Cinque Terre

José Yuste

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Analista financiero.

No gustó el monopolio de PISA

Pisa es un laboratorio mexicano exitoso. Sin duda. Electrolit es uno de sus productos más vendidos. Pero es fuerte en muchos otros campos, entre ellos oncológicos o tratamiento de diálisis. Sin embargo, el gobierno mexicano empezó a ver algo que no le gustaba: Pisa era el único vendedor del metotrexato, uno de los medicamentos más utilizados para el tratamiento del cáncer infantil.

METOTREXATO, LA IMPOSICIÓN DE CONDICIONES

Sonaba extraño que un único laboratorio fuera el productor de un genérico. ¿Por qué Pisa llegó a ser monopolio de metotrexato? Una posible explicación fue que vendió a precios tan baratos, depredatorios de la competencia, que sacó a los demás laboratorios. Lo cierto: Pisa sí es el único productor y el único que le vendía al gobierno, obviamente, al precio que impusiera.

Tanto la Oficial Mayor de Hacienda, Raquel Buenrostro, como el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, vieron un problema de desabasto del medicamento.

PISA: LA COFEPRIS FRENÓ LA PRODUCCIÓN

Pisa se defiende argumentando que fue la Cofepris la que le frenó la línea de producción. La Cofepris frenó siete líneas de producción oncológica de Pisa.

El problema fue mayor porque a la falta de producción, se le sumó que no había inventarios. Los laboratorios suelen tener inventarios. La historia la conocemos: salieron algunos institutos a decir que no había abasto. Frente a la urgencia, la Oficial Mayor, Buenrostro, y el subsecretario de Salud, López-Gatell, apoyados en la Marina, importaron el medicamento. Lo importaron de Mylan, una de las tres más grandes compañías mundiales de genéricos, y desde luego que tuvieron que ver que el lote pasara las especificaciones de calidad de la Autoridad Sanitaria Europea, reconocida por la OMS por su rigor en la verificación de calidad de medicamentos.

IMPORTACIÓN PARA ABASTO, NO PARA BAJAR PRECIOS

El medicamento llegó al aeropuerto capitalino el sábado en la madrugada. No fue una importación para ahorrar costos, sino para dejar de depender de lo que en el gobierno considera se ha vuelto un monopolio. De hecho, el ahorro fue ínfimo.

La Oficialía Mayor ha encontrado resistencias en abrir el mercado, no sólo por el lado de los propios productores (donde se ha topado con monopolios), sino de los funcionarios del gobierno. Hay tortuguismo en áreas administrativas para evitar dar los datos, y así… seguir comprando a los mismos. El gobierno envió una señal clara de que no aceptará monopolios en medicamentos. En este caso, le tocó a Pisa, que insistimos, es un laboratorio competitivo en muchas áreas, pero en el metotrexato, es el único productor, lo cual lleva a muchas suspicacias.

Y si bien es cierto que la Cofepris le frenó siete líneas de producción por temas de calidad, también es cierto que, curiosamente, Pisa no tenía ningún inventario.

En el gobierno todo el momento sintieron que se enfrentaban a un monopolio. Frente a la urgencia de abasto había de dos sopas: O aceptaban las condiciones del monopolio o… importaban. El reto, ahora, es que otros produzcan los mismos medicamentos.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 23 de septiembre de 2019, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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