Cinque Terre

Luis de la Barreda Solórzano

¿No es eso compatibilidad criminal?

Me he preguntado si no habrán sentido repugnancia de sí mismos esos diputados de Morena y del PT, más el antediluviano del PRI, que tras la invasión de Rusia a Ucrania instalaron un comité de amistad con el gobierno de Putin.

  • La alevosa e injustificable invasión es una brutal agresión de una potencia militar contra un país pequeño, cuyo armamento es infinitamente inferior al del agresor, una violación a la Carta de las Naciones Unidas, un desafío a las naciones democráticas, una demencial y gravísima puesta en peligro de la paz mundial.

Sí, la invasión es una acción criminal inexcusable, pero hay crímenes peores aun que la invasión misma. Ante la heroica resistencia del país invadido, el brutal ensañamiento contra la población civil: bombardeos a una maternidad —a mujeres que estaban a punto o acababan de parir y a bebés—, a inmuebles utilizados como refugios, a escuelas y viviendas; la ejecución de cientos de civiles, muchos atados de manos y/o torturados, sólo por ser ucranianos, a quienes los soldados de Putin encontraron a su paso mientras ocupaban una ciudad o se retiraban de ella; la violación de mujeres, incluso de niñas —no es imaginable mayor infamia—, respecto de las cuales se pregunta Cecilia Soto: “¿Podrán olvidar? ¿Podrán jugar de nuevo a las muñecas? ¿Podrán amar sin que el terrible recuerdo les niegue el gozo?” (Excélsior, 4 de julio).

Ante tales monstruosidades, los diputados idólatras de Putin no sólo han callado, sino que se negaron a guardar un minuto de silencio por las víctimas. Es inocultable la dimensión moral de ese proceder. La más elemental decencia los hubiera obligado a condenar esos actos infrahumanos, a deslindarse categóricamente de ese comité de amistad con el criminal de guerra. Quien cruza cierta línea, detrás de la cual lo que hay es sólo miseria ética extrema, pierde el elemento más valioso de su humanidad.

Los rusos más sensibles, conscientes, valientes y solidarios —no con el tirano que los gobierna, sino con seres humanos que, más allá de su nacionalidad, reconocen como sus semejantes— protestan contra esta guerra a la que llamar guerra está prohibido en Rusia. ¿No les dice nada a los diputados afines a Putin la actitud de esos rusos, su valentía, su decencia, su indignación por las atrocidades monstruosas de sus soldados y, también, por la mutilación o la muerte de miles de éstos? ¿No les sacude la conciencia? ¿No es eso compatibilidad criminal?

A diferencia de lo que sucedió con la II República Española, a la que se dejó sola ante la insurrección de Franco apoyada por Hitler y Mussolini, el mundo democrático está apoyando al país agredido. Y Ucrania no se rinde. “Porque este pueblo luminoso y ardiente lo es, a cabalidad, desde hace más de mil años: con su idioma, su cultura y sus tradiciones, a pesar de cuanto han tenido que resistir la apropiación de su territorio por varios imperios a lo largo de su tiempo. Quienes ahora lo habitan y defienden se saben parte de una nación extraordinaria cuya historia les pertenece y quieren custodiar” (Ángeles Mastretta, Nexos, abril).

No puede pasarse por alto que, a pesar de que la mayoría de los diputados putinescos milita en el partido del Presidente de la República, éste no ha pronunciado una sola palabra de condena o, al menos, de desaprobación a la instalación del comité de amistad con Putin. Ese silencio también tiene un mal olor. Hay ciertas ocasiones, como ésta, en que callar es ominoso.

  • En una muestra de dignidad y compromiso con los principios del derecho internacional humanitario, todo gobierno y todo parlamento verdaderamente democráticos apoyan la defensa de Ucrania y condenan vehemente e inequívocamente los crímenes del ejército ruso. Pero, asimismo, tendrían que exigir la intervención de la Corte Penal Internacional, competente para conocer de los crímenes de guerra y enjuiciar a los autores de tales crímenes.

Este artículo fue publicado en Excélsior el 07 de abril de 2022. Agradecemos a Luis de la Barreda Solórzano su autorización para publicarlo en nuestra página.

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