Cinque Terre

José Yuste

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Analista financiero.

Sanciones a telefónicas

El proyecto de regulación para medir la calidad de los servicios móviles determinará hasta dónde pueden fallar los teléfonos celulares.

No podrán tener más de 2% de llamadas caídas ni deberán tardar más de siete segundos en conectarse con otro teléfono, y las compañías deberán de cambiar sus paquetes para decir que ofrecen “desde” tantos megas y llamadas para tener un mínimo de servicio y no la tramposa frase de ofrecer “hasta” tantas llamadas o megas.

El IFT lo tiene claro. Sólo si las compañías telefónicas tienen sanciones por incumplimiento, darán calidad en el servicio exigido. Las sanciones serán con base en los ingresos. Serán sanciones fuertes, que sí muerdan. Podrían llegar a ser hasta de 3% de los ingresos totales de las compañías, según la Ley de Telecomunicaciones.

¿CÓMO MEDIR LA BANDA ANCHA?

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) sometió a consulta pública el proyecto de regulación para medir la calidad de los servicios móviles. Dentro de esta consulta también se espera salga una definición clave: cuánto será lo que se determina como banda ancha.

BANDA ANCHA ¿CUÁNTOS MEGAHERTZ SON?

El IFT, presidido por Gabriel Contreras, deberá dictar los parámetros. Incluso Adriana Labardini, comisionada del instituto, nos decía que en Estados Unidos se revisa periódicamente cuánto debe ser la banda ancha y ya había una propuesta de ponerle un piso de 25 megabites, que es bastante elevado.

FALLA MASIVA, RETRIBUCIÓN AL CONSUMIDOR

En casos de una falla masiva en la calidad de la telefonía móvil, con la que fueran afectados más de 500 usuarios, y por más de 30 minutos, en ese caso el IFT le informará a la Profeco y deberá existir la retribución en tiempo aire o cobro al usuario.

El IFT parte de una premisa clara: el usuario no deja de pagar su servicio telefónico cuando hay fallas, entonces la compañía debe retribuir al usuario cuando no le dé el servicio que viene en su contrato.

LICITACIÓN DE 80 MHZ EN 2015

Para este año, el IFT podrá licitar más frecuencias para telefonía móvil. Será en la banda AWS alrededor de 80 MHz. Lo más seguro es que en la licitación de espectro se mantenga el tope de 80 MHz para las compañías en la región, es decir, si ya llegaron a ese tope no podrían participar en la licitación. Se trata de fomentar más la competencia, y se debe buscar que sea la competencia, y no una sobrerregulación, la que pueda garantizar un mejor servicio al usuario final.

TELEFONíA FIJA, TAMPOCO SE SALVA

Las exigencias de calidad en telefonía móvil también serán para telefonía fija. Muchas veces en telefonía fija se promueven tantas llamadas o uso ilimitado, así como un internet de tantos megas y no se cumple. El IFT va a tomar medidas sobre cualquiera que sea la banda ancha utilizada para el internet fijo: red telefónica, cable coaxial o fibra óptica. Todas deberán pasar las medidas de calidad exigidas.

CFE ENTRA A GASODUCTOS

La Comisión Federal de Electricidad junto con la Secretaría de Energía lanzan el “Cuarto Anuncio de Licitaciones de Infraestructura de Energía Eléctrica y Gasoductos de la CFE para infraestructura energética”.

Es fuerte: se trata de proyectos que alcanzarán los diez mil millones de dólares, es decir un símil a todo el nuevo aeropuerto de la capital.

La CFE, dirigida por Enrique Ochoa, entra a los gasoductos, que antes sólo era una potestad de Pemex, por una sencilla razón: para generar electricidad a través del gas y traer el combustible barato de Estados Unidos.

Tiene que ver cómo ser una empresa competitiva. El mercado eléctrico se va a abrir. Habrá privados que le compitan en generación y venta de electricidad. De ahí que la CFE empieza a pensar como empresa productiva.

De los 24 nuevos proyectos anunciados el más grandes es el gasoducto Sur de Texas-Tuxpan.

Dicho gasoducto llevará el combustible desde Texas hasta Veracruz aprovechando un ramal de Altamira, Tamaulipas. Van a ser 800 kilómetros y 42 pulgadas de diámetro. La inversión es cuantiosa: tres mil 100 millones de dólares.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 23 de Junio de 2015, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página

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