Cinque Terre

José Ramón López Rubí Calderón

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Politólogo, editor y consultor.

La carrera de Esteban Moctezuma

Mientras, como fondo, crepitaba eternamente la estática,
¡poltergeists del éter y paleros de la idiotez!

Malcolm Lowry, Bajo el volcán.

 

Según AMLO, uno de los posibles candidatos presidenciales de Morena es el embajador de México en Estados Unidos. ¿Cuál es la carrera política del ex secretario de Educación Pública? ¿Cómo es el pasado público-profesional de Moctezuma Barragán? Exploremos el periodo que va del sexenio de López Portillo al actual, pero hagámoslo a partir de sus tres jefes principales.

El primero de esos jefes es Francisco Labastida Ochoa. Este sinaloense despegó políticamente en el sexenio lopezportillista, primero como director general de Promoción Fiscal de la Secretaría de Hacienda y después como subsecretario de Programación y Presupuesto. ¿Quién era el secretario? Miguel de la Madrid, cuyo cargo inmediato anterior fue el de subsecretario de Hacienda. En la aún reciente SPP (creada por López Portillo para sustituir a la Secretaría de la Presidencia), Moctezuma es subdirector de Planes de Desarrollo Estatal, de 1979 a 1980, y subdirector de Instrumentos de Política Regional, de 1980 a 1981. Ahí coincide entonces con De la Madrid, secretario, Manuel Bartlett, asesor del secretario, Carlos Salinas, director general, y con el subsecretario Labastida. Éste se convierte en secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal (SEMIP) cuando De la Madrid se convierte en presidente de México. En el gabinete delamadridista están tanto Labastida como Bartlett (Gobernación) y Salinas (SPP). ¿Dónde queda Moctezuma? El secretario Labastida lo escoge como secretario particular, iniciando su despegue político.

Moctezuma despegó con Labastida, no se despegó de él. Labastida fue titular de SEMIP la mayor parte del sexenio 1982-1988 y Moctezuma fue su secretario particular el mismo tiempo, de 1982 a 1986. Cuando Labastida es candidato del PRI a la gubernatura de Sinaloa, Moctezuma es colocado en la Secretaría de Finanzas del Comité Directivo Estatal priista, para llevar los dineros de la campaña. Como era inevitable, Labastida obtiene la gubernatura y hace de Moctezuma el secretario de Administración del estado. Ocupa este puesto hasta 1988, cuando es contratado por su segundo gran jefe, Ernesto Zedillo.

Salinas ha pasado de la SPP a la presidencia y designa en dicha secretaría a Zedillo, mientras que Zedillo designa a Moctezuma oficial mayor. En 1992 Zedillo pasa a la SEP y tiene a Moctezuma también como oficial mayor, luego como subsecretario, encargado de la descentralización educativa que no había podido lograr Bartlett como primer secretario de Educación Pública de Salinas. Ya durante la presidencia de Zedillo, Moctezuma es secretario de Gobernación (posición que también tuvo Labastida), senador y secretario de Desarrollo Social. Había sido coordinador de la campaña presidencial zedillista y lo fue de la de Labastida en 2000. Tras ese fracaso aparecería el tercer jefe, el dueño de TvAzteca.

Ricardo Salinas Pliego, “echeleganista” por conveniencia y miembro del Consejo Asesor empresarial de López Obrador, contrató a Moctezuma en 2002 como director ejecutivo de la Fundación Azteca. Inevitable decir algo sobre la triangulación…

López Obrador dice que quiere enjuiciar a los ex presidentes –no lo hará, ni necesitaría para ello una consulta popular- y en particular a Carlos Salinas por sus privatizaciones, pero nada dice sobre una TVAzteca obtenida por Salinas Pliego en una privatización salinista y con dinero complementario de Raúl Salinas de Gortari. El hermano del entonces presidente, el privatizador, le prestó 29.8 millones de dólares a Salinas Pliego para comprar Imevisión, empresa en proceso de privatización, en 1993; diez años después lo demandó para que el préstamo fuera pagado (nota de La Jornada). Y así como AMLO critica retóricamente a la clase media con descontextualizaciones y generalizaciones totales falsas, nunca critica al hiper-rico e hiper-presuntuoso Salinas Pliego. Y no sólo no lo critica: lacayos suyos como Jenaro Villamil lo tratan mejor y el presidente insiste en no cobrarle un peso más de impuestos por su riqueza extrema y empañada, mientras engaña al “pueblo” con la idea falsa de que es bueno no subir impuestos a nadie. El billonario salinista sigue pagando –cuando paga- las mismas tasas fiscales del llamado periodo neoliberal, porque ésa es la decisión presidencial –yo, en cambio, insisto desde los primeros meses de este gobierno en que a) debió y debe hacerse una reforma fiscal contra la riqueza extrema, no sobre las clases bajas y medias, y b) a Salinas Pliego como individuo hay que cobrarle más, no sólo hacer que pague lo que debe.

De sus largos años de servicio “filantrópico” a Salinas Pliego, lo que más presume Moctezuma es la creación de las Orquestas Esperanza Azteca. No obstante su orgullo, tales orquestas se prestaron para manejos cuestionables, como se sostiene acá. A ese servidor tramposo de plutócrata, precisamente a ése, el “izquierdista” López Obrador le ofreció la Secretaría de Educación Pública y la embajada mexicana en Estados Unidos. ¿Izquierda, inteligencia política o pragmatismo excesivo e inconsistente? Si otro tiene buena relación con Salinas Pliego, es corrupción neoliberal, si AMLO es quien la tiene no es sino atención sensata a la necesidad política sin traición a la izquierda, todo según los obradoristas; aunque en realidad una relación política demasiado buena con un empresario como Salinas Pliego condiciona contra ciertas reformas necesarias.

Formal e informalmente, Esteban Moctezuma trabajó 7 años para Labastida, 12 para Zedillo y 16 para Salinas Pliego. El primero no tiene ya ningún poder, el segundo tiene alguna influencia nacional e internacional, el tercero tiene un enorme (e ilegítimo, no meritocrático) poder económico, poder que le asegura una enorme influencia política. Salinas Pliego sería el primer interés privado que consideraría Moctezuma si fuera presidente. No creo que sea el “tapado” de López Obrador, pero tampoco debería serlo, ni debería estar en un gobierno del siglo XXI si ese gobierno fuera progresista y de izquierda. Es imposible admirar o defender a Salinas Pliego y actuar a favor de la democracia.


Recuerdo editorial:

https://www.etcetera.com.mx/opinion/salinas-pliego-embuste-obradorista-moctezuma/

https://www.etcetera.com.mx/opinion/tv-azteca-otros-farsantes-alatorre-javier/

 

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