Cinque Terre

Fernando Dworak

[email protected]

Hagamos humor

El humor abre posibilidades, no importa cuán desesperada sea la situación. Puede ser abierto o esconderse detrás de la sátira; el efecto será consistente: descubrir que nada es tan serio como para perder la esperanza.

La calidad de un gobierno se mide por el humor que fomenta. Una democracia confía en sí misma y permite todo tipo de chistes, retando de inicio la capacidad que puedan tener los políticos para reírse de sí mismos. En cambio, los regímenes autoritarios pretenden ahogar toda posibilidad de disenso debajo de la solemnidad, los rituales y los símbolos grabados en piedra.

¿Queremos hacer humor en este momento? Es fácil: reconozcamos nuestra indignación si no nos parece lo que está pasando y canalicémosla. Hay dos formas de hacerlo.

La primera es la favorita del gobierno: movilizar el enojo permanente a través de caricaturas grotescas o chistes que se van contra las personas. De esa forma quien se burla se siente agraviado por alguien y justificado en su enojo.

La segunda requiere más arte: darle la vuelta a la situación al sacar una frase de contexto, tomar personajes que representen a políticos, jugar con absurdos… hablamos del camino de la sátira.

Y usted… ¿cómo desea reírse?


Este artículo fue publicado en Político.mx el 15 de febrero de 2019, agradecemos a Fernando Dworak su autorización para publicarlo en nuestra página.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password