Cinque Terre

Rubén Cortés

[email protected]

Periodista y escritor.

Rechaza México a quien no hable español

Es una decisión de Estado a tener en cuenta: el gobierno mexicano rechazó recibir personas de raza negra, en su acuerdo con Estados Unidos para reactivar el programa Quédate en México, que obliga a los solicitantes de asilo allá a permanecer aquí.

Una condición que aceptó la Casa Blanca en el acuerdo es que México sólo recibirá devoluciones de migrantes de habla hispana, lo cual coincide con que las que no recibe México son básicamente personas afrodescendientes: haitianos, brasileños y africanos.

A lo largo de los años, muchos de quienes cruzaron México y no pudieron entrar jamás a Estados Unidos se establecieron en los estados fronterizos. Pero, hasta la llegada del gobierno de Trump, los quedados allí eran mexicanos del sur y centroamericanos.

Con el cierre fronterizo de Trump y Biden, quienes han tenido que permanecer son también haitianos, brasileños y africanos, que se casan con nacionales. Si esta situación persiste, crecerá la población mexicana de ascendencia negra. Al parecer ya no se quiere eso.

Es una determinación de Estado, pues la inmensa mayoría de quienes vendrán ahora se quedarán el tiempo suficiente para resignarse a cruzar, y tener que formar familia con mexicanos y mexicanas. Pero, piense lo que se piense, es una decisión racista.

Porque, quitando el color de la piel, México especifica claramente que no quiere a personas que no hablen español. Además, no hay blancos entre los migrantes brasileños que buscan cruzar por la frontera a Estados Unidos. Y casi no hay indios ni árabes.

Tanto así, que el gobierno mexicano suspendió desde el sábado pasado el acuerdo con Brasil que eliminaba el requisito mutuo de visa. “Vienen a quedarse para migrar luego hacia Estados Unidos”, consideró la cancillería.

Así que este cambio de política migratoria del gobierno mexicano se puede considerar racista, selectivo y de alejamiento. Sin embargo, va de la mano con el pensamiento de un alto numero de mexicanos en el tema migratorio.

Una encuesta en The Washington Post y Reforma sobre migración en México indica que:

—51 por ciento aprueba que el Ejército combata a los migrantes.

—55 por ciento quiere que los deporten.

—64 por ciento dice que son una carga.

Una postura más radical que la de los estadounidenses, aunque 20 millones de connacionales en Estados Unidos mantienen a flote a la actual economía mexicana con sus remesas diarias.

Una encuesta de Gallup en Estados Unidos indica que:

—41 por ciento aprueba que se usen más patrullas de guardias para combatir migrantes.

—41 por ciento quiere que los deporten.

—37 por ciento desea tener un muro fronterizo con México.

Lo que no se sabía era que el gobierno mexicano rechaza a los “afrodescendientes”.

Ya no quiere más, pues.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password