Cinque Terre

José Yuste

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Analista financiero.

Mínimo: bien, subir piso; mal, proponer bajar techo

El primer año de López Obrador se habrá logrado un salario mínimo personal, que, por fin, alcanza la línea de bienestar planteada por el Coneval. Es un avance interesante en política laboral.

Con la nueva percepción de 102.68 pesos diarios, a partir del 1 de enero de 2019, el salario mínimo por fin alcanzará para comprar los bienes y servicios básicos del trabajador, según lo establece, reitero, el Coneval en su línea de bienestar.

Ya se habían comenzado a realizar aumentos interesantes en 2016 y 2017 con Peña Nieto, y en particular en el gobierno de Mancera en la Ciudad de México. Los aumentos al salario mínimo deben ser en pesos para evitar los porcentajes y que los sindicatos no los fueran a tomar de pretexto para elevar a ese nivel sus remuneraciones contractuales.

Este incremento en los salarios mínimos, buscando un piso en la línea de bienestar, no es inflacionario. Se comprobó el año pasado, cuando más inflacionario fue el tipo de cambio, el gasolinazo y los precios agropecuarios. No el salario mínimo.

COPARMEX, MÁS ADELANTE EL SALARIO FAMILIAR

El gobierno de López Obrador, junto con su secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, traen clara la película de estas percepciones mínimas. Pero también lo tiene claro la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), que desde el principio de esta discusión se sumó a la desindexación del salario mínimo de multas y otras percepciones. Y planteó llegar a la línea de bienestar personal y… familiar.

La Coparmex pide avanzar en un salario mínimo familiar, que podría llegar a 210.09 pesos diarios, con base en un alza a través de lo que llaman Monto Histórico de Recuperación. Ello se podría hacer en dos partes. La primera, el 1 de mayo de 2019. La segunda, el 1 de mayo de 2020, y así sacas a esos salarios de la lógica de revisión contractual por elevarlos con otra calendarización. ¿Cuál es el problema? Que los mínimos en México tienen un nivel tan raquítico, que sólo superan al de Venezuela y Cuba.

IMPOSIBLE BAJAR EL TECHO DE SALARIOS EN IP

Sí se puede ver como un logro que el salario mínimo llegue a la línea de bienestar. Esto es, elevar el piso del mínimo, en términos del mínimo de justicia social.

El problema lo vemos cuando se quiere fijar “un techo”. Según la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, las empresas privadas deberían ser solidarias y ajustar sus salarios con base en lo que se gane en el gobierno para no competir. Sinceramente, es imposible. Una cuestión es tener un piso de percepción, por ley y para que se tenga por lo menos una línea de bienestar, pero otra muy distinta es fijar un techo, y menos a los salarios privados.

Se trata de que todos vivamos mejor, no de que todos vivamos peor con un empobrecimiento. Además, el sector privado se rige bajo criterios de mercado: si usted estudió y tiene experiencia laboral en un área demandada por las empresas, entonces le pagarán mejor Si usted quiere ir al sector público para ganar menos que el Presidente, será su decisión.

Pero en el sector privado los salarios se rigen bajo criterios de oferta y demanda: si su vocación es muy demandada, o si usted es muy bueno en su área laboral, el sector privado le pagará mejor. Sería absurdo buscar un techo solidario en el sector público. Si en el sector público no te pagan bien y careces de vocación de servidor público, el sector privado es la solución. Además, claro, el gobierno no les puede decir a los empresarios cuánto pagar por salarios.

IFT ALERTA, NO BAJEN MÁS PRESUPUESTO

Los órganos autónomos, por motu proprio, apoyan la austeridad del gobierno de López Obrador. Ellos propusieron su presupuesto. En el caso del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la tijera fue de jardinero: le recortaron el 14.2% del presupuesto. De ahí que el presidente del IFT, Gabriel Contreras, pida no recortar más, pues ese presupuesto es el mínimo indispensable para cumplir con las obligaciones. En el año por terminar, su presupuesto fue de dos mil 75 millones de pesos, ahora, para 2019, bajaría a mil 780 millones de pesos. Tuvieron que eliminar prestaciones de salud, como de gastos mayores y seguro de separación.

Sin embargo, sí logró que varios pudieran acogerse al artículo 123 constitucional, para mantener salarios más elevados por tener un trabajo técnico calificado. Y, así como el IFT, están la Cofece, las comisiones de energía, CRE y CNH, y seguramente los reguladores financieros: CNBV y CNSF.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 18 de diciembre de 2018, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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