Cinque Terre

Gerardo Flores Ramírez

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Senador de la República

México y la sacudida en los mercados

La semana pasada escribí en este espacio que, en el contexto del brote y expansión del coronavirus o Covid-19 en el mundo, era evidente que estábamos entrando a un terreno de mayor volatilidad en los mercados. Lo que pudimos constatar la jornada de ayer, cuando todas las bolsas de valores sufrieron estrepitosas caídas, incluida la de México, que en la semana previa también había padecido jornadas perdedoras. Para darnos una idea de lo volátil que se ha vuelto, por ejemplo, la bolsa de valores de Nueva York, de las 25 jornadas que se han registrado de febrero hasta ayer en 15 de ellas registró una caída respecto a su jornada previa, medido ello a través del comportamiento del índice Dow Jones. De hecho, un índice que cotiza en la bolsa de Chicago, construido de manera tal que sirve para estimar la volatilidad del índice Standard & Poor’s 500 en los siguientes 30 días, indicador líder que abarca a las 500 empresas más grandes que cotizan en los mercados de EU, llamado justamente Índice de Volatilidad, registró ayer su dato más elevado desde el 20 de enero del 2009, es decir, hace un poco más de 11 años. Es decir, se anticipa aún más volatilidad. Así que no nos sorprenda.

La frenética jornada de ayer fue motivada en gran parte por la estrepitosa caída en los precios del petróleo, tanto del crudo Brent, del mar del Norte o del West Texas Intermediate. Este último había sufrido una caída de 22% cuando apenas habían abierto los mercados de futuros el domingo por la tarde, como consecuencia de un fuerte desencuentro entre Arabia Saudita y Rusia, que no pudieron ponerse de acuerdo sobre recortes a la producción de petróleo en el seno de lo que ahora se conoce como OPEP+.

Todo indica que estamos frente a un juego de vencidas entre Arabia Saudita y Rusia, que ya anunció a través de su ministro de finanzas que tienen los activos financieros suficientes para resistir entre seis y 10 años a precios en un rango entre 25 y 30 dólares por barril. Es verdad que cuentan con un fondo con 150,000 millones de dólares, que representa 9.2% del Producto interno bruto de Rusia, pero habrá que ver si están dispuestos a que se les erosione de manera importante por no querer encontrar una solución cooperativa ante un escenario en el que es evidente que, al menos durante buena parte de lo que queda del 2020, la demanda estará deprimida, en buena medida por el frenón que el problema del Covid-19 está provocando en diversas economías, principalmente la china.

También dije la semana pasada, que de cara a esta prospectiva, preocupa que el fenómeno del contagio económico provocado por el Covid-19 sorprenda a México con las defensas bajas. Ayer por lo pronto, el tipo de cambio se vio presionado, cerrando a 21.11 pesos por dólar. Desafortunadamente, en este contexto, el gobierno del presidente López Obrador sigue mostrándose errático en definiciones como en el tema de la participación de la inversión privada en el sector energético, por ejemplo, y entre más tiempo se tarden en anunciar un plan, mayor es el riesgo de que no sea creíble, y con ello, generar mayor incertidumbre en momentos poco oportunos.


Este artículo fue publicado en El Economista el 10 de marzo de 2020, agradecemos a Gerardo Flores Ramírez su autorización para publicarlo en nuestra página.

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