Cinque Terre

Rubén Cortés

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Periodista y escritor.

Retrato de familia

En el arranque, había numerosos ricos dentro de la autollamada “Cuarta Transformación”: los Bartlett, Jaime Bonilla, Alfonso Romo, Carlos Lomelí… Pero, ya entrada en el cuarto año de gestión, aparecen familias completas que controlan la lana del Presupuesto.

Manuel Bartlett declaró ante la Secretaría de la Función Pública una fortuna de 51 millones de pesos e ingresos anuales por 11 millones de pesos. Parecía muchísimo para un gobierno que preconizaba la Austeridad Republicana.

Sin embargo, tenía mucho más. Los periodistas Areli Quintero y Carlos Loret le descubrieron una fortuna es 16 veces más grande, solo en propiedades: 23 casas y dos terrenos, con un valor aproximado de más de 800 millones de pesos.

El ex gobernador Bonilla, artífice del atentado al Federalismo en Baja California, tenía, mientras gobernaba, un canal de TV abierta en California, 9 cableras y 4 radioemisoras, derechos de transmisión de los Padres de San Diego, inmobiliarias, comercios, industrias…

Romo, ya ex Jefe de la oficina de la Presidencia, venía de estar en la lista de la revista Forbes entre los más ricos del mundo. Y se metió en el gobierno para buscar entrar de nuevo a la lista, según dijo Carlos Urzúa en entrevista con la revista Proceso.

Y Lomelí tuvo que renunciar como superdelegado de Morena en Jalisco, por estar en el centro de una red farmacéutica, que vendió más de 164 millones de pesos en contratos del gobierno. El gobernador de Veracruz le asignó 36 millones de pesos.

Sin embargo, ahora aparecen padres (y no los de San Diego), hijos, hermanos, sobrinos, tíos… que conforman clanes familiares, que controlan puestos clave de la burocracia del país y sacan 100 millones de pesos en sueldos y salarios.

El diario 24 Horas publicó que el clan de Octavio Romero ubicó 11 parientes como funcionarios de Pemex, que cobran 11.3 millones de pesos anuales, aunque tiene familiares también en Salud y en el DIF nacional.

También está el clan Alcalde Luján, cuya jefa es Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo: tiene a nueve familiares en cargos públicos, con 8.1 millones de pesos de costo anual al erario por sueldos y salarios.

Otra cabeza de clan es la senadora Olga Sánchez Cordero, ex titular de Gobernación, quien tiene a nueve familiares mamando baro de nuestros impuestos. La mayor parte de esos están conectados en el Poder Judicial y cuestan 10.1 millones de pesos al año.

El reportaje de 24 horas incluye además a la parentela de Alejandro Esquer, secretario del presidente. La esposa cobra en Pemex, y la hija en una sucursal de la paraestatal con sede en Houston.

Aparecen más: los Hernández-Escandón, Gómez-Concheiro,

Mier-Bañuelos…

Todos, conforman un gran retrato de familia de la 4T.

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