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Gerardo Flores Ramírez

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El autor es economista y fiel seguidor de Pumas. Ex senador de la República

Las preocupaciones del Tesoro de EU y las mentirillas de Hacienda

Aunque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) nos quiera convencer de lo contrario con un comunicado mal estructurado y con un mensaje confuso, como el que difundió el viernes 16 por la tarde, es evidente que en Estados Unidos (EU) ya empezaron a ver con preocupación las políticas económicas caprichosas y setenteras que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ha puesto en marcha en nuestro país. No porque les preocupe el efecto sobre el bienestar de los mexicanos, pero sí porque les preocupa que esos caprichos incidan sobre el intercambio comercial. Así que bien valdría la pena que en el gobierno mexicano vayan tomando más en serio las primeras advertencias.

Me refiero desde luego al comunicado que dio a conocer SHCP para referirse al hecho de que México fue incluido por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Yanet Yellen, en su “Reporte semestral al Congreso sobre políticas macroeconómicas y de tipo de cambio de los socios comerciales más importantes de EU”. Desde la muy particular óptica de Hacienda, esta cuestión raya en lo irrelevante, sobre todo porque, según esta dependencia, “la inclusión de México en la lista de países a monitorear se debe a un efecto metodológico derivado del nivel alcanzado en el intercambio comercial con EU en 2020”.

Para la SHCP, que México haya aparecido en la lista de países a los que el Departamento del Tesoro dará seguimiento es un mero accidente metodológico que no implica riesgo alguno. Digamos que hay algo de verdad, pero también hay imprecisiones graves en lo que declara la autoridad mexicana, además de lo que omite reconocer, que es, desde mi punto de vista, la implicación más seria que se desprende del anuncio hecho en EU.

Lo primero que hay que señalar es que es falso que no hay riesgo de sanción para México. La SHCP pretende hacernos creer, como si no tuviéramos capacidad de investigar y leer, que sólo los países que aparecen en ese reporte y que expresamente son señalados de incurrir en prácticas de manipulación de tipo de cambio de su moneda frente al dólar son los que están en riesgo de algún tipo de medida de sanción por parte del gobierno de EU. Según la SHCP, como México no aparece en esa categoría no enfrenta ningún riesgo.

No: la legislación estadounidense que sirve de fundamento a ese reporte establece con claridad que una vez que el Departamento del Tesoro incluyó a un país en ese reporte, en virtud de que en su caso se actualicen dos de los tres supuestos que prevé el marco legal de nuestro vecino del norte, esa autoridad iniciará un proceso de cuatro acciones para que el país señalado, en este caso México, corrija la subvaluación de su moneda (es cierto que no es el caso de nuestro país) o, bien, para que instrumente políticas económicas con el propósito de hacer frente al superávit comercial significativo con EU. Esta última es justo la razón por la que México está incluido en este reporte bimestral.

El marco legal de EU prevé cuatro distintos tipos de acciones remediales, medidas equivalentes a una sanción para ambos tipos de casos, los que corresponden a países que manipulan su tipo de cambio (para distorsionar los flujos de comercio bilateral con EU) y los que, debido a diversas políticas macroeconómicas, generan como resultado que su intercambio comercial tenga un desbalance importante en contra de EU, que es lo que el Departamento del Tesoro alega sobre México.

Aquí está el aspecto que hay que destacar de manera central: si uno revisa los reportes de otros años, encontraremos que, por lo menos entre 2000 y 2015, México apareció en ellos de manera sistemática, en una sección donde expresamente se abordaban aspectos sobre la economía mexicana. En todos esos reportes, en algunos años se destacaron, por ejemplo, depreciaciones del peso, como es el caso de los reportes de 2008, 2009 o 2015, y también el importante desbalance en el flujo de comercio de bienes entre México y EU, favorable al primero. En todos los casos, se hizo de manera descriptiva, sin puntualizar los efectos negativos o distorsionadores de alguna medida o política instrumentada por nuestro país.

Así que se puede afirmar que en los reportes que van de 2000 a 2020, en ningún caso el Departamento del Tesoro hizo valoraciones sobre las políticas económicas de México, como sí lo hizo en el reporte que dio a conocer la semana pasada. Por ejemplo, en los dos últimos párrafos de la sección dedicada a México se destaca que “la austeridad fiscal en vigor y un clima de inversión deteriorado también tendrán probablemente un efecto sobre la demanda doméstica y limitarán el rebalanceo en el sector externo”.

Se destaca que la ausencia de políticas contracíclicas sólidas para hacer frente a la pandemia contribuyó a elevar la pobreza (se agregaron entre 9 y 10 millones de personas en esta situación), lo que estiman se reflejará en un decrecimiento en el consumo que puede ser duradero; que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que PIB per cápita se ubicará en niveles por debajo de los observados antes de la pandemia, hasta la segunda mitad de la presente década.

Enseguida, viene la parte que más hizo ruido en México y que SHCP pretende minimizar. El reporte afirma que la subinversión por parte del sector privado amenaza frenar la recuperación y reducir el potencial de crecimiento de largo plazo; que el costoso apoyo para incrementar el dominio de mercado de empresas propiedad del Estado generadoras de pérdidas drena recursos públicos para gasto esencial y marginaliza (reduce al mínimo) la inversión en energía renovable que reduciría los costos de los usuarios y que liberaría espacio fiscal para inversión más productiva y programas de protección social.

Además, el reporte del Departamento del Tesoro remata al señalar que se prevé que dado que las exportaciones netas de energía de EU a México pudieran disminuir como resultado del objetivo de política de México de una mayor independencia en combustibles fósiles, el superávit comercial de México con EU podría incrementarse.

Así que, lejos de lo que afirma la SHCP en el sentido de que el desbalance favorable a México empiece a reducirse conforme la economía mexicana comience una recuperación más firme, el Departamento del Tesoro estima que podría empeorar.

De esta forma, si bien es poco probable que EU pretenda imponer alguna medida “remedial” para que se reduzca el desbalance comercial que hoy beneficia a México, lo que debe destacarse es que, por primera vez en por lo menos 20 años, el gobierno de EU está haciendo señalamientos sobre las políticas económicas que está instrumentando México y acerca de los efectos negativos —desde la óptica de EU— sobre el resultado del intercambio comercial entre ambos países. Eso es lo relevante; es lo que SHCP convenientemente omite reconocer: que las menciones dejaron de ser descriptivas para incluir ahora valoraciones sobre las políticas.


El autor es economista. Twitter: @GerardoFloresR

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