Cinque Terre

José Yuste

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Analista financiero.

La carta de Calderón a AMLO y la desconfianza con la inversión privada

El sábado pasado Felipe Calderón presentó su libro Decisiones difíciles, y en una presentación encaminada hacia el debate, bien coordinada por Leonardo Curzio, el expresidente mexicano dio a conocer que al finalizar 2019 y viendo cómo la inversión privada caía, le envió una carta a López Obrador donde le pedía retomar el proyecto del Aeropuerto de Texcoco. El objetivo: retomar la confianza del capital privado.

López Obrador no hizo caso ni de esa ni de otras misivas que le envió Calderón.

HOY LA INVERSIÓN FIJA BRUTA

Sobre la confianza para invertir, hoy el Inegi nos dará el nuevo dato de la Inversión Fija Bruta, la cual ha venido descendiendo desde 2019. La inversión privada bajó 4.9% en el 2019. Este año, con crisis sanitaria y confinamiento, en el acumulado, lleva una caída de más del 20% anual.

El gobierno de AMLO no ha recuperado la confianza del capital privado productivo.

Dentro de la 4T hay un ala radical que sigue viendo con recelo a la inversión privada. La ve como buscadora de altas ganancias, a costa del pueblo trabajador, con mecanismos corruptivos. Y sin desestimar que hay empresarios corruptos, la postura hacia la inversión productiva privada debe ser otra.

IP, ¿GENERADORA DE RIQUEZA O CORRUPTA?

¿Cómo podría el gobierno ver al capital privado? Como generador de riqueza donde compita y se le permitan las condiciones para generar empleo, ser innovador y apoyar al pequeño empresario. La finalidad de la empresa privada debe ser generar riqueza, competir, y satisfacer las necesidades del consumidor. Y claro, tener los mecanismos para repartir mejor esa riqueza para favorecer al trabajador.

En cambio, lo que existe es una desconfianza total al sector privado y, ante cualquier viso de corrupción, se cancelan inversiones.

Sucedió con el Aeropuerto de Texcoco, proyecto que para el Presidente estaba lleno de corrupción. Pudieron transparentar licitaciones, pero la 4T decidió tumbar una inversión de más de 10 mil millones de dólares.

Siguieron las consultas populares, como la de la cervecera Constellations Brands. Había sospechas de corrupción en el tema del agua. En lugar de recomponerlo, acabaron con una inversión de dos mil millones de dólares.

Es el caso de los laboratorios farmacéuticos, el gobierno considera que hay corrupción (y claro que puede haber). En lugar de mejorar la compra consolidada, con competencia y  transparencia,  las compras las hará un organismo internacional que adquirirá todo en el extranjero.

Sucede en energía, desde la empresa Iberdrola hasta la última de Etileno XXI. La de Etileno XXI es un buen ejemplo. Para Pemex el contrato para suministrar gas es leonino, pero lejos de mejorar las condiciones, se van a tribunales y cancelan otra inversión de dos mil millones de dólares.

El gobierno de la 4T debe poner reglas claras para la inversión privada, hacerla competir, estimular la innovación y al pequeño empresario. Si considera que hay corrupción, corregir y transparentar los procesos, pero no acabar con las inversiones.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 07 de diciembre de 2020. Agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

 

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