Cinque Terre

Ernesto Piedras

Experto en telecomunicaciones. Director general de la consultoría The Competitive Intelligence Unit.

Las redes fijas en la emergencia nacional

Las redes de telecomunicaciones fijas nos han probado en estos días su importancia como soporte de transmisión de vastos volúmenes de tráfico de voz, datos y video de un cúmulo de aplicaciones de comunicación a distancia, entretenimiento, productividad y plataformas de contenidos.

Sin estas redes sería imposible trabajar en nuestras casas en esta fase de aislamiento preventivo para frenar la propagación del coronavirus. Individuos, hogares, empresas y gobierno dependen crecientemente de la conectividad fija para realizar sus actividades cotidianas. Es más, sin ésta no habría Internet, al no poder interconectarse el equipamiento y servidores que integran a estas redes.

El segmento de telecomunicaciones fijas contempla la provisión de servicios de telefonía fija (local, larga distancia nacional e internacional), la banda ancha fija, la televisión restringida y sus diferentes empaquetamientos.

Acceso en hogares y empresas. La transmisión de telecomunicaciones fijas está recuperando el valor que creímos había perdido. Al tomarse medidas de confinamiento, preventivas o de control, esta vía de comunicación afirma su importancia como principal vía de comunicación, a partir de registrarse ya alzas en el tráfico telefónico en países en los que la crisis del coronavirus ha llegado a inmovilizar la cotidianidad de la población.

En nuestro país, 47 de cada 100 hogares disponen de la telefonía fija para comunicarse, de acuerdo con cifras del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) al tercer trimestre del 2019. Mientras que, en el caso de las unidades económicas, quienes opten por asistir a su oficina en estos días podrán contar incluso con más de una línea fija, al registrar un nivel de acceso de 110 líneas por cada 100 empresas.

Esta numeralia resulta de contabilizar 21.9 millones de líneas fijas en México.

Por su parte, la banda ancha fija, que da y continuará dando soporte en los próximos días al teletrabajo, registra una trayectoria de contratación creciente entre hogares, tal que 5.5 de cada 10 de los primeros cuentan con este servicio de conectividad.

En el caso de la TV de paga, las unidades económicas registran una baja penetración (6.1%) debido a su naturaleza como servicio de entretenimiento, mientras que 58.0% de los hogares cuenta con ésta.

Tráfico telefónico y velocidad de descarga de datos en redes fijas. Si bien en su comparativo anual, se registró una caída de 2.9% en los minutos de llamadas (locales, larga distancia nacional e internacional) cursados en redes fijas, durante el tercer trimestre del 2019, es previsible un repunte durante la primera mitad del 2020, como consecuencia del brote y contagio del coronavirus entre la población mundial.

En franco contraste, la demanda por mayores capacidades y velocidad de descarga de datos en redes fijas se traduce en que la contratación de accesos con velocidades de descarga superiores a los 100 megabits por segundo (Mbps) representa ya 4% del total, 1.6 puntos porcentuales más que el año anterior. El grueso de conexiones se encuentra en el rango de velocidad entre los 10 y 100 Mbps, al registrar una proporción de 89% del total.

En estos días, las redes fijas tendrán que demostrar su capacidad para dar soporte a la creciente cantidad de comunicaciones e interacciones realizadas desde el hogar e incluso probablemente este fenómeno sanitario traerá consigo un alza en la contratación de estos servicios.

He aquí la importancia de las redes fijas no sólo cotidiana, sino también en tiempos de crisis.


Este artículo fue publicado en El Economista el 19 de marzo de 2020, agradecemos a Ernesto Piedras su autorización para publicarlo en nuestra página.

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