, frente a la posibilidad de que miles de mexicanos puedan emplearse en mejores opciones como las que ofrece la industria automotriz, que claramente significan un ingreso potencial mucho mayor.

Según publicaciones del 2016, los trabajadores de la industria automotriz en México percibían en promedio un salario de 18,101 pesos por mes. Por su parte, Inegi registra que las remuneraciones que reciben los trabajadores de la industria automotriz en nuestro país se ubicaron entre enero y marzo de este año entre 5.3 y 6.0 dólares por hora. Suponiendo que un trabajador de esta industria trabaje en promedio ocho horas diarias, significa que labora 912 horas en cuatro semanas, el equivalente a un mes, que a un tipo de cambio de 22.2 pesos por dólar resulta en un ingreso promedio mensual de 20,246 pesos, monto que es un poco más de 4 veces el apoyo mensual que reciben los beneficiarios del programa Sembrando Vida.

Por supuesto que no quiere decir que apoyar a los mexicanos que viven en el campo esté mal. Pero lo que no está bien es pretender hacerles creer que eso es mejor a la opción de aspirar a un trabajo formal, que requiere determinadas calificaciones y habilidades, pero que significa la posibilidad de un mucho mejor ingreso. Esa debería ser la meta del gobierno federal, ofrecerle a los mexicanos la posibilidad de mejorar sus conocimientos y sus habilidades, para así aspirar a mejores condiciones laborales y un mayor flujo de ingresos a lo largo de su vida laboral. Lamentablemente, con los mensajes del presidente como el expresado ayer 15 de junio, en Perote y la reversión de la reforma educativa del 2013 y el enfoque en la calidad de la educación que aquella tenía, está claro que lo que la 4T ofrece a los mexicanos es la posibilidad de un ingreso bajo por un período largo. De ese tamaño es la confusión intelectual que guía la oferta de desarrollo de la 4T. Dudo que la mayoría de los mexicanos aspire a un horizonte de vida con ese tipo de aspiraciones de media tabla. Es imperativo que haya un debate nacional sobre este panorama.


Este artículo fue publicado en El Economista el 16 de junio de 2020, agradecemos a Gerardo Flores Ramírez su autorización para publicarlo en nuestra página.

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