Manuel Cifuentes Vargas

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Doctorante en Derecho por la UNAM.

Partidos políticos despreciados por el voto ciudadano

Como en todo proceso electoral, este que acabamos de pasar dejó varias notas distintivas que tienen sus propias lecturas, entre otras es que si bien los ciudadanos responsables salieron con gusto y entusiasmo a emitir su sufragio, algunos partidos políticos fueron maltratados por los ciudadanos. Los partidos políticos menospreciados fueron básicamente los nuevos y, en menor medida, los que ahora conforman la chiquillada de la nueva familia de partidos políticos nacionales.

  1. Partidos políticos en desuso.

Este proceso electoral dejó la enseñanza que no siempre el reciclado es bueno y duradero, porque dos de los tres partidos nuevos a los que el INE recientemente les entregó el registro, tienen su antecedente inmediato anterior en el proceso electoral del 2018, año en que perdieron el registro al no alcanzar el porcentaje de votación mínima del 3% que exige la ley para conservar este registro oficial. Estos son: el Partido Encuentro Solidario con el 2.85% de la votación (antes Partido Encuentro Social) y Redes Sociales Progresistas con el 1.83% (antes Partido Nueva Alianza). El otro partido es Fuerza por México con el 2.56% de la votación; este sí totalmente nuevo. Pasaron “sin pena ni gloria” en la competencia partidista electoral, pues el suyo fue un feliz debut y amarga despedida, como rezan las expresiones populares. Estos fueron los partidos políticos castigados por los ciudadanos.

También cabe decir, que fueron los partidos políticos que postularon más candidatos extraídos del sector del espectáculo, seguramente con la ilusión y esperanza que les trajeran un buen número de votos y les aportaran espacios de gobiernos en los círculos federal y locales, así como para conservar el registro que les permitiera continuar con vida político-electoral. Esto demuestra que las personas del espectáculo no son una garantía para penetrar como partidos políticos entre la sociedad, y mucho menos en tan corto tiempo que duran las precampañas y campañas electorales, como tampoco para obtener votos.

En este proceso electivo, la sociedad votante les volvió a decir “no” a los dos primeros partidos políticos apuntados, con lo cual queda demostrado que realmente no tienen presencia y menos arraigo entre la gente, y que no tiene caso seguir insistiendo cada tres años solicitando el registro, aunque cumplan con los requisitos que mandata la ley para obtenerlo, para volverse a presentar ante la sociedad como partidos políticos reciclados. Considero que quizá lo mejor sería que buscaran adherirse a alguno de los partidos existentes con el que mejor se acomoden y encuentren cierta afinidad, con el propósito de que se fortalezcan mutuamente.

Creo que aquí habría una veta de oportunidad de cambio a la ley para poner algunos frenos a este reciclaje de partidos,  con cambio únicamente en el nombre para lograr el registro, pero que en esencia siguen siendo lo mismo; esto es, partidos políticos gatopardos, con lo cual también habría una reducción en el financiamiento, ya  sin la presencia de partidos que realmente no tienen futuro político electoral, y que a veces solo sirven de “damas de compañía” del partido gobernante, en su carácter de partidos miniatura para, como dice la voz popular, “engordarle el caldo” al partido en el poder en los procesos electivos y en el ejercicio del poder. La percepción que tienen los ciudadanos, es que así fue como surgieron estos partidos políticos satélites al servicio del poder.

Quizá, además, fueron estos partidos políticos maltratados, despreciados y castigados, porque desde que obtuvieron el registro, siempre quedó la sensación que fue por la gracia del poder; etiqueta que nunca pudieron borrar ni quitar  de la percepción ciudadana. Por eso, como atinadamente dice la gente, “en el pecado llevaron la penitencia” y “los mandaron a freír espárragos”.

  1. La nueva configuración de fuerzas en el sistema de partidos.

Al perder el registro los tres nuevos partidos de los diez que componían el sistema de partidos políticos actual, regresamos al esquema partidista anterior; es decir, al al compuesto por  siete partidos políticos, lo cual también trajo consigo el reacomodo de las fuerzas políticas en el propio sistema de partidos de acuerdo a su peso electoral federal, pues los partidos más grandes y mayoritarios y, por ende lo serán en la Cámara de Diputados, lo conservan Morena ( con el 35.33% de la votación), el PAN (con el 18.90%) y el PRI (con el 18.37%); mientras que con el ascenso de Movimiento Ciudadano (con el 7.27%) y del Partido Verde Ecologista de México (con el 5.63%) que en esta elección crecieron, se colocaron como los partidos medianos del tablero, y el otrora poderoso partido de la Izquierda mexicana, el PRD (con el 3.77%), se fue hasta el penúltimo lugar para acompañar al colero Partido del Trabajo (con el 3.36%), que ya desde antes estaba catalogado como partido chico y en peligro de extinción, para convertirse en los partidos políticos miniatura. Para decirlo de otra manera, apenas lograron pasar de panzazo a la siguiente ronda o ciclo electoral.

III. Partidos políticos abatibles.

Habrá dos partidos bisagra en el pragmatismo partidista, que son los medianos y que podrán vender caro su amor al mejor postor para unirse como partidos asociados en torno a un proyecto determinado, aunque a primera vista,  se les podrá ver más coqueteando con el poder, como lo han hecho algunos por costumbre y otros por cierta afinidad político ideológica, pero siempre por poder y prebendas.

Por eso, aunque la máxima aspiración de todo partido político es colocarse como partido en el pode, a algunos no les disgusta estar ubicados en el centro amplio del mosaico partidista, por la flexibilidad de movimiento que este espacio representa  en una suerte de oportunidades, al saber que difícilmente tendrán más posibilidades de crecimiento en la sociedad nacional.

Aunque hay para quienes el panorama no es muy halagüeño por algunas experiencias, vamos a ver de que están hechos estos partidos políticos y que nos dicen ya sentados en la nueva Legislatura de la Cámara de Diputados, que tiene la oportunidad de constituirse en un parteaguas en el contorno nacional. Porque así lo ordenó la ciudadanía, esperamos que guarden compostura,  entereza, compromiso y responsabilidad, pensando en el país.

  1. Entre abstencionistas y nulificadores del voto.

Ya decíamos en otra oportunidad, que el fantasma de la abstención no deja de aparecerse, pues de nueva cuenta se hizo patente, y que a semejanza del juego de nuestra niñez de jalar la cuerda para medir la fuerza de uno y otro grupo conformado; en el de este proceso electoral el jaloneo entre los comprometidos votantes contra los sombríos abstencionistas, estuvo muy parejo y prácticamente terminaron empatados, lo cual en nada beneficia a la democracia, sino por lo contrario, la perjudica.

Retomemos algunos de los datos definitivos que arrojó el proceso electoral, para enmarcar este punto. Las cifras finales del INE nos dicen que están registrados en la lista nominal; esto es,  que estuvieron en condiciones de votar, 93´328,777 personas. De este número solo ejercieron su derecho al voto y cumplieron con su obligación de sufragar 49´151,320 personas, lo cual representa el 52.66% del padrón electoral. Luego entonces, el resto no cumplió con su derecho al sufragio, pero a la vez tampoco con su obligación de votar, pues recordemos que este ejercicio ciudadano democrático es un derecho pero también una obligación constitucional y legal, por lo que estos ciudadanos están en falta con la democracia y con el país.

Estos números nos dicen que para muchos, como lo son los abstencionistas y los nulificadores del voto, que bien podríamos decir que para esta mitad de la población en condiciones de votar, el país no es primero ni le importa, pero en cambio se beneficia de él. Lamentamos decirlo, pero qué pena de personas. Nos duele como sociedad y nos afecta en el cumplimiento de nuestro deber y compromiso cívico ciudadano, como integrantes que son de la sociedad entera, en el terreno de la democracia, pues son necesarios para decidir mejor sobre los gobiernos que debemos tener y, por lo mismo, para que procuremos los mejores destinos del país.

Ahora bien, al terminar de contabilizar las 163,666 actas a nivel nacional de este proceso electoral federal, el segmento de los votos que se declararon nulos fue de 1´662,323. Este puro renglón, representa  el 3.4% de la votación total; y si a estos le agregamos los 41,597 que votaron por candidatos no registrados, casi llegaríamos al 3.5% de la votación. Esto es, un poco más del porcentaje requerido para la existencia de un partido político. Es una cifra significativa, ya sea por ignorancia sobre la forma de votar o hecho a propósito, o ambas cosas a la vez, pero no deja de ser un número elevado, pues con ese porcentaje los nulificadores del voto podrían tener un partido político.

Pensemos también en la siguiente hipótesis, de lo que pudieron representar estos votos, si no se hubieran nulificado. Es un poquito más del mínimo del porcentaje que pide la ley a un partido político para conservar el registro, por lo que si se hubiera votado bien y en el supuesto que  el voto se hubiera dirigido  a uno, a dos o a los tres partidos pequeños que perdieron el registro, les hubieran salvado la vida no solo a uno o a dos,  sino incluso a los tres partidos políticos.

Ahora bien, si los autores de esos votos nulos los hubieran entregado a los hoy micro partidos políticos, no los hubieran hecho sufrir y “sudar la gota gorda” para apenitas  haber logrado mantener el registro y los hubieran elevado a la categoría de partidos políticos medianos. Esto solo a manera de ejemplo, entre tantos escenarios que se podrían construir  con este segmento de votos. Esto es, solo lo que puede significar la acción de nulificar votos. Por lo tanto, consideramos que este es un campo que también el INE y los partidos políticos sobrevivientes podrían explorarlo y trabajarlo para disminuirlo, para bien de la democracia y en favor del fortalecimiento de los partidos políticos.

18 – junio – 2021

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