Cinque Terre

Rubén Cortés

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Periodista y escritor.

Un mal timing para pelearse con la DEA

Tras dos años en el poder, al gobierno mexicano le dio un rapto patriotero para pelearse con la DEA, justo cuando la DEA considera a nueve cárteles de la droga mexicanos “la mayor amenaza” del narcotráfico para Estados Unidos.

“Las organizaciones criminales transnacionales mexicanas controlan el mercado de drogas de Estados Unidos, con rutas de transporte, comunicación avanzada y afiliaciones con grupos criminales y pandillas en los Estados Unidos”, dice la DEA.

A la par, el gobierno mexicano reformó al vapor la Ley de Seguridad Nacional con dedicatoria para la DEA en la que exige que, los espías que vienen, firmen un libro haciendo saber que son espías, y reseñen qué y a quiénes espían, y lo que encuentran.

Sin embargo, los nombres de los agentes no encubiertos de la DEA son conocidos por el Estado mexicano: “Se encuentran en una caja fuerte de Relaciones Exteriores desde 1992. Lo demás es ridículo”, ha revelado el excanciller Jorge Castañeda.

Quiere decir que se está preparando un explosivo cóctel que va a reventar.

De un lado:

–La DEA dice en su informe Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2020 que los cárteles de Sinaloa, CJNG, Beltrán Leyva, del Noreste y Los Zetas, Guerreros Unidos, El Golfo, Juárez, La Línea, Familia Michoacana y Los Rojos son “la mayor amenaza” del narcotráfico para Estados Unidos.

Del otro:

México acusó a la DEA y al Gran Jurado de Nueva York (que condenó al Chapo y procesa a García Luna) de inventar pruebas de narco contra el general Cienfuegos, y publicó el expediente estadounidense de éste con información clasificada y en violación del sigilo judicial.

Pero al final, todo esto no hace más que debilitar la lucha conjunta con Estados Unidos para combatir el crimen organizado, que provoca la muerte de un centenar de mexicanos por día; mientras en Estados Unidos mueren 40 mil al año sólo por tomar fentanilo.

Es el fentanilo lo que mas preocupa en estos momentos al gobierno de Estados Unidos en relación con el trafico de drogas desde México, y el fentanilo es manejado en especial por los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.

Sobre el cártel de Sinaloa, el presidente mexicano admitió que él ordenó la liberación del jefe de esa organización, Ovidio Guzmán (hijo de El Chapo), cuando fue detenido en octubre de 2019 en Culiacán, para evitar represalias del cártel.

La captura se había producido para cumplir una orden de aprehensión con fines de extradición a Estados Unidos, tramitada por la DEA, la cual mostró entonces su decepción con el gobierno mexicano.

Y, ahora, el gobierno mexicano reforma su Ley de Seguridad Nacional para frenar a la DEA.

Una bomba de tiempo, pues.

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