Cinque Terre

Ernesto Piedras

Experto en telecomunicaciones. Director general de la consultoría The Competitive Intelligence Unit.

OCDE: avances en acceso a banda ancha en México

La semana pasada fue dada a conocer por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la actualización a su base estadística sobre acceso, disponibilidad y uso de la banda ancha entre los países miembros.

Banda ancha móvil (BAM). Con datos al cierre de junio del 2019, destaca que México completa los primeros diez lugares en términos de la penetración de la BAM, al registrar un avance de 7 puntos porcentuales (pp) en el último año, esto es, entre junio del 2018 y el mismo mes del 2019, para llegar un nivel de 74.1 conexiones por cada 100 habitantes.

Este resulta de expresar un total de 92.3 millones de accesos como proporción de la totalidad de la población (124.6 millones). Lo que nos lleva a ocupar el tercer lugar (de un total de 37) por el número de conexiones entre los países de la OCDE, tan sólo detrás de Estados Unidos (490 millones) y Japón (223.3 millones).

Esta dinámica de acceso a la BAM es producto de los esfuerzos de los competidores por hacer disponible en mejores condiciones de cobertura, calidad y asequibilidad este servicio a la población. A partir del ejercicio de recursos de inversión para el desarrollo y actualización de sus redes y oferta de planes de navegación móvil ilimitada por Internet a un bajo costo diario.

Banda ancha fija (BAF). En lo que toca a este tipo de conectividad disponible para los hogares y unidades económicas, la evolución en su adopción no es tan marcada como en el caso anterior, tan sólo se registra un crecimiento de 0.7 puntos porcentuales, al llegar a un nivel de 15.1 accesos por cada 100 habitantes al cierre de la primera mitad del 2019.

El número absoluto de conexiones asciende a 18.8 millones, cifra que posiciona a nuestro país en el lugar 7 entre los países de la OCDE.

Al respecto, amerita destacar que la estrategia de creciente inversión en infraestructura de fibra óptica implementada por parte de los operadores competidores ha resultado en que la proporción de conexiones provistas vía esta tecnología llegue a 21.9% del total. Ello se traduce en un avance de 13.6 pp respecto al coeficiente alcanzado tan sólo cuatro años atrás, en el segundo trimestre del 2015.

Acceso en la métrica de la OCDE. Estos avances demuestran los esfuerzos por la vía del mercado (próximamente también verificables en su colaboración con el Estado) para democratizar el acceso de la banda ancha entre los hogares, las empresas y consecuentemente, entre la población.

No obstante, aún se registra una brecha significativa en términos de acceso al interior del país y en su comparativa entre los países de la OCDE. Esto último al encontrarnos en el penúltimo y antepenúltimo lugar por el número de conexiones de BAF y BAM, respectivamente.

La reflexión a partir de estas métricas internacionales es no sólo reconocer los avances, sino también llevar a cabo las acciones necesarias para abandonar escenarios de rezago en torno al acceso a la conectividad.

Un asignatura pendiente, especialmente notorio en el acceso a BAM, es la falta de competencia que amenaza su avance futuro. Ello, a partir de que el operador principal/preponderante concentra siete de cada 10 conexiones en este segmento de mercado.

Aquí es necesaria una intervención gubernamental para que asegurar una plena conectividad entre toda la población, al detonar los incentivos al despliegue y desarrollo de la infraestructura que llegue hasta el último mexicano desconectado.


Este artículo fue publicado en El Economista el 12 de marzo de 2020, agradecemos a Ernesto Piedras su autorización para publicarlo en nuestra página.

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