Cinque Terre

Óscar Constantino Gutierrez

[email protected]

Doctor en Derecho por la Universidad San Pablo CEU de Madrid y catedrático universitario. Consultor en políticas públicas, contratos, Derecho Constitucional, Derecho de la Información y Derecho Administrativo.

Soneto en un iPhone – El gobierno de López busca saquear a los mexicanos

Una de las características de las guerras antiguas era el saqueo de los vencidos: los soldados despojaban a los pobladores, como premio, recompensa por su éxito bélico. A ese beneficio se le llama botín y no es más que un vulgar atraco institucionalizado. La ocurrencia del presidente de Morena, que propuso que el Inegi entre a valuar los activos de las personas —para luego ver cómo “los redistribuyen”—, no es más que la versión cuatrera del botín de guerra.

“El beso”, Gustav Klimt

¿De cuál guerra? De la que los adeptos de López creen que ganaron en los últimos comicios federales. La guerra contra el neoliberalismo. Los electores duros de Morena asumen que su mesías ha vencido a la bestia conservadora y que toca rematar los bienes del Zar y la aristocracia. El mayor problema de esa fantasía lisérgica es que los potenciales despojados por Morena no serían condes o marqueses, sino profesionistas, artistas y empresarios. En suma, la intentona de la 4T se parece más a la rapiña nazi en Viena, que a la soviética en San Petersburgo. A pesar del deslinde público de López, respecto a la estólida propuesta del presidente de su partido, Alfonso Ramírez Cuéllar, el resto de las políticas del gobierno federal mantienen esa línea de “sacarle más a la gente”, como lo evidencia el detestado impuesto al consumo de plataformas, impulsado por Arturo Herrera o la torpeza y dolo con la que el SAT elude devolver a los contribuyentes su saldo a favor: que Alí Babá haya desacreditado a un ladrón, no significa que los otros 39 no sigan haciendo de las suyas.

“Judith I” (1901) en Museo Belvedere, Viena, Gustav Klimt

Lo que no debe perderse de vista es que no hay robos buenos y, de hecho, la idea de redistribución de la riqueza es estructuralmente idiota, porque tapa hoyos abriendo otros agujeros, en lugar de generar más material para cerrarlos: la pobreza no se abate quitándole a unos para darle a otros, sino propiciando la mejora de los ingresos de los que menos tienen, sin perjudicar a los demás. Detrás de la estupidez comunista de redistribuir el pastel económico, se encuentra un gobierno incapaz de generar riqueza y movilidad social. Y no, las minibecas del pejeato no sacarán de la pobreza a persona alguna, ni siquiera son buenas como paliativos: no son otra cosa que limosnas institucionalizadas, aspirinas asistencialistas para los dolores de un cáncer difícil.

La receta exitosa sigue siendo la misma: más inversión en Investigación y Desarrollo, más educación de alta calidad y menor carga regulatoria. En estos tres factores, la 4T ha empeorado las cosas o las mantenido mal: no se invierte en ciencia lo que sugiere la OCDE; en las pruebas PISA, México continúa siendo el último del ranking; y, en carga regulatoria gubernamental, este país sigue siendo de los peores del mundo (lugar 120 de 137, en el conteo del Banco Mundial). El gobierno de López es como un adolescente berrinchudo, que quiere más mesada, pero no quiere limpiar su cuarto, ayudar en la casa, estudiar, leer, hacer tareas, ni mejorar en la escuela. El problema es que ese chamaco cabezón se quiere inscribir en las juventudes hitlerianas y completar su ingreso con lo que pueda desvalijar a los particulares. El gobierno de López debe entender que su función no es la del ladrón bueno, que roba a los ricos y se lo da a los pobres, sino la del que construye facilidades para que los pobres dejen de serlo. A este gobierno se le olvida que el rico, al que robaba Robin Hood, no era un particular, sino el gobierno. Ni un nazi asaltante como Hermann Göring, ni un ladrón como Robin Hood: a la 4T le corresponde ya no estorbar y ya no intentar más tonterías. López —y sus secuaces— deben dejar de creer que ganaron una guerra y que México es el botín. Si continúa con esa necedad, los principales afectados serán los pobres que él dice quiere beneficiar…

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password