Cinque Terre

Marco Levario Turcott

[email protected]

Director de etcétera

Las libertades acotadas, en el nombre del feminismo

Me gusta esta fotografía, miren ustedes: retrata una circunstancia de hace casi 100 años; es Chicago en 1922 y varias jóvenes serán llevadas a la comisaría por usar prendas demasiado cortas según las medidas que, en ese entonces, delimitaban la decencia. No sólo me llama la atención la voltereta de las piernas y la regia figura calipigea de la muchacha que está cerca de ser echada a la fuerza a la furgoneta, también está aquella señora que sujeta a la otra chica que correrá la misma suerte y por eso su rostro asustado. (El bikini, toda una bomba y los expertos saben por qué le llamo así, sería inventado 24 años más tarde, como parte de la oferta lúdica y sicalíptica de cada quien, en un contexto de mayores libertades, y renanciendo la alegría luego del fin de la Segunda Guerra Mundial –aunque hubo problemas para darlo a conocer pues las modelos se negaban a desfilar con la prenda).

Entonces, este es Chicago en 1922, y esta una instantánea de los limites legales y morales de la época. Casi cien años después, pero en el nombre del feminismo y su bandera contra los estereotipos, la decencia cobra el mismo rostro autoritario y, como recordó Javier Marías hace una semana, ahora las tenistas no podrán usar minifalda porque serán multadas y las edecanes no podrán dar un besito al ganador de alguna carrera de autos. Es decir, estamos frente a una regresión enorme promovida por los vientos de la política correcta y la ideología que intenta suprimir las libertades, a la mujer que con toda libertad decide mostrar su figura turgente y el de los mirones que, con su permiso y con respeto, podemos admirarlas y quizá, sólo quizá, evocarla en nuestra soledad febril que de este modo y de todas las formas posibles las hace consigo, como incluso puede suceder con esta fotografía.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password