Cinque Terre

Rubén Cortés

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Periodista y escritor.

Obama pone a su sabueso tras El Chapo

Barack Obama tuvo un gesto notable ayer al designar al mejor sabueso de la DEA, Jack Riley, como cazador de El Chapo por el lado estadounidense. “Estamos hombro a hombro con nuestras contrapartes mexicanas”, dijo enseguida Riley.

Pero fue una declaración para el graderío: el tema El Chapo es el que más desconfianza genera a Estados Unidos en las relaciones bilaterales que, por demás, no parecen ser excelentes hoy. Por ejemplo, el puesto de embajador en Washington está vacío desde marzo.

La fuga del sábado provocó que un funcionario estadounidense de seguridad comentara a NYT: “Los mexicanos piensan que somos dominantes e imperialistas, y nosotros pensamos que ellos son corruptos”.

Es una desconfianza con data. Cuando la reaprehensión de El Chapo (22 de febrero de 2014) Washington filtró la foto de la captura a NYT mucho antes de que México lo anunciara. Aparecía el narcotraficante con el torso descubierto, mientras una mano lo obligaba a levantar el rostro magullado.

Y deslizó la nota a la agencia AP, que informó que el líder del Cártel de Sinaloa fue aprehendido por autoridades de ambos países en un departamento de Mazatlán, pero que “elementos de la Armada de México fueron los autores de la captura”.

La intención de las filtraciones, horas antes de que México lo hiciera público, se debió a la creencia de las agencias de seguridad y antidrogas estadounidenses de que aquí el capo podía ser liberado por mandos corruptos.

De hecho, en diciembre pasado agentes de la DEA en Houston reportaron que “un general mexicano” les dijo que “había un acuerdo para liberar a Guzmán Loera y al líder de Los Zetas, Miguel Ángel Z-40 Treviño Morales”.

El recelo afloró tras la fuga del sábado: AP divulgó que las autoridades antinarcóticos de Estados Unidos tienen documentos que prueban que El Chapo había desarrollado varios planes de escape inmediatamente después de su arresto.

Según los documentos, agentes de la DEA supieron de los planes de fuga por primera vez en marzo de 2014, casi un mes después de la recaptura de El Chapo y que lo informó a México. Sin embargo el titular de Segob, Miguel Osorio, negó el lunes que el gobierno hubiese sido notificado.

Como sea, el tira-tira por El Chapo hace recordar que el gran pendiente de la actual administración en política exterior es la ausencia de embajador en Estados Unidos desde hace cuatro meses: mucho tiempo para nuestra relación bilateral más importante.

Además, Washington ha entregado 1.2 mil millones de dólares en equipo y entrenamiento dentro de las responsabilidades conjuntas para combatir al crimen organizado.

Y sí, es cierto que son dominantes.

Pero también que El Chapo escapó porque aquí hay algunas autoridades corruptas.


Este artículo fue publicado en La Razón el 17 de Julio de 2015, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página

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